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Podemos: lenguaje de combate. -El Club de los Viernes/LD-

Desde la aparición del fenómeno del 15M y la irrupción de Podemos en el panorama político español, son muchos los artículos y ensayos destinados a su estudio y análisis. Muchas de esas obras son ciertamente meritorias y aportan luces sobre la naturaleza, orígenes y estrategias del engendro hispano-chavista; pero, sin embargo, dichos trabajos no se suelen centrar en articular o proponer métodos prácticos para combatir a Podemos. Destinamos demasiado tiempo a criticar a Podemos y muy poco a crear un “discurso popular” alternativo. Aquí exponemos cuatro técnicas a nuestro criterio útiles para derrotar a la progresía no mediante la crítica, sino a través de la utilización práctica de sus mismas armas:

1. Jamás emplee la terminología progre, ni tan siquiera para ridiculizarla: la batalla de la semántica es clave y es un campo en el que jamás ha existido oposición. Muchos de nosotros, pretendiendo ridiculizar las expresiones y la neolengua podemita, no hacemos más que ayudar a que dicha terminología acabe por calar en la sociedad. Cada vez que empleamos una expresión salida de la fábrica de la Facultad de Ciencias Políticas de la Complutense, estamos colaborando al arraigo de la misma. Muchos periodistas se ríen y tratan de poner en evidencia a los podemitas cuando feminizan masculinos genéricos, sin ser conscientes de que cada vez que se pronuncian esos palabros se está colaborando con el enemigo, haciendo que los miles de radioyentes o lectores interioricen involuntariamente dicho vocabulario y lo repitan en sus conversaciones habituales, ayudando a propagar su uso y la carga de profundidad ideológica que acarrean. Por lo tanto, lo primero que hay que hacer es negarse a emplear el vocabulario podemita, ni tan siquiera para ridiculizarlos.

2. Cree un diccionario alternativo, una terminología propia para referirse a determinados fenómenos. Céntrese en una serie de expresiones y empléelas de forma reiterada y sin complejos. Ejemplos de lo anterior podrían ser endeudicidio, palabra que asocia la deuda pública con un homicidio social; ensañamiento fiscal para referirse a la presión fiscal; violencia pasional para referirse a los crímenes que se producen dentro de las relaciones de pareja, término más atinado y despojado de la dialéctica de lucha de sexos de la expresión habitualmente empleada (que en aplicación de lo expuesto en el primer punto de este artículo no vamos ni a nombrar). Las palabras, como bien sabe la izquierda, ayudan a transmitir una visión positiva o negativa –según el caso– del concepto al que queramos referirnos.

3.- Aprópiese de palabras fetiche: una técnica muy habitual por parte de la izquierda, es vaciar de contenido las palabras y dotarlas de otro totalmente diferente, para que ya no signifiquen lo que deberían, sino conceptos ideológica y deliberadamente alterados. Por este procedimiento, palabras asociadas a conceptos positivos son utilizadas para definir realidades totalmente distintas a su significado primigenio. Luchemos por apropiarnos de palabras fetiche y darles otro significado. Un caso paradigmático es la palabra democracia, que en boca de un podemita llega a amparar la dictadura del proletariado. Pues bien, no permitamos que en la palabra democracia quepa el concepto de dictadura neocomunista y que sea monopolizada por la izquierda. Empleemos la palabra democracia para definir conceptos liberales. Por ejemplo, en vez de hablar de privatizar servicios públicos, hablemos de democratizar la sanidad y la educación, es decir, de conferir a las personas el derecho a elegir el modelo y el proveedor sanitario o educativo que cada cual quiera.

4. Combinación interesada de palabras. La elección del adjetivo que acompaña al sustantivo es en muchos casos esencial, pues al adjetivarla, se dota a la palabra de una valoración interesada. Utilizar sistemáticamente una combinación de palabras que altere el significado inicial de las mismas, dota de una sibilina carga ideológica al mensaje en el que están incluidas. Un ejemplo muy claro es la palabra “público”, que asociada a los servicios prestados por el Estado les confiere una percepción positiva en la sociedad. Bajo esta misma regla, se pueden asociar dichos servicios a una palabra o concepto que no goce de buena reputación social. Una posible alternativa sería la de referirse a dichos servicios como “servicios gubernamentales”, dado que el gobierno no suele gozar de unos altos niveles de aprecio social. De esta manera, se contagia a los servicios prestados por la administración de la carga negativa asociada al gobierno.

