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«Escándalo democrático» -Luis Ventoso/ABC- 

Lo es, sí, pero en sentido contrario al que ellos dicen

A la vista de indicios palmarios de delito, un juez de Barcelona ordenó ayer a primera hora de la mañana varias redadas para desmantelar la logística del referéndum ilegal que pretende organizar el Gobierno insurrecto de la Generalitat. La Guardia Civil, pues por desgracia parece que los Mossos ya no son fiables a la hora de velar por nuestra legalidad, actuó en consecuencia. Los agentes registraron almacenes en polígonos industriales, hallando en uno de ellos nueve millones de papeletas listas para la consulta. También se personaron en las oficinas de cuatro consejerías del Gobierno catalán, toda vez que desde ellas se estaba tramando la inteligencia y plan de acción del referéndum. En la operación hubo una docena de detenciones, como tantas veces en cualquier país democrático del mundo cuando se está combatiendo un delito grave (o a veces no tan grave).

La reacción del orbe independentista fue iracunda. El tono general de su crítica se resume en una frase de Ada Colau. A su juicio, la actuación del juzgado de Barcelona supone “un escándalo democrático”. No. Lo que sí constituye un escándalo democrático es aprobar dos leyes con métodos golpistas y un procedimiento exprés para establecer una presunta nueva legalidad catalana, que deroga la del Estado, desoyendo además las advertencias de los juristas de la propia Cámara y pateando el Estatuto de Cataluña. Escándalo democrático es utilizar las oficinas del Gobierno catalán, desde donde debe atenderse a todos los catalanes, del primero al último, para ponerlas al servicio de un proyecto separatista que ni si quiera cuenta con el apoyo mayoritario de la población. Escándalo democrático es estafar al pueblo catalán, invocando supuestas normas internacionales que justificarían la autodeterminación, cuando en realidad solo rigen en situaciones coloniales; o fabular asegurando que una Cataluña independiente seguiría en la UE, algo que la organización ha negado hasta el hartazgo; o mentir con la facundia impúdica y reincidente de Junqueras, quien anteayer aseguró que la intervención de las cuentas de la Generalitat había quedado en suspenso por orden del Supremo, falacia que el alto tribunal negó en minutos.

Escándalo democrático es intentar romper un país del primer mundo, donde se disfruta de un régimen de libertades, sin respetar los cauces legales de ese Estado, algo que ni en sus peores sueños se les habría ocurrido a los independentistas quebequeses y escoceses, que actuaron siempre observando escrupulosamente los marcos constitucionales de Canadá y el Reino Unido. Escándalo democrático —y tufo nazi— es señalar a los concejales discrepantes con pasquines con sus fotos, cercar sus hogares, sumir en la angustia a sus hijos y familiares; acosar a directores de instituto y bedeles; o usar el dinero público de todos para comprar a la prensa local.

Por último, escándalo democrático sería que el Estado español se inhibiese y no actuase para defender los derechos y libertades de todos los españoles, poniendo coto de una vez, como se comenzó a hacer ayer, a lo que en realidad no es más que el mayor abuso golpista que ha sufrido este país desde el bochorno de Tejero.

Origen: «Escándalo democrático»

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¿Referendum o no referendum? Esa no es la cuestión. -Daniel Ari-

El referendum catalán se va a celebrar. No tendrá las más mínimas garantías (lo dice hasta el propio Urkullu) y, por tanto, no tendrá validez legal, pero se celebrará. Se celebrará en algunos pueblos perdidos, en algunos locales de las grandes ciudades (en sedes de partidos separatistas, en recintos feriales, en puticlubs de carretera o donde se pueda, y con papeletas de verdad, hechas en casa o en notas post-it compradas a último minuto), pero se celebrará.

Y Mariano saldrá por segunda vez a decirnos que no hubo referendum. En sí mismo, el hecho de que se celebre esta performance con olor a sobaco y perfume de “voluntad popular” no reviste ninguna importancia. Pero es gravísimo en su contexto. Porque tanto el referendum como las leyes de sedición aprobadas de forma torticera en el Parlamento Catalán son actos testimoniales. Son los building blocks de los que se dotan los separatistas para legitimar su discurso de fait accompli, de hecho consumado.

Todo esto está ocurriendo en una región de España de la que el Estado se ha ausentado voluntariamente durante décadas, en la que el gobierno español ha dejado que los separatistas se enseñoreen e impongan sus políticas de exclusión social, de persecusión de los castellanohablantes, de adoctrinamiento en el odio a España a través de medios y escuelas pagados con los impuestos de todos los españoles. No nos están quitando Cataluña los separatistas catalanes;nos la llevan quitando durante décadas gobiernos corruptos dispuestos a dejar que se fragmente España con tal de aferrarse al poder.

Y, por desgracia, no se trata únicamente del País Vasco y Cataluña. El cáncer se extiende por toda España a velocidad de vértigo.Se extiende el cáncer con la ayuda del Estado, con la acción decidida de las taifas (da igual si están en manos del PSOE que del PP o algún partido nacionalista y comunista), a las que el Estado ha ido fortaleciendo porque forman parte del mismo negocio,y con la participaciópn activa o la cobardía de una población que prefiere mirar para otro lado o adherirse activamente a la religion del perroflautismo, predominante en España. Entre todos la hemos matado y ella sola se ha muerto.

