Pablo Casado entrega la Justicia a Pedro Sánchez. -Luis del Pino/LD-

Cuando Casado fue elegido presidente del PP, publiqué en este programa un editorial felicitando a su partido por la elección, que daba a los populares la oportunidad de recuperarse y de volver a atraer a los electores desencantados.

Pero – advertí en ese editorial – una posibilidad no equivale a una certeza. Y el que el PP recuperara a su electorado tradicional iba a depender de tres cosas: de que Casado tuviera verdaderas intenciones de regenerar el PP, de que se hiciera de verdad con el poder en el partido para llevar a cabo esa regeneración y de que fuera capaz de soportar las campañas mediáticas que desde fuera de su partido le iban a montar.

Han pasado desde entonces poco más de tres meses y ya hemos salido todos de dudas: las ilusiones que Casado había podido despertar se han ido difuminando, hasta quedar esta semana en nada, tras el vergonzoso pacto en relación con el Consejo General del Poder Judicial.

A pesar de que Partido Popular y Ciudadanos cuentan con los votos necesarios para bloquear cualquier renovación del órgano de gobierno de los jueces, Pablo Casado ha pactado con el PSOE un reparto de los vocales del CGPJ que implica tres cosas:

– Que PSOE y Podemos se hacen con la mayoría de ese órgano, con lo que a partir de este momento controlarán el proceso de nombramiento de jueces.

– Que el juez Marchena abandona su puesto de ponente de la sentencia por el golpe de estado de Cataluña, quitando así de en medio a alguien que resultaba incómodo para los separatistas.

– Que un juez conservador se ve sustituido por otro del sector progresista en la sala del Supremo que debe juzgar el golpe de estado, facilitando así el que la sentencia sea más benévola.

Insisto: Pablo Casado y el PP han llegado a este pacto con el PSOE sin tener necesidad de ello. Pueden perfectamente bloquear la renovación del CGPJ, porque hace falta mayoría de 3/5 para nombrar a los nuevos vocales y entre PP y Ciudadanos cuentan con los votos necesarios para el bloqueo, tanto en el Congreso como en el Senado.

Y no solo es que Casado entregue innecesariamente la Justicia a PSOE y Podemos: es que encima lo ha hecho negociando en secreto mientras en público fingía contundencia contra el actual gobierno:

– al mismo tiempo que pedía en público la reprobación de la actual Ministra de Justicia, Pablo Casado enviaba a Rafael Catalá a negociar con ella la renovación del CGPJ.

– al mismo tiempo que acusaba a Pedro Sánchez en el Parlamento de estar del lado de los golpistas, negociaba con él entregarle el poder judicial y poner a los separatistas un poco más fácil el juicio por el golpe de estado.

– al mismo tiempo que recordaba Venezuela para advertir del peligro que representa Podemos, alcanzaba un pacto con el PSOE que implica que Pablo Iglesias elegirá a varios de los nuevos vocales del Consejo General del Poder Judicial.

¿Por qué hace eso Pablo Casado? ¿Por qué entrega a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias el control del órgano de gobierno de los jueces, sin tener necesidad de ello? ¿Es simplemente otro Mariano Rajoy más, que no cree en nada y no tiene reparo en engañar a sus votantes? ¿Es acaso que no controla su partido y alguien le ha impuesto esa decisión internamente? ¿Le han amenazado con sacar a la luz nuevos escándalos que le afecten a él o a su partido? ¿Lo hace a cambio de que las causas de corrupción contra el PP queden en nada? ¿Es una condición que le han impuesto para librar a Rajoy de cualquier persecución judicial?

En el fondo, da lo mismo cuál sea la razón por la que Pablo Casado defrauda las esperanzas que muchos habían depositado en él. Lo importante es que, de nuevo, el Partido Popular vuelve a hacerle el juego al PSOE y a adoptar decisiones claramente lesivas para los intereses de España. Da lo mismo si lo hace por descreimiento, por interés o como consecuencia de un chantaje: el caso es que el PP no solo renuncia a defender a sus votantes y a los españoles, sino que se pone una vez más del lado de los que los atacan.

Lo siento por aquellos que creyeran sinceramente en las buenas intenciones de Casado y que se hicieran ilusiones con la posibilidad de regeneración del PP. Tal como vengo advirtiendo hace tiempo, el PP forma parte del problema. Mientras el Partido Popular siga teniendo oportunidad de traicionar a sus votantes, los traicionará. Eso sí: disfrazará sus traiciones con discursos contundentes para fingir que está en el lado correcto. Pero no lo está.

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La vida de los otros. -Hermann Tertsch/ABC-

Muchos se sorprenden en España y Europa continental ante ese soberbio espectáculo de ministros del Reino Unido que dimiten uno tras otro porque las decisiones de su jefa de gobierno no son compatibles con su opinión, con su conciencia o con el voto de su circunscripción electoral que viene a ser lo mismo. En Westminster los diputados defenderán con la palabra y todos los colmillos retóricos la opinión y el interés de sus electores. Y es que eso solo pasa en esas islas y allende el Atlántico, allá donde gobierna el malísimo Donald Trump. El del imperdonable delito de decir todas esas verdades inconvenientes que la hipocresía socialdemócrata no tolera. Como que no se puede sacrificar la vida de los otros en aras de disquisiciones ideológicas. Ni destruir el trabajo ni el precario bienestar de los más pobres en aplicación de los experimentos sociales con seres humanos. Esos experimentos que tanto gustan a políticos de izquierdas, académicos, intelectuales, periodistas y otros privilegiados que pueden protegerse contra los efectos de la política que, con frivolidad, egoísmo y arrogancia, propugnan.

Si el Reino Unido es hoy la patria de la libertad y la responsabilidad, España lo es de la arbitrariedad y el desprecio, en una deriva hacia el desastre cada vez más similar a la previa a la Guerra Civil. ¿Y la UE, dónde está? La Comisión, tan dispuesta siempre a meterse en todo en la vida de las naciones y sus ciudadanos, guarda silencio ante tropelías y abusos de un gobierno que desmantela sin parar las defensas constitucionales y los derechos de los ciudadanos españoles. Callan los siempre dispuestos a difamar, acosar y demandar a gobiernos como los de Hungría o Polonia, que cumplen con la voluntad de sus programas refrendados por amplísimas mayorías absolutas. Nadie se queja de que las hordas de socios del Gobierno asalten la vivienda del juez del Tribunal Supremo que instruye el caso más importante de la historia de la democracia española contra el peor golpe de Estado sufrido desde la guerra civil. El juez acosado desde hace meses carece de protección mientras la Policía protege a responsables de estas acciones propias de camisas pardas nazis y bandas de sicarios comunistas.

Nadie protesta porque socios comunistas de Sánchez acosen a un partido legal como Vox y exijan la muerte y mutilación de los asistentes a un mitin. Y amenacen con una repetición de las matanzas de Paracuellos, con sus miles de muertos inocentes a manos de verdugos de aquel Frente Popular del que el Gobierno se siente heredero. Aplastan la libertad de movimiento de millones en el centro de Madrid por pura arbitrariedad y pisotean los intereses y derechos de todos sus habitantes, agreden a la industria del automóvil y sus cientos de miles de empleados, hunden los patrimonios familiares con su agresión al coche, amenazan a las gasolineras con destruirlas a multas si no se pliegan a un plan ridículo inviable, cierran las nucleares a diez años vista sin plan alternativo. Todo es ideología totalitaria y experimentación social y todo es desprecio a la vida de los otros.

La obscena ocupación de todos los resortes del poder va acompañada del total desprecio al control de la oposición y de los pocos medios no adictos, con casi todos los ministros inhabilitados por criterios aplicados a todo gobierno anterior. Con una brutal descomposición de las instituciones, del orden, la seguridad jurídica y la propia seguridad personal de los españoles. El Gobierno de Sánchez es una amenaza masiva e inminente para la democracia en España y la seguridad económica y física de los españoles. A ver si nos damos cuenta.