En resumen, tengamos en cuenta que las ideas se transmiten a través de las palabras, de las cuales no se pueden disociar. Por ello es fundamental dar la batalla semántica: evitando el uso de la terminología progre, creando un “diccionario” alternativo, apropiándonos de palabras fetiche en nuestro provecho y adjetivando de manera inteligente las palabras. Porque como decía un conocido héroe cinematográfico estadounidense: “para sobrevivir a la guerra hay que convertirse en guerra”.

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La izquierda contra Occidente. -Jesús Laínz/LD-

Richard Dawkins es un eminente científico inglés especializado en biología evolutiva y conocido mundialmente por su incansable actividad como defensor del racionalismo ateo frente a todo tipo de religión. Suele encuadrársele en el grupo denominado Los Cuatro Jinetes, formado por él y sus compañeros de lucha antirreligiosa Sam Harris, Daniel Dennet y el ya fallecido Christopher Hitchens.

Educado en la fe anglicana, que abandonó en su adolescencia, Dawkins se define a sí mismo como izquierdista. Efectivamente, ha sido alabado durante décadas por la izquierda, especialmente en los países anglosajones, campo principal de su actividad como escritor y conferenciante, por su defensa del ateísmo y su crítica a las religiones. Ha dirigido su artillería principalmente contra la religión cristiana por ser la dominante en el Occidente en el que nació y vive, y, más concretamente, contra la católica, a la que ha considerado la más perniciosa de todas a lo largo de la historia.

Pero resulta que últimamente le ha dado por subrayar la peligrosidad del islam para la paz mundial, mucho mayor en nuestros días que la de la religión de Cristo, que anda muy de capa caída. Y se ha llevado la sorpresa de que su querida izquierda le está dando la espalda. Por ejemplo, el pasado verano se canceló una conferencia que iba a pronunciar en Berkeley, California, ante las presiones de quienes le acusaron de islamófobo. ¡Berkeley, la cuna del Free Speech Movement en los 60! ¡Berkeley, el origen de la agitación universitaria de aquella revolucionaria década! ¡Berkeley, el primer éxito de aquella New Left que comenzaba a sustituir la estrategia marxista clásica de la lucha de clases por el antirracismo, el feminismo, los derechos de los homosexuales, el aborto, la ideología de género y la despenalización de las drogas!

Es decir, cuando la izquierda quiso derribar el orden ideológico tradicional de Occidente, que había sobrevivido a duras penas hasta los primeros años de la Guerra Fría, clamó por la libertad de expresión. Pero una vez que el orden ideológico occidental ya es aplastantemente izquierdista, se acabó la libertad de expresión.

Dawkins se sorprende de que, tras décadas criticando el cristianismo en numerosos países de tradición cristiana sin haber tenido nunca el menor problema de censura, la que él llama “izquierda regresiva” le impida ahora criticar la religión islámica. Y confiesa que esta doble vara de medir de la izquierda es un gran misterio para él.

Pero no es ningún misterio. Se trata simplemente de que el núcleo del izquierdismo, en cualquiera de sus variantes –y en estos asuntos, como en tantos otros, la izquierda comienza bastante a la derecha–, no es otra cosa que el odio a la civilización occidental y a los elementos religiosos, étnicos, culturales, políticos y económicos que la constituyeron en el pasado y que, aunque cada día más débilmente, la siguen constituyendo hoy.

Si desde el punto de vista económico, Occidente se caracteriza por el sistema capitalista que le ha convertido en el sector indudablemente más próspero del planeta, a años luz del autodestruido sistema socialista, a la izquierda le toca rechazar el capitalismo.

Si desde el punto de vista militar y político, el sostén de Occidente desde el final de la Segunda Guerra Mundial ha sido la OTAN capitaneada por los Estados Unidos, la izquierda tiene que odiar a la OTAN y, especialmente, a los Estados Unidos. Éste es el motivo, por cierto, de la antipatía de casi toda la izquierda hacia Israel y la subsiguiente simpatía por el mundo árabe. No hay nada de antisemitismo en ello, sino rechazo al aliado de los Estados Unidos en Oriente Medio. El amigo de mi enemigo es mi enemigo. Aunque ello implique apoyar unos regímenes teocráticos alejadísimos de la ideología izquierdista.