No, la performance del referéndum del 1-O no es lo más grave. Lo más grave es cómo se van a rifar los jirones de la nación a partir del 2-O. No os quepe la menor duda de que se la comerán a dentelladas entre todos los actores de esta enorme farsa.

Es el epílogo inevitable de un proceso de demolición de lo que hace mucho que ya no es España, sino el Estado de las Autonomías. FIN

Ver twitt original:

Rajoy,camino de los corrales. -F.J.Losantos/LD- 

Cuando un político ayuno de moral, cobarde como sólo puede serlo un político, es incapaz de hacer frente al conflicto que él mismo ha creado,  lo que hace normalmente es huir.

Nos van a obligar a lo que no queremos llegar“, ha dicho Rajoy ante sus empleados del PP de Cataluña. Y en vez de ver la confesión de su cobardía, los medios ‘asorayados’ y también los melancólicamente leales a esta pobre Nación que nadie defiende y a esta Constitución que todos vulneran, lo imaginamos como el indicio de fortaleza de un Gobierno que es sólo la emanación perpleja de la resbalosa condición de su presidente.

En realidad, lo que estaba confesando Mariano es que hasta ahora no ha querido llegar a lo que sólo la tozudez de ‘Cocomocho’ puede obligarle a hacer, que es defender la legalidad en Cataluña. Porque nadie duda de que la reacción del gobierno este viernes tras la humillación pública del jueves en el arranque de campaña de los separatistas, que fue una burla a todas las instituciones, se ajustará a la más estricta legalidad. Pero tampoco ignora nadie que este “golpe de Estado a cámara lenta” lleva cinco años en cartel, y que hace casi dos tuvo lugar otro referéndum tan ilegal e ilegítimo como el de ahora y ante el que el Gobierno de Rajoy, este mismo Gobierno y este mismo Rajoy, no hicieron absolutamente nada: ni prevenirlo, ni castigarlo.

La cosecha de Rajoy: ni miedo ni vergüenza

Si en el parlamento de Cataluña se ciscan en todas las leyes, sean de ámbito europeo, nacional, regional o de la propia cámara, es precisamente por el precedente de estos cinco años de impunidad con Rajoy. Es verdad que la tienen desde Suárez, pero ni siquiera en tiempos del infame Zapatero se habían producido actos tan zafiamente despóticos, tan obscenamente antiespañoles, tan acostumbradamente impunes como los que hemos visto.

Sin la doctrina de que “lo único importante es la economía” sin el dogma de que “lo que hace falta en Cataluña es diálogo”, sin el principio de financiar a los medios podemitas, aliados con los separatistas en el mayor desafío a España en varios siglos, ni los bandarras de la CUP ni los zuavos de Godó, ni la Gabriel ni el Juliana se hubieran atrevido a tanto. Y, de atreverse, habrían sido reprimidos por los mismos motivos que Rajoy, a quince días del referéndum, confiesa que no quiere emplear y que son los que la Ley pone a disposición de cualquier Gobierno y le impone aplicar.

La paradoja aparente es que los golpistas catalanes están siendo tan zafios que pueden empujar a la acción a su cómplice habitual por inacción. Sin embargo, no nos alegremos: lo que Rajoy confiesa es que no quiere de ninguna manera aplicar la Ley, que se niega a defender los derechos de todos los españoles, catalanes incluidos, salvo que le obliguen mucho, y aun así, poquito. En realidad, les está pidiendo, por favor, una coartada para no hacer nada, les implora que no le obliguen a moverse, les suplica que no le empujen a ejercer de presidente del Gobierno. Él ha venido a este mundo para presidirlo absolutamente todo, pero para gobernar absolutamente nada.

El pañuelo verde de la moción de censura

En los toros, cuando un toro es manso de solemnidad, burriciego, reparado de la vista, descordado, derrengado o inválido para la lidia, el presidente saca un pañuelo verde para que lo devuelvan al corral, tarea que los bueyes de la plaza realizan con lento esfuerzo, salvo los de Florito en las Ventas, que han alcanzado tal virtuosismo que apenas han salido al ruedo y ya se están yendo de él como abrazando al toraco, obediente como un ciudadano ante un inspector de Hacienda o un político ante La Sexta. Si los antitaurinos supieran algo de lo que odian, irían a las Ventas en otoño para contemplar el soñado espectáculo de un toro cinqueño, típico de la limpieza de corrales al fin de temporada, que al poco de salir al ruedo, sin recibir una vara, es devuelto a la penumbra del corral para acabar como cualquier ternera en el matadero, de un tiro en la testuz, degollamiento u otra forma de pasaportar el ganado vacuno para la alimentación humana.