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El gran banquete del Consejo General del Poder Judicial. -Javier Gómez de Liaño/LD-

Estas nueve palabras que llevo al título del presente comentario muy bien pudieran haber sido otras. Por ejemplo, Este Consejo no es para ingenuos o Manos pringosas sobre el CGPJ, que quizá fueran los más ciertos y precisos. También pensé en El Consejo ha muerto, lo que no hubiera sido excesivo, pues son muchos los males y los virus que desde su origen en 1980 acechan a la institución.

Al margen de la honradez profesional de los vocales propuestos que no pongo en duda, aunque en algún caso concreto no faltan motivos para la crítica, lo verdaderamente grave es el espectáculo de cómo los partidos políticos se han repartido las veinte vocalías de la institución, más el presidente que también lo es del Tribunal Supremo. Limpieza y suciedad se distribuyen, como las virtudes y los vicios, con criterios bastantes más complejos.

Ante el pacto sin escrúpulos para adjudicarse la octava edición del CGPJ y de este modo controlar el Poder Judicial, hay que dar la razón a quienes califican el proceso de elección de chapuza, paripé, farsa o chanchullo, lo cual se parece mucho a lo que el gran León Felipe, el poeta maldito, payaso de múltiples bofetadas y fervoroso defensor de la Justicia, decía con su garganta rota y en estribillo de matraca de que la justicia mezclada con política era “una pantomima, un truco de pista, un número de circo”.

En su obra El Poder, la Administración y los Jueces, el catedrático de Derecho Administrativo José Eugenio Soriano García afirma que el CGPJ “es cualquier cosa menos muestra alguna del Poder Judicial, sino, más bien, del puro Poder Político” y su situación la de “completo descrédito, sea cual sea el baremo, criterio, herramienta o técnica que se utilice para medir dicho estigma”. La descripción no sólo es obra de expertos externos como el profesor Soriano, sino que son los propios jueces quienes confirman el oprobio al quejarse del sesgo descaradamente partidista de los nombramientos de los vocales del CGPJ, de las injerencias públicas y notorias de los partidos políticos en los nombramientos del presidente y vicepresidente de ese órgano y lamentan el desencanto de una judicatura que se siente poco valorada y, lo que es mucho peor, atosigada por un poder político que mete la mano sin complejos en el poder judicial. Y todo ante la mirada de los ciudadanos que ríen, o sufren, pero en todo caso con espanto.

Y un dato que me he permitido sacar del escalafón de la carrera judicial. Salvo error u omisión, el próximo CGPJ tendrá entre sus competencias la de nombrar discrecionalmente a 36 magistrados del Tribunal Supremo, distribuidos en 3 de la Sala del Civil, 4 de la Sala de lo Penal, 13 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, 8 de la Sala de lo Social y 7 de la Sala de lo Militar, más al vicepresidente del Tribunal Supremo, quienes se jubilarán al cumplir la edad de 72 años. Que cada uno haga su personal lectura.

La vergüenza que el escalafón entero de la carrera judicial padece es por la institución en sí misma, por un CGPJ que las instancias políticas que designan a sus miembros manchan de forma irreversible, hasta el extremo de que la independencia de los vocales está en tela de juicio durante el quinquenio que cada mandato dura. ¿Qué queremos que sienta esa gran parte de la magistratura convencida de que su carrera profesional queda en manos de un órgano confeccionado por la maquinaria de los partidos?

En fin. Quien esto escribe cree en la Justicia y en el Poder Judicial y no se avergüenza de hacer pública su fe. Por eso soy capaz de pensar que sin jueces y fiscales realmente independientes un país se va al garete sin remisión y doy por hecho que los ciudadanos no podrán soñar con la justicia, ni con jueces de verdad, mientras los políticos sigan manipulando el CGPJ como si fuera una sucursal de los partidos políticos ocupada por sus representantes o delegados.

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Los podemitas no nos van a callar. -Liberal Enfurruñada/OK Diario-

El podemita Alejandro Sánchez Moreno, que incita al odio, amenaza y acosa a un redactor de OKDIARIO, forma parte de un grupo de extrema izquierda liderado por el portavoz de Facua, Rubén Sánchez, dedicado a acosar, a difundir datos personales, y que incluso llegan a ofrecer dinero a quien descubra la identidad de tuiteros anónimos, según desveló el diario La Razón el pasado 3 de octubre en un artículo titulado ‘Así organiza la extrema izquierda su guerrilla tuitera’. También forman parte de ese grupo el responsable de redes sociales de Podemos, Mario Gálvez, el periodista del equipo de comunicación de Facua, Juan Miguel Garrido, el responsable de la cuenta de Izquierda Unida en Twitter, Miky de la Cueva y los usuarios de varias cuentas anónimas de extrema izquierda muy populares, como Protestona, Asilvestra0, Doña Merkel, etc. Sus conversaciones fueron filtradas a la red del pajarito azul que las bautizó como #FacuoGate.

Tal y como funciona esta red de acoso de podemitas liderada por Rubén Sánchez, actuó el candidato de Unidos Podemos a la Junta de Andalucía por Sevilla y profesor de instituto de secundaria, Alejandro Sánchez Moreno, contra el redactor de OKDIARIO Alejandro Entrambasaguas, quien había publicado, junto a Teresa Gómez, la exclusiva sobre el fraude fiscal de Dani Mateo. El podemita animó a sus más de 30.000 seguidores de Twitter a que averigüen y difundan su domicilio, para así poder ir a insultarle a la puerta de su casa, porque no le había gustado que el periodista había dado la noticia de que el actor Dani Mateo, el ‘cómico’ que se sonó los mocos con la bandera de España, oculta dos viviendas en una sociedad patrimonial para pagar menos impuestos. El motivo de su enfado era que el redactor de OKDIARIO había publicado una fotografía de Dani Mateo en la puerta de un bar que se encuentra en la misma calle de su vivienda.

La falta de respeto y la inquina que muestran los podemitas de este grupo de acoso liderado por Rubén Sánchez contra todos los medios de comunicación que son críticos con Podemos, pero especialmente contra OKDIARIO, resulta obsesiva. Los insultos a nuestro director, Eduardo Inda, el periodista que más casos de corrupción que afectan a todos los partidos del arco parlamentario y a todas las instituciones de España, son constantes y desmedidos. Algunos de ellos han llegado a crear una web que parodia e insulta constantemente a nuestro medio en todas las redes sociales, página en la que se lucran con anuncios publicitarios. Imitando al secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, se dirigen a nosotros continuamente por el apelativo de OkCloacas. Y a mí personalmente han llegado a denunciarme en los juzgados por una broma que le gasté a Alejandro Sánchez Moreno, con el único objetivo de averiguar mi identidad, denuncia que, por supuesto, el juzgado desestimó inmediatamente.

Magnicidio de cine cubano. -Hermann Tertsch/ABC-

Muchos chistes se hicieron ayer tras anunciarse los peculiares detalles de los supuestos preparativos de un atentado contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Desde el bigote de Maduro en la cara avinagrada de Sánchez al viejo Franco con escopeta de caza posando como francotirador, eran ayer cientos las imágenes y los chascarrillos, y muchos, buenos e imaginativos. Ante las rocambolescas y oscuras informaciones, muchos han evocado los atentados falsos que «sufrieron» Hugo Chávez y Nicolás Maduro, el último el de los drones, atentados que siempre sirvieron para atacar aún más a la oposición, para perseguir y encarcelar a discrepantes y para crear leyes especiales que recortaran aún más las libertades bajo la criminal dictadura venezolana, siempre según la escuela dictada por los agentes cubanos. Se acumulan esas coincidencias con el perfecto manual de agitación y desinformación comunista que socios privilegiados de Sánchez como Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón y tantos otros comunistas de Podemos conocen tan bien por sus lucrativas estancias en Caracas.