Si desde el punto de vista cultural, eso que llamamos Occidente ha sido construido desde tiempos de Homero mayoritariamente por aquellos a los que la progresía norteamericana bautizó como Dead white males (Hombre blancos muertos), la izquierda ha de empeñarse en barrer de los libros y las aulas ese canon cultural milenario para sustituirlo por mujeres y no-europeos, a ser posible contemporáneos, mediante un sistema de cuotas igualitarias que sitúa en segundo plano la calidad e importancia de la aportación de cada cual.

Y si desde el punto de vista religioso, Occidente está basado en la tradición teológica, moral, artística y jurídica construida durante dos milenios de cristianismo, la izquierda ha de luchar encarnizadamente por su extirpación.

Esto es lo que a Dawkins le parece misterioso: si el motivo de la oposición al cristianismo por parte de la izquierda fuese su pensamiento materialista, lo cual sería lógico, tendría que oponerse por igual a cualquier otra religión, y muy especialmente a la islámica por el violento fanatismo que caracteriza a buena parte de sus fieles en el siglo XXI. Pero el motivo no es su materialismo, sino su odio patológico a Occidente. Y como la religión cristiana es la que ha construido y sigue siendo la mayoritaria en Occidente, está destinada a recibir el odio eterno de la izquierda. Y las demás religiones, especialmente aquellas contra las que haya chocado la cristiandad durante siglos y que hoy en día sigan siendo una amenaza para el modo de vida occidental, cuentan con la ignorante, sectaria y suicida simpatía de la izquierda.

 

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La fama del Gobierno y los gritos de auxilio, ¡libertad! -Irene González Fernández/4Press-

Ya sé que acaban de agarrar sus carteras ministeriales, y tengo aun más presente que la exaltación mediática por el nuevo Gobierno “estelar”, autodefinición de Calviño, no ha hecho más que comenzar; pero esta ola vacía y superficial de elogios, típica de la progresía, con el equipo de Sánchez, confieso que empezó a aburrirme a las pocas horas.

A primera vista los nombramientos nos pueden crear la imagen de un Gobierno que va a jugar a poli bueno y poli malo con el principal problema del país, el nacionalismo. Sin embargo, todo es un engaño óptico para que el único proyecto socialista desde hace años, la institucionalización de la desigualdad absoluta entre españoles, inherente a su concepto de federalismo asimétrico, se lleve a cabo. Así que hablemos de lo que importa del Gobierno.

Se ha aplaudido con efusividad hasta la rendición al nuevo Gobierno por la designación de Borrell como Ministro de Exteriores. Es esencial que exista una política de comunicación exterior denunciando las mentiras de los secesionistas y él es gran figura para dicha tarea por su lucha contra el separatismo, aunque nunca la percibí contra el nacionalismo. Pero al único miembro del Gobierno que se ha enfrentado con los separatistas le envían fuera de nuestras fronteras porque no es un interlocutor válido para que los del Ku Klux Cat acepten el Federalismo asimétrico. ¿Acaso pretende Pedro Sánchez fingir oposición mediante encuentros de exteriores bilaterales con el Gobierno de Cataluña?. ¿Recuerdan a Margallo debatiendo con Junqueras? Pues eso.

Los focos, las redes y los platós encumbran a quienes no han ganado las elecciones, y aquí estamos, aguantando esta exaltación, emoción e ilusión aireada a los cuatro vientos de los miembros del nuevo Gobierno, achispados en su propia fama que huele a la caspa de las opiniones oficiales y obedientes sin atisbo de genialidad analítica y política.

Y mientras, los episodios de violencia sobre ciudadanos no separatistas en Cataluña van en aumento, traspasando cada día una barrera diferente. Y mientras, al partido ganador de las elecciones en Cataluña, Ciudadanos, se le prohíbe el uso del espacio público en Vic. Y mientras, se suceden gritos de auxilio de personas pidiendo ¡Libertad!, encerradas en una sala de lo que allí aún llaman Universidad de Barcelona, porque han sido rodeados por una turba violenta que pretende asaltar la sala, dirigidos por una estrella mediática de la cadena protegida de Iceta, Frederich Bentanachs, fundador del grupo terrorista Terra Lliure. Fue pura violencia, y como esto también va de eugenesia lingüística, qué mejor objetivo que un acto en honor al mejor embajador universal de nuestra lengua, Cervantes.