Me parece que Mariano no llega a la Feria de Otoño de este año, pero Simón Casas, muy atento a estos detalles, puede remitirle un DVD con cualquier devolución de un toro a los corrales para que sueñe despierto. ¡Qué mayor ventura para un manso que imaginarse en manos de Florito y su punta de bueyes, de vuelta a la rumia del corral y al pienso garbancero! El papel del presidente le toca al Rey, tan desairado y agredido por Rajoy en estos dos años de regobierno, pero siempre atendiendo a la opinión del veterinario y a la del público venteño, que recita el Reglamento en arameo.

Y en este caso, el reglamento de las Cortes, belén en que ven la luz los presidentes de gobierno españoles, es cristalino: si se presenta una moción de censura con cincuenta escaños detrás y un candidato alternativo a la Presidencia, se paraliza la acción de Gobierno hasta que las Cortes voten si echan o dejan seguir al presidente censurado. Vimos hace poco una versión demediada del trámite, la charlotada de Irene y Pablo cuando eran -creo que siguen siendo- Pablo e Irene, sin otro éxito posible que el de salir mucho en las televisiones amigas, que, Soraya mediante, son todas. Esta vez, la cosa es distinta. A partir del 2 de octubre, el PSOE se verá empujado por Podemos y ERC a aceptar la presidencia del Gobierno para pactar los términos de la liquidación de España mediante una reforma de la Constitución limitada a un punto: apuntillar la soberanía nacional y acabar con la igualdad de los ciudadanos ante la Ley. Eso sí, mediante el diálogo. Mucho diálogo, venga diálogo, será por diálogo, diálogo por la izquierda con guiños al centro, diálogo a lo círculo ecuestre y a lo cumbayá, diálogo para reescribir en el papel de la Ley con el agua que acabará con el papel.

Ya es muy difícil, por no decir imposible, que Rajoy pueda vadear en estas dos semanas el Río Rojo, o sea, el Llobregat según la CUP, que se ha llevado aguas abajo, en su tempestuosa crecida, a todo el rebaño nacional. El ganadero Mariano nos aseguró que tenía todo preparado para cuando los golpistas atacaran. Y la opinión pública, más pastueña que los cornilargos, lo creyó. ¿Cómo no creer a un Gobierno que dispone de todos los resortes para impedir un delito cuando dice que está preparado para hacerlo? Pero, a la hora de la verdad, cuando ha empezado la campaña electoral golpista, no tenía preparado absolutamente nada.

El alarde de la Fiscalía llamando a declarar a cientos de alcaldes enardecidos o atemorizados ante el referéndum golpista del 1 de octubre, mientras deja libres a los que los enardecen o atemorizan, de ‘Cocomocho’ a Godó y Roures, de la trama institucional a la mediática, más importante la segunda que la primera y ambas más importantes que la municipal, nos ha demostrado en su precipitación lo que deberíamos haber supuesto. Los que no han hecho nada durante seis años, los que han dejado que se pudra la situación hasta extremos de humillación inimaginables, los que financian desde hace cinco años el proceso golpista que decían combatir, ¿cómo iban a frenarlo en veinte días? No tenían nada previsto porque, sencillamente, se negaban a pensar en un asunto tan desagradable, tan violento, tan contrario a la mansedumbre proverbial de la ganadería de ‘Don Prudencio Galbana’.

El Pacto de Can Roures

Y la moción de censura que ‘Pablotov’ y ‘Junquertropp’ urdieron en la dacha de Roures para hacer presidente a Pedro Sánchez a cambio de que Podemos apoye el referéndum separatista -y ahí está Colau apoyándolo- y ERC le permita permitírselo a un Gobierno del PSOE que acabe con la soberanía del pueblo español y la trocee a gusto de los nuevos señores feudales nacionalistas es el pañuelo verde que le permite al ejemplar de la dehesa ‘El Charrán’, antes ‘La Gaviota’, volver al corral por imperativo legal.

Tengo la impresión, casi certeza, de que aunque los tres mil agentes del CNI le dijeran que faltan dos días para que se presente una moción de censura PSOE-Podemos-ERC-Etc y debe disolver las Cortes y convocar elecciones antes de que lo manden a su casa, Rajoy se hará el sordo y se irá a su casa, tras protagonizar, eso sí, lo que imagina un gran final de su larga carrera política: culpar a los que lo echan del Gobierno que lo hacen para destruir la nación y la Constitución, ¡como si él las hubiera defendido!

Cuando un político ayuno de moral, cobarde como sólo puede serlo un político, es incapaz de hacer frente al conflicto que él mismo ha creado, lo que hace normalmente es huir. Si en vez de irse por su propio pie a Cartagena, como Alonso XIII, o de dimitir como Casares Quiroga y Portela Valladares en 1936, la Oposición le brinda la oportunidad de irse sin tener que hacer otra cosa que someterse a una sesión de despedida, Rajoy se irá.