La cosa no tiene gracia. No porque tuviera posibilidad de hacer daño al doctor Sánchez este señor mayor más o menos desequilibrado, según su entorno, del que los Mozos dicen que es experto tirador y la gente del campo de tiro tachan de perfecto inútil. Las televisiones, todas frentepopulistas, presentan este caso como un «magnicidio» abortado in extremis. Resulta, como todo lo de este Gobierno, ridículo y a la vez amenazante y peligroso. Ridículo porque parece que Sánchez no quiere parecerse a John F. Kennedy solo por poses de fantoche dentro o fuera del Falcon. Amenazante porque se adivinan las intenciones de esta gran operación de intoxicación, muy acorde con la general deriva del Gobierno del PSOE en su vocación de criminalizar a la oposición de acuerdo con sus aliados chavistas. Ayer, Monedero ya pedía cárcel para periodistas y cualquiera que se resistiera al rodillo comunista. Los medios sumisos al Frente Popular, gran mayoría gracias a los gobiernos del PP, trabajan en la invención de un «terrorismo de ultraderecha». Que sirva para trivializar el terrorismo real de ETA, ya aliado objetivo del Gobierno, como para combatir con nuevas medidas a la «amenaza franquista», en la que incluirán a todo el que no se una o pliegue ante su discurso.

Para saber lo realmente importante sobre este caso tan tóxico y tramposo, lo importante no es saber cómo empezó la ridícula peripecia del «francotirador que es hijo del último alcalde franquista de Rubí», sino las conclusiones que quieren sacar aquellos que lo pretenden convertir en la prueba de una conspiración masiva contra «el líder del progresismo». La primera información -cuando lleva un mes en prisión el acusado- la publica «Público», panfleto digital filogolpista, propiedad de Jaume Roures. Él es uno de los cerebros de la operación -con Iglesias y Junqueras- que transforma el golpe de Estado separatista en una amplia ofensiva contra la monarquía, la democracia y la unidad de España. Su gran éxito es el Frente Popular. En la película, muy del estilo de los servicios secretos cubanos ella, del francotirador ya han metido a Franco, aunque ni en el auto del TSJ de Cataluña ni en declaraciones del acusado se habla de Franco. Con el éxito añadido de tener mencionado al partido VOX. Termina «Público» su artículo novelado y tóxico: «Queda claro que a partir de ahora los servicios de inteligencia policiales deberán estar atentos a un nuevo y amenazador perfil: el de los franquistas frustrados, sin filiación ni historial violento, que de pronto están dispuestos a tomar las armas contra la Memoria Histórica». Ahí caben todos los constitucionalistas. Sigan los líderes de los partidos constitucionalistas peleándose, que cualquier día se despiertan, ven un miliciano junto a la cama y creerán estar en el peor Caribe.

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Franco vence de nuevo al Frente Popular. -Liberal Enfurruñada/OK Diario- incluso muerto gana batallas como “El Cid Campeador” @MuyLiberal –

En julio de 1936 parte del ejército español se alzó en armas contra la Segunda República del Frente Popular que formaban el PSOE unido a todos los partidos de extrema izquierda e independentistas. La Guerra Civil la ganó el bando liderado por Franco, quien se mantuvo al frente de una dictadura hasta su muerte hace 43 años. Pese a que ni él ni su familia lo tenían así previsto, el rey don Juan Carlos, en nombre del Gobierno de Arias Navarro, solicitó al abad del Valle de los Caídos que Franco fuera enterrado allí. Desde entonces sus restos han reposado a más de 50 kilómetros de Madrid, en plena sierra de Guadarrama, en el valle de Cuelgamuros, muy cerca del casoplón de los Iglesias–Montero, apartado y aislado.

El monumento no se construyó como homenaje a Franco, sino para rendir honor a todos los caídos en la Guerra Civil “sin distinción del campo en que combatieran” y en él se hallan también sepultados entre 33.700 y 50.000 combatientes, además del fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera. Hasta que la Ley de Memoria Histórica lo prohibió, en aquel lugar apartado de la civilización se celebraba cada 20 de noviembre, en el aniversario de la muerte de Franco y José Antonio, una misa y una concentración a la que acudían un puñado de sus ya hoy escasos nostálgicos, con símbolos franquistas y falangistas. Por su valor arquitectónico el monumento era visitado por unas 280.000 personas al año, cifra muy alejada de los 4,5 millones de visitantes que recibe la Sagrada Familia de Barcelona, o los 1,5 millones que visitan cada año el Palacio Real de Madrid. Pero eso ha empezado a cambiar, ya hay atascos en la autovía de acceso y largas colas para entrar.

En junio de 2018 Pedro Sánchez fue investido presidente del Gobierno con los votos de un reinventado Frente Popular que, al igual que el del 36, conforma el PSOE unido a todos los partidos de extrema izquierda e independentistas. Y este nuevo Frente Popular se propuso que casi 80 años después, esta vez sí que iban a ganarle la Guerra Civil a Franco. Decidieron que lo iban a desenterrar costara lo que costara y en contra de la opinión de sus familiares y de la Abadía del Valle de los Caídos y sin contar con el consenso de la Conferencia Episcopal Española ni de la Santa Sede. Posiblemente influyera en esta decisión que Pablo Iglesias y su señora ‘portavoza’ no desean ser molestados en su mansión de Guadarrama. Pero su familia dice que va a trasladar sus restos a la Catedral de la Almudena para que las colas den vueltas a la Plaza de Oriente, en pleno centro de Madrid.

Cuenta la leyenda de Cardeña que el Cid Campeador —otro fascista, dirán los cultos podemitas— ganó batallas después de muerto gracias a la treta de colocar su cadáver sobre su caballo para hacer creer al enemigo que no había fallecido. Pues parece que Pedro Sánchez va a conseguir algo parecido resucitando a Franco. Su cadáver, que descansaba casi olvidado entre las rocas de la sierra madrileña, va a vencer de nuevo a la extrema izquierda independentista, como hizo en los años 30. Y ahora ya no son sólo los nostálgicos del régimen franquista los que se levantan contra el nuevo Frente Popular, sino que todos los demócratas exigen al doctor Cum Fraude que deje en paz a los muertos y convoque elecciones de una vez. Ni los golpistas catalanes, ni los amigos de los terroristas vascos, ni la extrema izquierda chavista van a salirse con la suya. ¡Ríndete Pedro Sánchez, QUEREMOS VOTAR!

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Sin vuelta atrás. -Hermann Tertsch/ABC-

El domingo supimos que no hay vuelta atrás. Que no va a haber un retorno a la constitucionalidad del PSOE. Que ya ha cruzado con Pedro Sánchez la línea roja, nunca mejor dicho, de llevar el sectarismo del Frente Popular al enfrentamiento total con las fuerzas leales a la Constitución. Lo ha hecho de forma tan brutal que muchos ayer aún no daban crédito a lo visto y oído. Porque el domingo, el Gobierno y el PSOE, que días antes había tomado abiertamente partido por los golpistas presos frente a los jueces en Cataluña, tomaba partido por los separatistas y asesinos frente a las víctimas en Navarra y País Vasco. Si gana este Frente Popular una permanencia en el poder, tratará a todos los constitucionalistas como los trataba la masa filoetarra en Alsasua o como los tratan los CDR en Cataluña. Sánchez ha llevado al Gobierno español a alinearse con Arnaldo Otegui, el Carnicero de Mondragón y otros etarras asesinos contra José Antonio Ortega Lara, Fernando Savater y otras víctimas. Con los golpistas y terroristas contra los constitucionalistas y víctimas. La imagen es tan demoledora como real.