¿Dónde estaban los Mossos? ¿Qué ha dicho el Ministro del Interior, el Juez Grande-Marlaska al respecto? Tendremos que volver a preguntar a Rubalcaba. ¿Qué va a hacer la Fiscalía con los videos del asalto a la UAB, Ministra de Justicia y fiscal Dolores Delgado? ¿O hay que preguntar a Baltasar Garzón?. Y la Vicepresidenta y Ministra de Igualdad, Carmen Calvo, ¿se va a ocupar de que todos los españoles seamos iguales ante la Ley? De los que sufren persecución y opresión del nacionalismo les garantizo que no. Gran cantidad de nombres del pleistoceno socialista que hay en este Gobierno al que imponen el adjetivo de nuevo y moderno, ¿a quién creen que pueden engañar?.

¿De qué sirve haber nombrado a alguien en Economía del favor de Bruselas si Sánchez, es decir, Meritxell, es decir, Iceta, levantan el control, la supervisión de las cuentas públicas a los secesionistas? Por cierto, el control no vino con el 155, fue previo. Grifo abierto para embajadas y CDR´s. Esto no es una irresponsabilidad, es colaboracionismo con el separatismo xenófobo. Gestos, lo llaman en la neolengua progre en la que algunos somos ya bilingües por hartazgo.

Y finalmente, la tarea más importante ha sido encomendada a Meritxell Batet, Ministra de Asuntos Territoriales, que es el nombramiento clave de todo el Gobierno, es decir, Iceta. Que el PSC controle La Moncloa nos lleva al escenario de la “urgente, viable y deseable reforma de la Constitución”. Pero ¿en qué consiste la supuesta solución socialista de nación de naciones?.

El Federalismo asimétrico pretende convertir a las Comunidades Autónomas con presencia nacionalista, los “países catalanes”, País Vasco junto a Navarra y Galicia, en nuevos Estados federados con el resto del país, a lo que no sé si nos dejarían seguir llamando España. Una independencia de hecho y no de derecho que se vería precedida por un referéndum pactado en dichas regiones que será el primer antecedente de la liquidación de la soberanía nacional como ciudadanos.

Esto no va a resolver ni uno solo de los problemas, ya que no es una cuestión territorial, ni es un problema de descentralización. Siempre, desde la E.T.A., ha sido una cuestión de libertades individuales, de derechos civiles, de poder ser quien eres sin que la opresión totalitaria te condene a la muerte civil o real, por pertenecer a la raza o clase estigmatizada y a extinguir. Esto va de existir con dignidad en libertad. La única cuestión es que seamos una nación de ciudadanos libres e iguales, o no. El federalismo asimétrico socialista acaba con todos esos principios fundamentales, ni habrá nación, ni seremos libres en esos territorios, ni seremos iguales en nada. Pero tranquilos, que tenemos Ministra de Igualdad.

Ellos establecen el relato, falso, de la existencia de dos bandos en Cataluña a los cuales equiparan en todo, en legitimidad y en racionalidad, aunque sus gestos siempre vayan dirigidos a los separatistas. En Vic pudimos ver claramente ambos bandos, a un lado de la plaza los proscritos, mis compañeros de Ciudadanos con Inés Arrimadas a la cabeza, lanzando el grito de auxilio ¡Libertad! tras haberles prohibido la celebración de un acto; en el otro lado, los de las esvásticas amarillas les amenazan para que se larguen de sus calles. Con esta ficción de bandos equiparados, el socialismo pretende situarse en un plano de superioridad moral sobre ambos, erigiéndose en árbitro y por tanto como el único que puede ostentar el poder. Resulta moralmente insoportable bajo cualquier norma básica de dignidad y libertad de la persona la equidistancia de los socialistas, ya que con la misma, legitima la barbarie de la xenofobia y el totalitarismo de los nacionalistas.

Creo sinceramente que esto no es el pago a PdCat, ERC y demás separatas que apoyaron a Pedro Sánchez en la Moción de Censura, no iban a votar a favor de su fingido enemigo Rajoy. Creo que el apoyo nacionalista en la Moción de censura no es su hipoteca, es su coartada ante ciertos votantes socialistas para permitir un referéndum pactado que excluya a la soberanía nacional, y tras ello, llevar a cabo la reforma de la Constitución que implante el federalismo asimétrico, la España de las desigualdades en derechos y libertades. Ya no les necesitan para mantenerse en solitario en La Moncloa y en el BOE, lo que hagan será porque comparten muchas líneas en su proyecto. Recuerden esto para cuando vuelva a haber Elecciones Generales.