Creo que incluso aunque protagonizara esta semana el arreón del manso, que embiste y cornea cuando nadie lo espera, la situación está tan deteriorada que dentro de quince días los medios de Soraya pedirán que se una al PSOE o que lo deje gestionar la crisis catalana. Y Mariano dirá que, antes de unirse al PSOE, se va a su casa, porque él no tiene apego al cargo, puede presumir de limpia trayectoria y prometió defender la unidad de España y la Constitución y así lo ha hecho, pero no quiere ser un obstáculo para la paz civil. Que él cree que la Izquierda se equivoca, pero que ni él ni el PP van a impedir que otros intenten lo que a él no le han dejado intentar.

Entonces llegará, casi por consenso, la moción censora, y Rajoy será censurado, o sea despedido. Se sacudirá la arena de las zapatillas al dejar el ruedo parlamentario… Y se irá. El que venga detrás, que arree.

Origen: Libertad Digital

¿Qué hace Zapatero en Venezuela? -Emilio Campmany/LD-

Zapatero es el mayor responsable del conflicto catalán. No deja de ser notable que el Gobierno le haya elegido para mediar en el que padece Venezuela.

Zapatero es el mayor responsable del conflicto catalán por haber respaldado un estatuto inconstitucional. No deja de ser notable que el Gobierno de España le haya elegido precisamente a él para mediar en el que padece Venezuela. ¿No había nadie más? Es como poner a un tartaja de telefonista, porque es imposible escoger a alguien más torpe. Lo de Venezuela está de color de hormiga, pero cualquier posibilidad de arreglo que tuviera se ha hecho infinitamente más remota si tiene que depender de este personaje que aúna de forma inigualable idiocia y atrevimiento.

Su nombre vuelve a ser noticia ahora que encabeza el enésimo esfuerzo para lograr que oposición y Gobierno venezolanos lleguen a un acuerdo mediante una ronda de negociaciones en la República Dominicana. Presentan las crónicas a nuestro ex como un exquisito árbitro que tan sólo desea una solución pacífica. Sin embargo, algo ha debido de olerse la oposición cuando parte importante de ella se niega a intervenir en las sesiones organizadas por Zapatero hasta que se den determinadas condiciones, bastante razonables, por cierto, como es que sean liberados los presos políticos. En cambio, Nicolás Maduro siempre está dispuesto, y en esta ocasión no iba a ser menos, a acudir a donde Zapatero diga.

Son muchos los países que tienen intereses en Venezuela y que ansían que el conflicto se solucione de un modo u otro. Está China, que consume cantidades ingentes de petróleo procedente, entre otros países productores, de Venezuela. Están Estados Unidos y Rusia, que tienen importantes inversiones en el país. Está Cuba, que sobrevive gracias al petróleo que Maduro le regala a cambio de enviar a Venezuela agentes de inteligencia con los que someter y encarcelar a la oposición. Y está España. ¿Qué clase de intereses tenemos allí? Pues, aparte las inversiones y el petróleo que les podamos comprar, hay que recordar que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero vendió al régimen chavista unas fragatas provistas de software estadounidense cuando teníamos prohibido transmitir esa tecnología sin permiso de los americanos. Qué casualidad que sea ese mismo Zapatero quien ahora está tratando de buscar una salida al Gobierno que le compró las dichosas fragatas, quién sabe bajo qué condiciones.

Se rumorea que a Maduro le están arreglando un exilio dorado en Cuba, pero que Raúl Castro sólo cederá cuando se le garantice que Venezuela le seguirá regalando petróleo con el que suministrar energía a su desgraciada isla y que el Vaticano respalda la operación. Pero, aunque fuera así, ¿qué pasa con Diosdado Cabello? ¿Y con Tarek el Aissami? No obstante, desde el punto de vista español, la pregunta es: ¿qué narices hace allí Zapatero? Y da toda la impresión de que lo que trata el solemne es de evitar que haya un verdadero cambio de régimen o, si no hay más remedio de que lo haya, impedir que afloren las relaciones que su Gobierno y vaya usted a saber quién más tuvieron o tienen todavía con el régimen chavista. Y el Gobierno actual lo respalda.

Origen: Libertad Digital

Hermann Tertsch: Te amo y Te Odio – TRIANGULANDO –

Un hombre entregado al periodismo y a decir la verdad sin cortapisas se enfrenta a un sistema que conoce desde dentro. Lo aman o lo odian pero para nadie es indiferente. Ahora le llaman derechista, pero ya siendo escolar perteneció a las juventudes comunistas de Euskadi, hijo de una familia de periodistas, creció rodeado de política e información. Conoce bien cómo funcionan los regímenes totalitarios, al haber sido corresponsal para España en las dictaduras de Europa Oriental y la guerra de Yugoslavia, durante los años 80 y 90, respectivamente. Entre sus múltiples ocupaciones está el haber sido subdirector del diario El País, entre 1993 y 1996. Actualmente, y desde hace 10 años, es analista político y columnista del periódico ABC así como un reconocido generador de opinión en las redes sociales.

Hablamos de Hermann Tertsch, periodista español de larga trayectoria en la defensa de las libertades y quien, precisamente por asumir ese rol, planta cara de manera constante a las cúpulas del poder. En una entrevista exclusiva para Triangulando, desde Madrid, nos ha comentado sobre su más reciente querella con Pablo Iglesias, la convulsa actualidad política mundial, el bochornoso papel de Zapatero en Venezuela, la asesoría de Podemos al régimen chavista y su libro “Días de ira”.