No mintió Pablo Iglesias ayer. No se precipiten. Acotemos la afirmación. No mintió cuando en su ya habitual gran comparecencia diaria en ronda permanente por su cortijo mediático, esta vez en RNE, dijo a sus entregados periodistas que «no nos estamos jugando sólo la aprobación de los Presupuestos, sino la dirección histórica de España». Así es. En cuanto dice una verdad, estamos de acuerdo. Es una verdad poderosa. Nos jugamos la dirección que marcará el destino de al menos varias generaciones del futuro de España. Y nos la jugamos de una forma radical y trascendente, como nunca desde años antes de la Guerra Civil. Si en la guerra luchaban dos opciones dictatoriales enfrentadas y al morir Franco todos querían democracia, ahora España se debate entre la defensa de unas libertades conocidas en un sistema tan defectuoso como mejorable y la enésima oferta de paraíso colectivista de un Frente Popular cuyos visos autoritarios y vocación totalitaria son evidentes.

Parcialmente destruidos ya por el revanchismo los cimientos de la Transición, se ha consumado esa ruptura del PSOE con la Constitución. Como antaño. Ni los peores exabruptos revanchistas de Iglesias, ni la grosera retórica miliciana de Sánchez y sus ninfas contra «las derechas» dejan tan clara esa ruptura como el mensaje en Twitter del portavoz socialista en el Senado, Ander Gil, que entrará en los anales de la infamia. «Y fueron a agitar el odio a Alsasua los que nunca tuvieron que mirar por la mañana debajo del coche, los que nunca despidieron a un compañero en un funeral…». Este mensaje no iba dirigido a las hordas filoetarras que intentaban agredir a la concentración y a los seguidores de Ciudadanos y Vox. Sino a los agredidos, a Ortega Lara -532 días cautivo de ETA-, a Fernando Savater y las víctimas. El Gobierno del PSOE tacha de provocación un acto en homenaje y defensa de la Guardia Civil porque no quiere que los españoles vayan a defender a otros españoles a esas regiones españolas que pretende entregar definitivamente al golpismo y al separatismo a cambio del poder en Madrid. El homenaje en Alsasua ha sido un éxito para la Fundación España Ciudadana y para todos los que participaron. Porque ha abierto los ojos a toda España sobre qué es hoy el PSOE y dónde está. Y ha expuesto la absoluta necesidad de unidad de acción constitucional para impedir un Frente Popular que acabe no solo con 40 años de democracia más o menos imperfecta, sino con la Constitución, la Monarquía, la unidad de la Nación y largos ochenta años de paz.

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Hermann Tertsch: “Hay una mafia izquierdista dentro de Twitter” -Javier Benegas/Disidentia.com-

Twitter ha suspendido la cuenta del conocido periodista y analista político Hermann Tertsch. Una decisión que ha sido la gota que colma el vaso de una cadena de suspensiones y cierres de cuentas con una característica común: sus usuarios comparten en su mayoría una posición ideológica que no se sitúa en la izquierda.

Se suele explicar estas cadenas de bloqueos por la existencia de algoritmos bastante deficientes. Y por la posibilidad de que los usuarios se denuncien mutuamente, sin que exista un verdadero mecanismo de control que garantice la ecuanimidad y la transparencia de estos procesos.

Sin embargo, muchos usuarios de esta red social empiezan a sospechar que no es sólo el fallo de los algoritmos, ni los muy deficientes procesos de denuncia e indagación, lo que está detrás de los cada vez más recurrentes cierres de cuentas. La razón de esta sospecha está, precisamente, en que, como en una manipulada versión Ley de Murphy, la tostada siempre cae del lado de los usuarios que no son de izquierdas. Y lo cierto es que los indicios parecen corroborar esta percepción.

¿Es Twitter una red neutral? ¿O en realidad tiene un sesgo cada vez más acusado hacia la izquierda? ¿En España, es una herramienta que está favoreciendo determinadas posiciones políticas, incluso la ofensiva contra la unidad de España? Estas y muchas otras cuestiones salen a colación en esta entrevista. Y uno de los damnificados por la arbitrariedad de Twitter, Hermann Tertsch, responde a todas ellas. Y también a otras muy inquietantes. Léala porque no tiene desperdicio.

[Disidentia] ¿Qué es lo que ha pasado con tu cuenta en Twitter?

[Hermann Tertsch] Pues simplemente que la han cerrado. Es la segunda vez que la cierran. Esta vez es por una semana, la vez anterior creo que fue por un día, creo recordar. Y bueno, parece que son más o menos los procedimientos habituales para cerrar las cuentas definitivamente.

Yo creo que es, bueno, una operación de limpieza, que hay una, hay una mafia… Hay una mafia izquierdista dentro de Twitter, compuesta por el personal de la propia compañía y con la aprobación de la dirección. Y en otras redes sociales también. Esas mafias exteriores que aquí en España son, sobre todo, gente del entorno podemita. Los de Podemos están intentando impedir que haya una versión real y que se diga la verdad frente a todo el rodillo de mentiras y de agitación política que ellos consideran favorable. Es una situación de golpe de Estado efectivo en la que estamos en España, en el cual ellos jugaron un papel muy importante.

[Disidentia]¿Podemos decir que Twitter España es en cierta manera cómplice de la conspiración, por decirlo así, que están llevando a cabo la izquierda y los separatistas?

[Hermann Tertsch] Hay una vocación de Twitter claramente a la izquierda que ve con simpatía todos estos los movimientos… y sin ningún distanciamiento y ninguna crítica. Y se inclina a proteger y a alimentar los procesos de esa especie de lo que no debemos llamar conspiración sino lo que es. Estamos viendo como los enemigos del Estado, los que empezaron un golpe de estado están siendo ayudados, apoyados y coordinados también desde España; o sea, desde el Gobierno de España… desde la capital de España y desde el Gobierno.

En un año, con  la ayuda de todos estos energúmenos y sinvergüenzas, fanáticos y ladrones, mezclados todos, el separatismo catalán ha logrado dar un golpe de estado. Gracias también a la miseria moral y política de los anteriores gobernantes, y me refiero concretamente a Mariano Rajoy y a Soraya Sáenz de Santamaría, han logrado con todos los medios a su disposición hacerse con el poder del gobierno y con el poder de las instituciones y, por supuesto, no tienen intención de abandonarlas.

[Disidentia] Entonces, si las redes sociales expulsan a las voces disidentes que tienen una cierta repercusión, como es tu caso; si los partidos políticos e, incluso, la mayoría de los medios convencionales están en esta deriva, digamos, de totalitaria, ¿qué es lo que puede hacer el ciudadano común?

[Hermann Tertsch] Defenderse como pueda, esperando realmente la reacción, que la está habiendo. Y que es por lo que ellos están también apurando, están insistiendo, tienen prisa, porque saben que hay una reacción en marcha. No solo en España, pero también en España hay una reacción nacional que puede dar al traste con sus planes, y por eso están nerviosos.

En la época de Aznar hubo un momento en que se pensó que se iba a dar la batalla cultural. Al final la batalla cultural no se dio

Por primera vez tienen una contestación real, porque la contestación que han tenido en los pasados treinta y cinco años ha sido una contestación dentro de los parámetros o de los escenarios creados por la propia izquierda, incluso en la época de Aznar, donde también se pusieron nerviosos, porque hubo un momento en que se pensó que se iba a dar la batalla cultural. Al final la batalla cultural no se dio y después llegaron las bombas de Atocha que hicieron que descarrilara todo.

Yo creo que lo que hay que hacer primero es resistir, después estar, llamar al coraje. En esta situación dramática nos estamos jugando la libertad y el bienestar de nuestros hijos, de nuestros nietos y probablemente de un par de generaciones. Como les pasó a los venezolanos en su día, como les pasó a los cubanos, que llevan ya tres, o cuatro generaciones como están.

Nos estamos jugando mucho más que una legislatura, mucho más que dos legislaturas y mucho más que subidas de impuestos. Nos estamos jugando realmente la libertad y el bienestar para mucho, mucho tiempo. Y yo creo que la gente debiera ser consciente de eso, la gente debiera alarmarse lo suficiente como para saber que, si no asumen ahora algunos costos, puede que tengan que asumir unos inmensos costos más adelante.