De lo que no parecen darse cuenta los socialistas, proclives al federalismo asimétrico como alternativa a la independencia, es del punto de no retorno que ya han cruzado los separatistas y al que solo se puede hacer frente con el Estado de Derecho y la movilización de la sociedad, porque jamás nos callarán, jamás nos rendiremos, porque de nuestra Libertad depende nuestra existencia, nuestra dignidad y nuestra convivencia.

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Ha caído la gran mentira de nuestro sistema político. -José Carlos Rodriguez/Disidentia.com-

La elección de Pedro Sánchez como presidente del gobierno ha desvelado una de las grandes mentiras de nuestro sistema político; quizá la mayor de todas ellas. Entre la extrañeza y la decepción, no son pocos los que dicen en alto que a este presidente del gobierno no le han votado.

En su discurso de despedida como presidente del partido, Mariano Rajoy dijo que en dos ocasiones los españoles habían rechazado a Pedro Sánchez como jefe del gobierno. Con estas palabras, restaba legitimidad a su sucesor cuando acaba de iniciar su anhelada e improbable presidencia.

Las reglas son así. A los presidentes del gobierno no los eligen los españoles

Y, sin embargo, no puede caber un ápice de legalidad de la presidencia de Pedro Sánchez, e incluso de legitimidad. Las reglas son así. A los presidentes del gobierno no los eligen los españoles. Éstos votan a los miembros del Parlamento y es la Cámara Baja la que elige al presidente, del que cuelga una riada de nombramientos, de los ministros abajo, que conducirán con sus indicaciones la dirección política del Estado.

Si nuestro sistema político es así, si hemos pasado ya por 13 elecciones generales y siete presidentes del gobierno, ¿cómo puede haber gente que se sienta defraudada, extrañada incluso? Porque una cosa es cómo funciona mecánicamente el sistema y otra cuál es su funcionamiento real.

La teoría es que los ciudadanos elegimos el Parlamento y éste al presidente. Pero la realidad es que los ciudadanos no tenemos apenas capacidad de decisión. Nuestro único poder es el de elegir dónde se cortan las listas elaboradas por los líderes políticos. La verdad es que, incluso en las circunscripciones en las que sólo se eligen cuatro o cinco diputados, los electores votan por la lista del candidato, que es el líder del partido. Luego los votantes no votan a los parlamentarios que luego van a elegir al presidente, sino directamente al líder del partido.

De modo que el nuestro es en realidad un sistema mixto. La designación de la dirección política responde al parlamento, pero funciona casi como un sistema presidencialista. Y el resultado es que lo que refleja la Cámara es el resultado de la competencia entre listas electorales, cortadas según la aplicación de la ley D’Hont en las circunscripciones provinciales.

Este sistema mixto es lo que fomenta y asienta la partitocracia que en España llamamos democracia

Puede parecer una distinción sin importancia, pero no lo es. Porque este sistema mixto es lo que fomenta y asienta la partitocracia que en España llamamos democracia, quizá porque nunca hemos conocido un sistema plenamente democrático, quizá porque es lo que tenemos y nos vemos obligados a decirnos a nosotros mismos que España es una democracia.

Puesto que lo importante, lo relevante desde el punto de vista político es la lista. Y las listas las elige el candidato desde el partido. Luego son los partidos políticos los que dirigen la política en España, y nosotros, los ciudadanos, sólo podemos repartir su cuota de poder elección tras elección. El poder reside en los partidos, y por eso tiene tantísima importancia la corrupción asociada a su financiación. El dinero sabe a quién tiene que comprar, y desde luego no es a un diputado que no es más que un lorito de los mensajes del partido en el atril, y que en la comodidad de su escaño no es más que un sumando en las votaciones. No. El poder real está en los partidos, y a ellos se dirigen los fondos de quienes esperan de él tal o cual prebenda.

La partitocracia es tan podrosa que los líderes de los (hasta ahora) dos partidos con posibilidades de obtener el poder regional en la mayor parte de España, son los que elegían, o toleraban, a los candidatos de esas regiones. De modo que ni siquiera la división del poder territorial ha podido moderar el inmenso poder que reside en los partidos.