Hermann Tertsch: “Hay un intento por parte de la izquierda de secuestrar el pasado”

¿Por qué cree que la justicia le dio la razón a Pablo Iglesias por usted publicar datos -de sobra conocidos- sobre su abuelo?

La justicia ha dado la razón al padre de Pablo Iglesias de forma incomprensible. Por eso ha sido recurrida la sentencia. Yo espero que en instancias superiores se reconozca la evidencia de que el artículo no tenía ánimo de difamar a nadie sino muy por el contrario de hacer un llamamiento a la mirada limpia hacia el pasado y la honradez al hablar también de las sombras de quienes nos son cercanos. Condición básica para la verdadera reconciliación. Hay un intento por parte de la izquierda de secuestrar el pasado. Ellos pueden estar todo el día llamando asesinos a todos los que no les gustan. Y rescriben la historia de España a capricho para que sus muchísimos crímenes y tropelías se pierdan en el olvido. Por eso les molesta mucho que alguien señale y cuente aspectos concretos que no les favorecen como fueron los asesinatos sistemáticos de inocentes, los paseos de civiles sacados de sus casas, en la retaguardia del Frente Popular. Yo exijo respeto a mi derecho a recordar la verdad de la guerra aunque no guste a los comunistas ni al padre del líder de la oposición comunista en el parlamento español. Y defiendo el derecho de todos los españoles a conocer la verdad histórica y no dejarse intimidar por las mentiras y manipulaciones que la izquierda intenta imponer como verdad absoluta.

Considera que ¿hay crisis de institucionalidad en España?

España está en una grave crisis institucional, política y moral que por la tolerancia hacia los enemigos del estado se ha convertido en una crisis existencial. Personalmente, creo que España sobrevivirá a esta crisis, pero el precio será con seguridad muy alto y no excluye que conlleve violencia y muertes. Y desde luego son muchos los que apuestan por la destrucción de España, la nación que probablemente más profunda y decisiva huella ha dejado en el desarrollo de la civilización occidental.

Venezuela no era Cuba, decían. ¿Podría España ser Venezuela si Podemos alcanza el poder? ¿Por qué?

España puede sin duda correr una senda similar de descomposición y falta de reacción en la deriva hacia un régimen autoritario y dictatorial de izquierdas. Y muchas de las condiciones se dan. Cuarenta años de juegos de mayorías a base de concesiones y entregas de soberanías a los nacionalismos periféricos han dañado de forma casi irreversible el sistema. Cuando Mariano Rajoy ganó en 2011, lo hizo con suficiente margen para hacerse un poder que, en plena crisis profunda económica, habría permitido, con el aplauso mayoritario interno y unánime en el exterior, una reforma radical del sistema, incluido el reparto de competencias a las autonomías. Todos saben que España necesita una recentralización para ser viable. Pero no hay políticos con el coraje de decirlo. Porque todos los partidos viven del infame reparto de las prebendas que las autonomías multiplican.

En 2015, usted viajó a Venezuela. ¿Pudo observar de primera mano la asesoría de la cúpula de Podemos en ese país? ¿Podría decirme algún caso en concreto?

Estuve dos veces en Venezuela en 2015, la última vez fue en las elecciones que el 6 de diciembre le confirmaron a Maduro que se había agotado su posibilidad de mantener el poder con apariencias democráticas. Entonces quedó claro que para garantizar su supervivencia en el poder y por tanto en la impunidad, la mafia que gobierna Venezuela tenía que cerrar la jaula. El levantamiento heroico de esos jóvenes venezolanos aceleraron el proceso de cubanización total del régimen que llegó con la Constituyente.

Respecto a Podemos, estuvieron asesorando y siendo asesorados. Porque fueron a impartir doctrina comunista clásica al ejército y los cuadros, todo ello bajo el control de los cubanos, pero también a aprender precisamente de los cubanos esas tácticas de movilización, insurgencia, propaganda y desinformación necesarias para ese desembarco en Europa. Chávez quería una cabeza de playa en Europa y aunque también cuidó a los comunistas griegos de Syriza por lógica su opción favorita era la española. Es muy probable que el proyecto español de Chávez sea muy temprano. Chávez ya estaba muy presente en los oscuros cauces o cloacas internacionales con los cubanos y los iraníes cuando gracias a una gran matanza con bombas en Madrid llegó al poder quien habría de ser un importantísimo amigo y aliado del chavismo, Zapatero. Chávez fue el primer jefe de estado que visitó a Zapatero. También fue en aquella visita a la Complutense, a la facultad de la que habían salido sus cuadros. Los que habían estado presentes antes de las elecciones que dieron la victoria a Zapatero en el acoso al Partido Popular en Madrid en la jornada de reflexión para generar las imágenes que repetidas por televisión condicionaron el voto en toda España.