A mí muchas veces me dicen que no me vale la pena el asumir este tipo sacrificios o, digamos, de pagos. Yo hubiera estado muchísimo más cómodo sin significarme, como dicen las madres a los niños españoles, ¿no?: “No te signifiques hijo que si no te vas a meter en líos”.  Pero el siglo veinte nos ha dado muchas, muchas lecciones de que si no hay quienes resistan en un primer momento para evitar que cuaje la tiranía, la tiranía después tiene unos precios inmensos.

Y aquí por desgracia ya está muy avanzado todo, tenemos partes, regiones de España donde ya los españoles no tienen derechos, ni tienen derecho a protestar contra la falta de derechos. Como hemos visto en Cataluña, donde salen españoles a pedir su educación en español y se les echa encima la canalla de los comandos de la CDR. Y si (esos españoles) son más que los CDR pues llegan los mozos a ayudar a los CDR para evitar la protesta de la gente decente que defiende sus derechos.

Podemos tener muertos y podemos tener muertos pronto, podemos llegar a las manos muy pronto

Hemos avanzado, como digo, en una especie de golpe de estado desigual. Territorialmente desigual porque depende de dónde se cede más, dónde se ha cedido más y dónde hay más armas por parte de los enemigos de España. La nación es la única garante de la libertad. Y dónde más débil es la nación, menos libertad hay. Y cada vez hay menos libertad ahí dónde la nación es especialmente débil, por eso el rearme de la nación es absolutamente fundamental para que España recupere su libertad y para que tengamos una mínima garantía de volver a un estado con “checks and ballances”, con equilibrio de poderes.

¿Qué esta situación es peligrosa? Desde luego, es muy peligrosa. Podemos tener muertos y podemos tener muertos pronto, podemos llegar a las manos muy pronto. Pero eso no es lo peor, lo peor sería que todos se entregaran realmente sin resistencia. En ese sentido, cuando dicen “la crispación, la crispación…” La crispación es resistir ante el atropello. Eso es lo que llaman crispación algunos.

Es decir, crispación es resistir y manifestarse a favor de la nación, de la democracia, de la igualdad entre todos los españoles en Barcelona. Llaman crispación a manifestarse por España y por la unidad de España en Alsasua. Yo no lo llamo crispación, si se crispan será porque no están acostumbrados a que haya manifestaciones en favor de la unidad de España y de la libertad de todos los españoles en Alsasua. Probablemente tengamos que acostumbrar a toda España a que los españoles se pueden manifestar a favor de los derechos de todos los españoles, entre otros el de hablar, estudiar y vivir en español en todos los rincones de España ¿Eso crispa? Lo siento muchísimo. Si eso crispa es que los crispados tienen un problema.

[Disidentia] ¿Cómo ves, por ejemplo, a los partidos políticos que quedan y los que han surgido? ¿Crees que van a defender lo dices que es necesario defender, la vindicación de la nación? ¿Cómo ves, por ejemplo, a Ciudadanos? ¿Cómo ves, por ejemplo, al Partido Popular de Pablo Casado? ¿Cómo ves el partido Vox de Santiago Abascal?

[Hermann Tertsch] Hay que ver también a los culpables de lo que está pasando. Culpables son fundamentalmente el Partido Popular y el Partido Socialista, los dos partidos que eran los pilares del sistema, del proyecto Constitucional.

Después de la dictadura teníamos el deber de aprender la lección de la tragedia de la guerra, para que no volviera a pasar

El partido Socialista con Zapatero traicionó el proyecto constitucional que está basado en la reconciliación nacional, en que la guerra es culpa de todos, en que fue una tragedia nacional, no otra cosa. Y que después de la dictadura teníamos el deber de aprender la lección de aquella tragedia, para que no volviera a pasar dentro de una democracia en la que se respetara la verdad. Las causas de aquella tragedia están en la república, están en la historia general de España, también en la historia previa, en el siglo diecinueve, pero fundamentalmente, están en la radicalización de una serie de fuerzas, están en una semana trágica, a principios de siglo, están en la huelga general revolucionaria del diecisiete, están en el treinta y cuatro, y están después en el treinta y seis, y en el treinta y nueve, por supuesto cuando concluye la guerra.

Pero como ese pacto constitucional, ese pacto de la reconciliación, ese pacto para todos los españoles se rompió y lo rompieron… Lo rompió Zapatero. Y lo rompió Zapatero con un proyecto de Frente Popular que se empieza gestar ya a espaldas del gobierno de la Nación, del gobierno de Aznar. Empieza con las negociaciones secretas con ETA, y el tripartito en Cataluña.

Hubo una crisis (la Gran recesión) que lo interrumpió. Y Zapatero perdió unas elecciones. Llegó Rajoy y consiguió una mayoría suficiente como para abortar todo aquello y hacer una reconducción general de la política española. Era el mandato que tenía y no lo hizo ¿Por qué no lo hizo? Pues, no lo hizo por incapaz, por cobarde, por desidia, por inanidad moral… Vete a saber. Busca la causa que quieras…

Yo no pienso que Rajoy sea una persona especialmente mala, pero sí pienso que es una persona especialmente egoísta, que desprecia todo lo que no es su interés, su interés inmediato, y que realmente ha despreciado a los españoles. Y al final Rajoy ha quedado prácticamente a la altura de Zapatero en cuanto al daño que ha hecho a España. Porque nos ha dejado a los pies de los caballos cuando podía haberlo evitado. Lo pudo evitar durante siete años y sin embargo al final el peor de todos los finales posibles que había tenido ese tándem de oportunistas cobardes que eran Mariano y Soraya.

Y hablando de los otros partidos, el Partido Socialista es históricamente el partido que tiene la culpa de prácticamente todas las desgracias violentas de España. Las tiene en el diecisiete en la huelga revolucionaria; las tiene en el treinta y cuatro; y las tiene en el dos mil cuatro, después de la bomba con los acosos a las sedes… Ahí es cuando realmente quiebra lo que es la normalidad democrática que duramente habíamos establecido a partir del año setenta y ocho.

De Podemos… es un hijo de Zapatero. Es la radicalización socialista que va a esa especie de juventudes socialistas unificadas, “versión 2.0”, que desemboca en un partido comunista dirigido por comunistas y que cuenta con un Partido Socialista postrado, que le da la razón. que doblega a la abogacía del estado, que desprecia a la Cámara, que desprecia tanto al público como a la prensa y a la sociedad. Con sus “explicaciones” desde la estafa de la tesis doctoral [de Pedro Sánchez] a la infamia de la declaración de propiedades de la portavoz que ha engañado vilmente, que tiene diez veces más propiedades de las que declaró. Con la ministra de justicia que tiene una especie de banda con Baltazar Garzón, en las cloacas del estado, que se regodea de la prostitución utilizada para sacar información a los empresarios mediante chantajes. ¡La actual Ministra de Justicia! ¿Eh? Y resulta que no hay un feminismo, no hay nadie en la izquierda que le parezca mal. Todos están justificando cuestiones absolutamente injustificables, también como lo de Pedro Duque. Todos saben que sí fueran del Partido Popular toda esa gente no estaría en su cargo porque no habrían aguantado la presión social que ellos habrían montado a través de unos medios de comunicación que están en sus manos. Y sin embargo ellos resisten con una procacidad, con una absoluta falta de vergüenza que está simbolizada en el macarrismo del jefe. El jefe que es un auténtico macarra de portería, de discoteca. Eso es Sánchez.

[Disidentia] Ahora hay polémica porque, según parece, los empresarios han declarado que los aliados del gobierno de Pedro Sánchez no son los más indicados para la garantizar la estabilidad política y económica. Y tengo dos cuestiones que me gustaría comentar contigo, o que me comentaras. La primera es que, en los países democráticos y serios, que los empresarios tengan opiniones políticas y las manifiesten es algo bastante normal, y no pasa absolutamente nada, porque son otros agentes más, como pueden serlo el resto. Y segundo, al hilo de esta apreciación, llama la atención el silencio del poder económico en los momentos críticos en los que se ha gestado todo este despropósito en el que nos encontramos ahora; es decir, ¿el dinero ha sido muy miedoso, demasiado?

[Hermann Tertsch] Vamos por partes. En este país llevan treinta y cinco años educando en el odio al empresario, es decir en el descrédito al empresario, el desprestigio. “Al empresario y patronal goma dos”, escribe una serie de gente. Hay una subcultura de violencia contra el empresario tremenda que se ve en los colegios; es decir, el que ensucia los ríos es el empresario no son los demás, No son los políticos de la izquierda bi los políticos de la derecha, ni los políticos. Es el empresario el que destruye el medio ambiente, etcétera. Son los odios que en España se han cultivado y se cultivan con tanto fervor.

Muchos intelectuales de las élites de ahora, como Bernard-Henri Lévy, desprecian a la nación porque piensan que los ciudadanos corrientes son unos bárbaros

Otra cosa es la profunda cobardía de las élites españolas. Las élites españolas llevan traicionando a España desde el siglo dieciocho, desde luego, quizás nos podíamos ir incluso un poquito antes. Pero, desde luego, desde el dieciocho cometen traición tras traición, pero de una forma increíble. La nación aquí siempre la ha defendido el pueblo, Y todas las élites han estado siempre en la duda, en contra de la Nación. Muchos intelectuales de las élites de ahora desprecian a la nación porque piensan que los ciudadanos corrientes son unos bárbaros. Como Bernard-Henri Lévy, un mega snob, rico de siempre, que está muy preocupado. Él, uno de los causantes de alguna de las catástrofes serias por el seguimiento que hizo Sarkozy de él por, ejemplo, en Libia. Pero más allá de ese tipo de cosas, en las que te puedes equivocar, está esa actitud frente al pueblo, Esa idea que la democracia es una cosa para gente fina. Aquí en España lo estamos viendo, con una serie de personas que lo que quieren es una democracia regulada, una democracia controlada. No que nos vaya a a salir un Trump. Tenemos que tener formas de trampear para que no salga Trump. No vaya a querer la gente de repente un Trump español Que ordinariez… Que ordinariez…

Bueno, pues la democracia es precisamente que pueda haber un Trump y que la gente quiera un Trump para corregir otro tipo de cosas. Porque en la democracia de los Estados Unidos si hay división de poderes. Aquí no. En Europa, en ningún sitio. Pero en Estados Unidos la hay. Si hay división de poderes, la democracia tiene esa maravillosa virtud que, en Europa, con tantos vasallos de los reinos absolutistas que siguen siéndolo después de ciento cincuenta, doscientos o cuarenta años de democracia, pues no se entiende. Y esa la grandeza de la que realmente la gente que no ha leído.

La nación no se suicida normalmente por los necios. No se suicida por los trabajadores y por las naciones en sí, sino por los listos. Por los que van de listos o por los que se consideran los más educados y los únicos que pueden decidir. Son esas aristocracias de antes, por eso tienen esa mezcla de despotismo ilustrado y neo marxismo en que se convirtió la democracia en Europa, esa socialdemocracia cada vez más alejada de los intereses reales de la gente y sobre todo cada vez más alejada de la verdad. Se ha ido abriendo un abismo inmenso entre lo que es la realidad que vive la gente en la calle y el discurso que escuchan a los gobernantes, a los listos de los periodistas, a los académicos, a los sabios de los lugares, etcétera, etcétera.

La democracia es la gente de verdad, no los grupos marxistas o los grupos comunistas, que andan por ahí, pagados desde el exterior, agitando aquí dentro con unos programas y con unos proyectos totalitarios criminales

(La democracia) Es la gente de verdad, no los grupos marxistas o los grupos comunistas, que andan por ahí, pagados desde el exterior, agitando aquí dentro con unos programas y con unos proyectos totalitarios criminales. [A estos grupos] Los tenemos en el gobierno en este momento, de una forma indirecta, pero en el gobierno y mandando mucho. Y la gente de verdad, el pueblo, lo que es la nación está reaccionando ahora, y está reaccionando contra esa mentira, contra toda esa verdad única, ese rodillo socialdemócrata, esa corrección política que te dice que es maravilloso que vengan todos los negros posibles del África, que los vamos a tratar a todos estupendamente porque eso va a enriquecer esta sociedad. Y eso te lo dice gente que tiene La Navata. Como Pablo Iglesias, que tiene un muro de trescientos metros que rodea su casa, con tres metros de altura, con cámaras. Y ahora con un retén de la guardia civil veinticuatro horas al día. Ese te dice a ti, que estás viviendo aterrado porque tu madre no puede salir de casa en La Línea o en cualquier sitio de Europa, en Malmö, en pueblos alemanes, etcétera, etcétera. Te lo están diciendo gente como Iglesias, o gente como la Koplowitz, o gente como Patricia Botín, que te dice que todos somos hermanos y que todos nos tenemos que juntar porque no favorece, a todos. Porque la gente la padece la multicuturalidad en los barrios sabe que la multiculturalidad no existe, ¿verdad?

La gente corriente sabe que no hay convivencia en la multiculturalidad, porque si no se aceptan las leyes y si no se integran quienes vienen y si no hay voluntad de integrarse y no se les anima a integrarse, si no a lo contrario, se les convence de que tienen un plus precisamente por ser ajenos a la sociedad que les acoge. Sí, eso se hace como se está haciendo aquí en España y se está haciendo en tantos sitios, se destruyen las comunidades, se genera la violencia y se crean unos compartimentos que nos llevan al brote del choque civil. Y eso es lo que ha pasado en Italia, y por eso en Italia han dicho basta, han puesto pie en pared, y han ganado quienes han ganado las elecciones… y van ganando quienes van ganando las elecciones una tras otra en otros sitios, en Alemania, en Holanda, en Suecia. Van ganando quienes están en la calle… Quienes dicen la verdad frente a la mentira del mensaje social demócrata.

[Disidentia] ¿No crees que está ocurriendo, incluso, que no ya los partidos que califican de ultraconservadores o extrema derecha, sino los propios partidos que hasta ayer defendían lo que calificas como de multiculturalidad, están tomando medidas políticas contrarias a ese principio que antes defendían?

 [Hermann Tertsch] Hombre… Hombre es que están cambiando porque están viendo que se les está yendo la gente a mares. Al Partido Social Demócrata Alemán se le ha ido la gente y no se le ha ido a la izquierda, se le ha ido a la derecha, a lo que llaman extrema derecha. Por supuesto, los partidos tienen todos que modificarse. Ahora la gran cuestión, el gran fenómeno es Alemania. En Alemania en diciembre hay un congreso de la CDU, y en la CDU hay dos candidatos. Hay una candidata que es la continuidad de Merkel, pero hay otros dos candidatos. Uno de ellos tiene un mensaje muy parecido a la AfD, el renacimiento nacional, apoyar la cohesión nacional. Y una actitud opuesta a todo el rodillo Marxista, frente a la ideología de género, frente a todo lo que es la destrucción de la igualdad, porque es de lo que estamos hablando. La destrucción de la igualdad de derechos, la proliferación de leyes especiales para diferente gente.