Por lo demás la asesoría ha sido una forma de financiar a estos grupos creados para desestabilizar, con ayuda del aliado iraní, este eslabón más débil de la alianza de democracias europeas que es España. Monedero, Verstrynge, Veciano, Iglesias y los demás fueron asesores haciendo papeles y mucho más. Y parte de ellos volvieron como agentes del chavismo para formar la franquicia en España. La crisis económica y ese movimiento bienintencionado del 15M les resultaron especialmente oportunos. El 15M fue secuestrado por estos cuadros comunistas bien organizados y con medios. Venezuela rebosaba dinero en aquellos años.

Los líderes políticos españoles siempre muestran solidaridad con el pueblo venezolano y su falta de libertades, pero nunca van más allá de un tuit o una foto. ¿Qué opina el respecto?

Opino que la actitud en general ha sido vergonzosa. Aunque Mariano Rajoy ha tenido momentos en que mostró cierta atención hacia la situación al recibir a la familia de Leopoldo López y hablar en unas cuantas ocasiones claramente del régimen, lo cierto es que el gobierno ha apoyado la operación personificada en Zapatero que yo no dudo en calificar de miserable. No cambio el calificativo pese al lamentable hecho de que Rajoy y su ministro de exteriores no han dejado de apoyarlo cuando había quedado descalificado como mediador y su verdadera función como agente de Maduro que quiere imponer a la oposición la continuidad de la dictadura es absolutamente evidente.

Grave ha sido también que por la política del gobierno de buscar la división de la izquierda y debilitamiento del PSOE por vía de la promoción de Podemos, la vicepresidenta ha entregado literalmente las televisiones políticas a Podemos. Causando, por cierto, un daño inmenso y terrible a España, quién sabe si enmendable en décadas. Con esas televisiones dominadas por la extrema izquierda los que denunciamos el carácter totalitario de los chavistas españoles y su condición de franquicia de las dictaduras de Venezuela e Irán hemos sido silenciados o neutralizados ante la superioridad de quienes ocultan o ridiculizan las conexiones subversivas de la narcodictadura con Podemos.

Los medios están sometidos a la hegemonía cultural de la izquierda gracias al apoyo de la derecha. En mi libro “Días de ira” describo como la derecha ha entregado sistemáticamente a la izquierda todos los recursos culturales y mediáticos. Es porque la derecha se ha integrado en esa socialdemocracia donde entrega toda la dirección moral e intelectual a una izquierda por lo demás de cada vez menos calidad intelectual. De ahí el páramo resultante.

La Casa Blanca ha dicho que no dejara de sancionar a Maduro y a su entorno mientras no reestablezcan la democracia plena en el país. ¿Cree que la UE debería hacer lo mismo? Al pueblo de Venezuela llevan dos décadas diciéndole que pasa hambre por culpa del imperialismo, ¿cree que han tomado esto en cuenta a la hora de las sanciones?

La Unión Europea está jugando también un papel vergonzoso que queda expuesto en el trato a Cuba, que es –y lo saben- el centro de control y mando de todo el régimen venezolano. En competencia con Barack Obama –otra infinita desgracia para la libertad, la dignidad y la decencia- que con sus regalos al régimen de Cuba y su visita cubría la necesidad de algún hito exterior en su nefasta presidencia (el otro fue su desastroso acuerdo con Irán) la UE ha intensificado su entreguismo y obsequiosidad ante los Castro hasta el bochorno. Los europeos comparten con los hispanoamericanos una patología de debilidad y sumisión ante el mito castrista que genera muchas escenas vergonzantes y concesiones de náusea. Es grotesco bramar con sanciones contra Maduro y tratar a Cuba como si fuera Suiza. Ha de haber sanciones para la mafia venezolana sin duda. En la línea de las norteamericanas de las que espero se intensifiquen y aumenten. Pero también hay que ejercer esa presión sobre Cuba que es quien tiene la palanca para un cambio de actitud de la narcodictadura.

La franquicia del chavismo en España (Unidos Podemos) no da indicios de pronunciarse contra la dictadura venezolana, pero los petrodólares están escasos, ¿cree que cuando les rebote el cheque por falta de fondos sí hablaran del tema?

Los de Podemos jamás hablarán ni reconocerán sus profundísimas complicidades con el régimen criminal. Tampoco es necesario. Si cae el régimen de Maduro quedarán expuestos con pruebas. Si logra bunquerizarse y subsistir como una Cuba continental, allí quedarán las pruebas y se guardará un secreto a voces. Me importa más la libertad de Venezuela que el futuro de unos miserables comunistas que fueron a ganar dinero y poder a costa del dolor y el hambre de inocentes.

En este sentido, y sobre lo que usted dice en su libro “Días de ira” en cuanto a que la socialdemocracia está desapareciendo dando paso a dos nuevas formas de populismo divergentes e irreconciliables, me gustaría preguntarle cuál es su postura sobre la anti política, una forma de liderazgo que ha llevado –por ejemplo- a Hugo Chávez al poder (a través de los militares y/o el pueblo) o a Pablo Iglesias a obtener escaños en el Congreso reivindicando siempre su triunfo al 15M. Incluso, en este mismo orden, estaría Donald Trump.