En España ahora nos van a poner leyes especiales para cada persona que sea enemiga del gobierno: Una ley para Billy el Niño, una ley para Franco, otra ley para no sé quién… Cuando no existen leyes que puedan aplicar contra gente que quieren quitar de la circulación, hacen una nueva ley a la medida. Eso es la arbitrariedad, eso es la tiranía. Y ese es el proceso que está en marcha. Pero dicho eso, en la CDU no va a ganar el, digamos, el que tiene unos preceptos más conservadores, pero tampoco va a ganar la sucesora de Merkel. Probablemente ganará Friedrich Merz, el favorito, que es una derecha como la de Sebastian Curts, que llegó con veintiocho añitos y dijo: “Esto se ha acabado”, y propuso a su partido ir con un proyecto propio. Ganó las elecciones he hizo una alianza con la derecha, con la ultraderecha, con la extrema derecha. Y todos se pusieron a gritar. Bueno, pues sí, con esos… pero no son ni ultraderecha ni extrema derecha, son gente que respeta la Constitución Austríaca, no como aquí que todos los aliados del Partido Socialista son partidos que quieren destruir la Constitución Española.

Aquí se está llamando ultraderecha y extremistas a todos los que respetan las constituciones de sus países

Aquí se está llamando ultraderecha y extremistas a todos los que respetan las constituciones de sus países. Y aquí resulta que tenemos en el Parlamento un gobierno de ochenta y cuatro diputados cuyos apoyos, todos, son de gente enemiga de la constitución, enemiga del Estado, enemiga de las instituciones. Es un disparate, pero por eso digo, hay una reacción. Y esa reacción la temen, por eso tienen prisa. Tienen prisa porque en Europa va a haber muchas conmociones. Los proyectos en Europa van a divergir mucho, y podemos ir a la ruptura. En España, si gana un frente popular, podemos ir rápidamente a un régimen de deterioro general de las libertades, pero a una velocidad tremenda. Por supuesto, países que vayan en otra dirección, no van a aguantar eso, porque no van a estar pagando lo que van a romper aquí las izquierdas.

[Disidentia] Y, para terminar, como ya no puedes lanzar mensajes en Twitter, pero aún puedes usar la palabra,¿qué dirías a los cientos de miles de seguidores que tienes en Twitter, y que están ahora mismo pasmados con lo que ha sucedido con tu cuenta, contigo mismo?¿Qué consejos les puedes dar, o qué mensaje quieres darles?

[Hermann Tertsch] Que todos tienen que estar muy atentos. Que todos tienen que hacer algo para evitar que España siga en la deriva en la que está. Que nos jugamos mucho… Mucho para mucho tiempo. Y no crean que estas cosas sólo afectan a unos cuantos, y que mejor no meterse en líos porque la vida seguirá igual. Eso lo pueden creer las élites. Que les va a afectar a ellos y que en gran parte, se lo merecerán, porque todos esos accionistas de esas televisiones que están atacando a España las veinticuatro horas del día, atacando a las instituciones, despreciando a España, despreciando su historia, ridiculizando cualquier tipo de intento de recuperación de dignidad, de cohesión, etcétera… digo, que esos accionistas espero que algún día paguen por esos directivos que tienen sin escrúpulos, que consienten a esa gentuza de periodistas que ganan dinero con la destrucción de lo que es la convivencia española, Y con ese matonismo que tienen en La Sexta y en todas las demás que han ido creando.

Que nadie piense que no le va a afectar lo que está pesando. Lo hemos visto a lo largo de la historia, lo hemos visto en Europa, lo vemos en América ahora y lo vemos en muchos sitios, en América del Sur. Venezuela es un país mucho más rico que España, donde amplias capas sociales pensaban que era muy bueno que llegara el señor Chávez para hacer un poquito de limpieza, que había mucho corrupto por ahí y que allá lo apañarían. Eso es exactamente lo que pasó en los años treinta en Alemania, que allá lo arreglarían. Bueno, pues no se arregló. Lo que hay es matanzas y miseria, miseria y crimen. Y que nadie piense que eso no nos puede pasar. Tanto los muy ricos como como los españoles de a pie deberían pensarlo.

Se nos viene encima un rodillo de prepotencia y arrogancia y, sobre todo, de aplastamiento, de vocación totalitaria. Se ve en el Frente Popular que están montando y en el cual, de momento, Pedro Sánchez es una figura ridícula, pero muy, muy útil por esa falta total de pudor y de relación con la verdad, y de escrúpulos que tiene. Es una figura perfecta para los fines de un proyecto de este tipo. Un proyecto para liquidar, destruir la Monarquía, destruir la Constitución, destruir la Democracia e implantar un modelo que cuadra con los ideales de Pablo Iglesias y de Monedero, que son en realidad dos empleados de la peor dictadura que existe en este momento en Latinoamérica, que es la cubana, por supuesto. Un inmenso campo de hambrientos, donde lo único que genera dinero para sus dirigentes es el narco tráfico.

Todo el mundo debiera estar avisado. Si no paramos esto y volvemos a recuperar el pulso de una España de individuos libres, de una nación libre, vamos hacia una situación muy dura, tremenda.

De todas formas, como nota final de optimismo, creo que va a haber una reacción y creo que al final en España, pese a toda la miseria moral de las élites, pese a toda la dejadez de todos, la desidia, la falta de implicación, el individualismo llevado a los extremos de la indolencia máxima, pese a todo eso creo que al final volverán a ganar los buenos.

Ver artículo original:

Twitter y la arbitrariedad. -Hermann Tertsch/ABC-

Está claro que si acaban de bombardear Pearl Harbor no te preocupan los baches al garaje en Hawai, si entran las tropas alemanas en tu granja polaca no te irrita la fiebre de la vaca favorita y si te sorprende el 18 de julio de 1936 frente al Cuartel de la Montaña se te olvida la multa más reciente. Salvando las distancias, por la misma razón, inmersos en un golpe de Estado en España, no solo de los separatistas, con la complicidad de fuerzas con poder directo o indirecto en el Gobierno nacional, que te suspendan una cuenta de Twitter es lo de menos.

Y sin embargo, la ofensiva de cierres de cuentas en Twitter, sus sanciones arbitrarias, intimidaciones y mecanismos de censura son tan preocupantes como las amenazas de querella de Sánchez a ABC y otros medios. Querella que se cuidó de no presentar contra información fehaciente sobre la estafa de tesis doctoral de Sánchez. Preocupan las amenazas como los desprecios del matonismo ya habitual en los ministros, contagiado por el jefe y que es propio de los comunistas de Podemos en España y sus patronos en Cuba y Venezuela. Y alarman las leyes especiales que este Gobierno se quiere sacar de la manga para todo lo que le contraríe a él o a sus aliados comunistas y separatistas.

Aunque Sánchez no tenga palabra hay que tomarse muy en serio sus amenazas a los pocos medios que no defienden la operación que ha llevado a los enemigos del Estado a tener un poder decisivo sobre el Gobierno de la Nación. Van en serio, se consideran capaces y han demostrado que tienen el mismo respeto a las leyes y al Estado de Derecho que sus socios Torra o Junqueras, Otegui, Rufián o Iglesias: ninguno. Por eso hay que hacerles frente. Allá donde se pueda. Nos jugamos no una legislatura ni unos impuestos. Nos jugamos la libertad de los españoles para varias generaciones.

Es cierto que Twitter es muchas veces un nauseabundo lodazal. Los peores se sienten iguales a los mejores y pretenden vomitar más alto que ninguno. Twitter no tiene además el éxito de Facebook con sus 23 millones de usuarios en España. Instagram tiene 13 y Twitter que no llega a 5 millones. Pero es la red más política y como tal, las fuerzas de la extrema izquierda despliegan una presencia masiva y control por medio de la tecnología y su voluntad acosadora. Grupos de comunistas de Podemos concentran ataques contra quienes se significan como defensores de España y de la legalidad. Y la compañía forma parte de ese entramado globalista siempre amable a los comunistas. Por eso hay que estar. Porque España ha entrado en una decisiva batalla política y cultural. La Nación reacciona por primera vez en siete lustros ante una larga agresión totalitaria que cree poder acabar ahora con España y las libertades. Pero por primera vez esto puede acabar de muy diferente forma. Con el restablecimiento de las libertades, el fin del acoso a la verdad y la liquidación definitiva de la hegemonía mediática izquierdista que ha traído a la sociedad española a este estado de postración.