No, yo creo que hay una socialdemocracia que se ha transformado y es hoy la opción totalitaria del siglo XXI de una izquierda con rostro medianamente moderado –cada vez menos- donde puede permitírselo y con dureza donde no. Creo que en toda Europa y en EEUU estamos asistiendo a una guerra cultural en la que la socialdemocracia con sus unidades de choque que son los izquierdistas, intentan aplastar todo disenso y toda alternativa en los países desarrollados. Y esa socialdemocracia que son Macron y Merkel, la UE y Clinton y demás llama populismo a todo lo que no les gusta o no controlan. Yo creo que es muy sano que surjan las resistencias a esa socialdemocracia con vocación totalitaria mundialista, pero quiero que sean democráticos. Por eso no me vale como alternativa Putin porque él personalmente responde a un despotismo cruel que nada tiene que ver con una solución a mayor libertad y verdad, sino a menos. En cambio, sí aplaudo desde luego los movimientos surgidos en Hungría y Polonia y en muchos países europeos en contar de las imposiciones de Alemania, de la UE o del arrogante Macron. Y creo que también Trump es una reacción a esa arrogancia izquierdista que es ese capitalismo globalista de desprecio a las naciones y a la voluntad popular. A mí me disgustan mucho las formas de Trump, pero creo que responde a una necesidad y por supuesto lo prefiero a esa reinona corrupta y cínica de Hillary Clinton. Suelo decir en ese sentido que Trump es un “casting”, una elección de protagonista, muy imperfecto para un guion absolutamente necesario que es devolver poder y libertad a la sociedad frente a todas las inmensas tutorías y restricciones a las libertades que ha construido el sistema para actuar en beneficio de pocos.

En este sentido, y, por último, quisiera saber si ¿cree que en España la hipótesis de: “repite una mentira mil veces y se convertirá en verdad” puede estarse gestando? ¿Pasa factura en este país hacer periodismo riguroso?

España siempre suele ser el país donde los males de Europa se muestran de forma más aguda, dramática y a menudo sangrienta. En Europa occidental y en EEUU muchas universidades se han convertido en conventos del fanatismo del que salen los nuevos clérigos de la izquierda y la corrección política, intolerantes y con una superioridad moral que los legitima hasta la violencia. Los jóvenes periodistas salen de las universidades con lenguaje bolchevique y tan adoctrinados que están convencidos de que nada tienen ya que aprender porque poseen la verdad de los justos y buenos. Los periodistas en España, eso también lo cultivamos en esos países hispanos que muchas veces cuando nos atacan no saben cuánto se parecen a nosotros, tienen bando. Hoy en día es sobre todo la izquierda totalitaria o su versión suave de la corrección política socialdemócrata. Ahí se mueven todos y quien esté fuera es un extraterrestre o un fascista. Y quien no lo tenga en su trabajo y esté solo tiene que tener un especial aguante. Siempre digo que para ser libre en España hay que perder el miedo a que te llamen fascista. Algunos hemos decidido que es la única forma en que merece la pena ejercer. En aras de unas verdades que cada vez menos se atreven a articular. Sabemos que tiene su precio. Y desde luego queda claro que somos buenos pagadores.

Virginia Linares / Madrid / @VirginLinares 

Origen: Hermann Tertsch: Te amo y Te Odio – TRIANGULANDO

Tontos 1 punto 0  -Antonio Burgos/ABC-

Al jefe de los Mozos de Escuadra lo nombran por su apellido y parece que lo están insultando: «El Mayor Trapero»

No sé si usted lo ha hallado, pero tras hartarme de mirar las fotos de los periódicos y las imágenes de los telediarios, he echado en falta en la manifestación de la Diada Independentista de Cataluña a un personaje importantísimo, que ha hecho rabona: al Tonto de la Bandera Republicana. Y me lo explico. Consideran española a la bandera de la II República y no olvidan que su Gobierno fue el que cuando proclamaron el «Estat Catalá» sin tembrarle el pulso aplicó la ley, el general Batet echó a las tropas a la calle y encarcelaron a Companys y compañía. ¡Como para sacar ahora la bandera que tan malos recuerdos puede traer al que conozca la historia de esa parte irrenunciable de España que es y debe seguir siendo Cataluña!

Aunque zahorí en el afloramiento de Tontos de la Bandera Republicana, esta ausencia septembrina se ha visto compensada por el hallazgo de muchos otros nuevos tipos de tontos. Por usar el lenguaje de la informática, serían Tontos 1 punto O, con balcones a la calle del pretendido referéndum ilegal de la fecha de ese número y esa letra. Por no entrar en los listos 1 punto 0, que también los hay a manojitos, como el jefe de los Mozos de Escuadra, a los que por cierto no sé por qué en español hemos de escribir como «mossos» a estos mocitos pintureros del tópico catalán de la independencia. Al jefe de los Mozos de Escuadra lo nombran por su cargo y apellido y parece que lo están insultando: «El Mayor Trapero». A mí me dice alguien que soy el mayor trapero y de momento le parto la cara y después ya veremos… Pero vamos con los tontos que la liada en la Diada e islas adyacentes me ha permitido hallar.