Ver artículo original:

La felonía de Sánchez. -Francisco Rosell/El Mundo-

Cumpliendo las diez de últimas que le dictaron sus socios independentistas y podemitas, Pedro Sánchez ha recurrido al «puñal del godo», en la peor tradición de traidores a la causa de España, para acuchillar al Estado de derecho y hacer dejación extrema de sus deberes como presidente del Gobierno. Al final, es lo de siempre: “Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional”. Como el felón de Fernando VII al jurar la Constitución de Cádiz en marzo de 1820 y, después de ser tenido por El Deseado, renegar desde ese día contra la Carta Magna. Eso es cabalmente lo que ha hecho un presidente que a su cuestionable legitimidad de origen suma su cada vez más palpable ilegitimidad de ejercicio.

Contraviniendo todas sus promesas, el doctor Sánchez, ¿supongo? no sólo valida el golpe de Estado de los insurgentes en Cataluña, sino que posibilita que estos asalten la nave del Estado y arrebaten el timón a un presidente encantado de haberse conocido. No es extraño, disfrutando de las bicocas y prebendas de ese Estado al que socava con estúpida irresponsabilidad.

Lo peor del caso es que, después de humillarse y humillar al Estado para recabar el apoyo de los independentistas a los Presupuestos, estos lo han dejado en ridículo. Si él lo consiente, allá él y su conciencia, pero los españoles no debieran transigir con tamaña falta de respeto a sus instituciones.

En vísperas del Día de Difuntos, por mor de su atrabiliaria conducta, Sánchez ha hecho verdad lo escrito por Larra en su célebre artículo de 1836 sobre esta elegíaca efemérides: “Aquí yace media España; murió de la otra media”. Tratando de sepultar el Régimen del 78, formalizó su claudicación ante los independentistas al cumplimentar una de las exigencias que estos verbalizaron la mañana del viernes 19 de octubre. Fue horas antes de que su también socio, Pablo Iglesias, visitara en prisión a uno de los dos cabecillas del golpe, Oriol Junqueras, para rendirle pleitesía e implorarle su apoyo al proyecto de presupuesto en común del Gobierno y de Podemos. Pere Aragonès, mano derecha de Junqueras en el golpe y actual vicepresidente de la Generalitat con Quim Torra, reclamó a Sánchez que, por medio de la Abogacía del Estado, el Gobierno reorientara la causa del 1-O.

Dicho y hecho. Haciendo mangas y capirotes con el trabajo desarrollado hasta ahora por los Servicios Jurídicos del Estado, el Gobierno ha coaccionado a estos a retirar su calificación provisional de rebelión y marca así el camino a la Fiscalía para cuando llegue la hora de fijar sus peticiones en firme. Sánchez retoma así la discrecional doctrina que el otrora Fiscal General del Estado y hoy magistrado del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, puso a disposición de Zapatero en sus tejemanejes con el terrorismo etarra: “El vuelo de las togas de los fiscales no eludirá el contacto con el polvo del camino”, dado que el ministerio público no puede ser ajeno a la realidad social, “sino profundamente comprometida en su transformación”. Parecida argumentación esgrimió el viernes la ministra de Justicia, la fiscal Delgado, para explicar el volantazo de la Abogacía.

Sánchez atropella así la independencia judicial española y la pone en solfa en el ámbito internacional al municionar los requerimientos independentistas de cara a su recurso en Estrasburgo. A este paso, como en la sátira de Horacio, “Solventur risu tabulae, tu missus abibis“, esto es, la causa acabará en risas y quedarán libres de cargos. Nunca tan pocos hicieron tanto daño al Estado de Derecho.

Conviene insistir en que, al margen de la mayor pena, la rebelión entraña una transgresión contra el orden constitucional -esto es, un golpe de Estado-, mientras la sedición supone un quebrantamiento del orden público. Todo ello después de que Sánchez manifestara que era clarísimo el delito de rebelión. Claro que las opiniones del doctor Jekyll para llegar a La Moncloa no comprometen al mister Hyde apoltronado en el Palacio (Carmen Calvo dixit).

Ante esa deserción del Gobierno, cabe preguntarse qué espectáculo aguarda cuando el separatismo, con su dominio de las artes escénicas, convierta el juicio en un proceso a la democracia española como en su día los alzados del 23-F.

No es para menos cuando, además, anuncia por adelantado el indulto a los golpistas en pago a que estos le hicieran presidente mediante una moción de censura que supone un cambio de régimen en España. Por eso, fue incapaz de responder a la interpelación directa que le hizo en este sentido el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. No era cosa que le creciera aún más la nariz de Pinocho. Todo en él se revela fraudulento como su tesis doctoral. Ya lo advierte el adagio latino: “Falsum in uno, falsum in omnibus” (“Quien falsea un punto, los falsea todos”).

Habiendo rebasado ampliamente las rayas rojas que prometió no saltarse, empero, casi todos en su partido callan como muertos. No hacen siquiera un mohín de protesta ante los desatinos de un presidente al que los españoles le dispensaron los peores resultados de la historia reciente del PSOE. ¿Qué ha sido de tanto barón y baronesa socialistas sino verduras de las eras? Aún en los momentos más dramáticos del PSOE, siempre se alzaron voces críticas cuando la situación de emergencia lo requería. Ahora sólo se escucha un ensordecedor y clamoroso silencio.

En una tesitura similar como fue la asonada del 23 de febrero de 1981, un Gobierno tan débil, pero firme en sus convicciones, como el de Leopoldo Calvo Sotelo, supo estar a la altura de aquella dramática encrucijada logrando las máximas penas contra sus promotores, sin ningún posterior indulto. Amén de ello, conjurada la asonada mediante la histórica comparecencia televisiva del Rey Don Juan Carlos en la que éste se ganó el Trono, aquel Ejecutivo capeó la campaña de desprestigio que se maquinó contra el Monarca desde ámbitos proclives al golpe. Como anota Calvo Sotelo en su Memoria viva de la Transición, al igual que los hombres de Nehemías, el artífice de la reconstrucción de las murallas de Jerusalén, “con una mano levantábamos los muros y con la otra sosteníamos la espada”.

Contrariamente a su padre, en su particular 23-F que fue el 1-O separatista y que tuvo su plasmación en su memorable alocución televisiva del 3 de octubre, Felipe VI vive a cuerpo gentil la campaña de hostilidad y hostigamiento secesionista, mientras el Ejecutivo avala la despenalización de las injurias al Jefe del Estado.

A diferencia de su antepasado Felipe IV que acometió la conquista de Breda con el mejor estratega de la época, el genovés Ambrosio de Spinola, y consiguió hacer capitular a Justino de Nassau, de la casa de Orange, Felipe VI debe confiarse a un presidente tributario de quienes quieren romper España y a los que entrega las llaves, poniendo del revés el óleo velazqueño de Las lanzas. Como antaño los visigodos lo fueron de los caudillos moros merced a la traición del Conde Don Julián, luego reivindicado por Juan Goytisolo, tras franquearles el paso del Estrecho de Gibraltar en venganza, según la leyenda, al ultraje de Don Rodrigo a su hija.

Que nadie dude de que, una vez repuestos los golpistas, como acaeció con Companys en la II República, ellos seguirán a lo suyo con mayor fuerza y más crecidos. Por eso, en un instante tan oscuro, tiene sentido parafrasear las palabras de Churchill a Lord Halifax cuando éste le instó a negociar con Hitler y a abandonar su fantasía de luchar hasta el final: cuándo aprenderemos la lección, cuántos independentistas deberán ser cortejados, apaciguados, colmados de inmensos privilegios antes de que se aprenda la dolorosa lección de que “no se puede razonar con un tigre cuando tienes la cabeza en su boca“.

Ver artículo original:

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