El Tonto de la Urna.- No sé por qué tanto misterio del Tonto de la Urna defendiéndola y ocultándola, si luego se verá que, como en el 9-N, ni son urnas ni son nada. Son como microondas de cartón y creo que de los chinos de los veinte duros. Y como mandan los tribunales, a la hora de recogerlas donde osen ponerlas el 1-O, lo más adecuado es que, como se trata de cartón, y el cartón lo pagan muy bien los chamarileros, las requise el mayor Trapero y los otros traperos menores y traperillos a sus órdenes; de ahí que ayer lo llamara el Fiscal Superior de Cataluña para encomendarle el trabajito. El Tonto de la Urna, además, sabe que lo suyo es el secreto mejor guardado. Quizá para que nadie le copie una chorrada tan grande como liar la que están liando por un referéndum sin fundamento legal, sin censo, sin colegios electorales y sin vergüenza. Ah, claro, la moda «sin».

El Tonto de la Papeleta.- Es la principal competencia del Tonto de la Urna. Son en cierto modo complementarios: no hay Tonto de la Urna sin Tonto de la Papeleta y viceversa. El Tonto de la Papeleta es verdaderamente 2.0 o 3.0, pues es informático total. Ha descubierto que usted mismo se puede hacer su papeleta en su casa, con la impresora del ordenador. ¿Y el que no tenga impresora? Pues que se joda, seguro que es un facha españolista. Ahora, que papeleta, papeleta, papeleta, lo que se dice papeleta, la que tiene el Gobierno del Reino de España con la que están liando entre el Tonto de la Urna, el Tonto de la Papeleta, el mayor Trapero y el del mocho de fregona en la cabeza.

Ikea es culpable.- Este no es tonto, sino más listo que el hambre que se quitaban los emigrantes andaluces que hicieron grande a Cataluña con su trabajo lejos de su tierra. Hablo de Albert Rivera. Que igual que Serrano Suñer dijo que «Rusia es culpable», ha venido a proclamar, viendo a tanto tonto de urna y papeleta: «Ikea es culpable». Dice Rivera que es el Referéndum Ikea, para montarlo uno mismo. ¡La que han montado! Todo por culpa de Ikea, con tanto anunciar el felpudo con lo de «Bienvenido a la República Independiente de mi Casa». (Cuando aquí no hay más casa que la Unidad de España, la Constitución y la Monarquía Parlamentaria).

Origen: Tontos 1 punto 0

Si el 1-O un Estado… -Arcadi Espada/El Mundo- 

El fiscal Romero de Tejada ha entregado al jefe de la policía catalana unas instrucciones de una gran claridad acerca del referéndum. A partir de ahora la policía debe impedir su celebración, bien preventivamente, incautando papeletas, urnas y todo tipo de material vinculado, bien en el momento en que el referéndum trate de ejecutarse. La actividad jurídica en torno a la policía está dando lugar a un epatante debate sobre la posibilidad de que haya contradicción entre las órdenes del fiscal y las que dicten las autoridades autonómicas. Naturalmente, tras recibir las instrucciones del fiscal el jefe de la policía ha cumplido la primera, que es la de distribuir las instrucciones entre los miembros del cuerpo. No es descartable que algún policía no las cumpla ni tampoco que alguna autoridad política dé instrucciones de incumplirlas. Tanto las autoridades como los policías saben el riesgo que corren. Y los policías, en concreto, saben también que desde Nüremberg hasta el 23-F la obediencia debida no rige ante actos ilegales. Como dijo el Estatuto del Tribunal Militar Internacional: “El hecho de que el acusado haya obrado según instrucciones de su gobierno o de un superior jerárquico no le eximirá de responsabilidad”. Hay personas que plantean con pío desgarro de vestiduras el escenario en que la policía impide la celebración del referéndum. Es llamativo que nunca se desgarren imaginando el escenario alternativo: esto es que la policía desobedezca a los jueces y al gobierno del Estado y facilite la acción de la turba.

Las especulaciones sobre lo que sucederá el primero de octubre deben reducirse a una. Si esa noche el todavía presidente Puigdemont aparece ante las televisiones y dice: “El referéndum, aun con algunos incidentes y una mengua en la participación causada por la intolerancia del Estado, bla, bla…, ha podido finalmente celebrarse y ha dado el aval a la independencia, que será proclamada en los términos correspondientes a la ley de transitoriedad, bla bla…”, el Estado de Derecho se habrá acabado en España y el principal responsable de aplicarlo habrá de asumir de inmediato sus responsabilidades. El Estado no tiene otra alternativa que la de impedir que la comparecencia nocturna de Puigdemont se produzca en esos términos. Puigdemont debe aparecer en televisión como un vencido. Por lo que prefiera: “La intolerancia, la agresividad, la violencia de un gobierno que avergüenza a las democracias, bla”. Pero vencido.

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