Asentado sobre esas bases, y con el sistema político español, son los partidos los que controlan no sólo el Parlamento, sino otras instituciones como el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Constitucional o Radio Televisión Española. Todos los órganos de poder, cuando miran hacia arriba, confluyen en los mismos centros, los partidos políticos.

Hay una alternativa, tan real como que es la que funciona en las mejores democracias del mundo. Se trata de la circunscripción uninominal, o diputado de distrito

Habrá quien piense que en eso consiste una democracia. Que los partidos políticos son el instrumento habitual, efectivo incluso, para vehicular el voto ciudadano. Y puede que se pregunte qué otra cosa podemos hacer.

Pero no es así. Hay una alternativa, tan real como que es la que funciona en las mejores democracias del mundo. Se trata de la circunscripción uninominal, o diputado de distrito.

El partido no presenta una lista de candidatos ignotos, de escasa relevancia, y cuya contribución a la política, la que les ha conducido a la lista de elegibles, es su fidelidad al líder del partido. No. Presenta a un único candidato. Un candidato que, a diferencia de los listeros, tiene que bajar la mirada a los ciudadanos, hablarles directamente a ellos, y ganarse, él o ella, su confianza mayoritaria.

Esto supone un cambio fundamental, porque el diputado a quien debe su puesto no es tanto a la designación del partido como al voto de los ciudadanos. El partido le otorga el valor de su propia marca; estará respaldado por el hecho de formar parte de un proyecto más grande, con un conjunto de ideas ya conocido, más el apoyo económico a su candidatura. Pero la reelección no dependerá ya de cómo le mire el líder, sino de cómo le valoren los ciudadanos.

Por eso ocurre en los Estados Unidos, en el Reino Unido o en Francia que los diputados se enfrentan a su propio partido, y votan en ocasiones en contra de sus directrices políticas. Porque saben de quién necesitan renovar el apoyo. Además, cuando la carrera política ya no está en los despachos de los apparatchik, sino en la calle, la calidad de la democracia mejora substancialmente.

No deja de tener gracia que sea la traición del PNV la que haya hecho saltar por los aires la gran mentira del sistema político español

Si, además de elegir a los diputados de forma uninominal, es a dos vueltas como en Francia, el sistema tiene otras características, que serán ventajas o no según la preferencia de cada uno; principalmente una: que el voto a los partidos minoritarios tiene sentido. Porque, aunque su candidato no salga elegido, si apoya a un rival más afín obtendrá al menos la atención a las intenciones de sus votantes, si quiere repetir. El envés de esta situación lo hemos visto claramente en aquel país: hay un partido, el Frente Nacional, con una popularidad creciente pero con una fuerte oposición fuera del mismo. Y ha sido expulsado del Parlamento de forma sistemática, y sin reflejar el verdadero sentido del voto de los franceses. Sólo recientemente ha logrado el FN romper ese cerco.

Yo, particularmente, no tengo miedo al bipartidismo si es con un diputado de distrito. Pero resulte o no en la preeminencia de dos partidos, la circunscripción uninominal tiene la ventaja de que favorece la creación de mayorías absolutas. Y esto es muy importante en España, porque aquí el voto de la inmensa mayoría de los españoles cuenta muy poco, pues muchas veces queda pendiente de completar una mayoría con los diputados de un grupo nacionalista e insolidario. No deja de tener gracia que sea la traición del PNV, perdonen el pleonasmo, la que haya hecho saltar por los aires la gran mentira del sistema político español, colocando al frente del gobierno a un hombre que, sencillamente, los españoles no quieren.

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El último servicio al bipartidismo. -Emilio Campmany/LD-

Una vez que Rajoy ha renunciado a seguir en política, no hay explicación a que prefiriera dejar que Sánchez ganara su moción de censura en vez de dimitir e impedir que llegara a La Moncloa con el voto de quienes quieren destruir España. Tan sólo se alcanza a sospechar que considerara que peor sería que hubiera elecciones. Éstas no eran seguras, pero sí probables si Sánchez no conseguía, durante la ronda de consultas que tendría que haber abierto el rey, los apoyos que sí tenía para sacar adelante la moción.

Se trataría, pues, de una actitud encaminada a proteger el bipartidismo. Mientras el Gobierno esté en manos del PSOE, el PP seguirá teniendo una oportunidad de volver a él. En cambio, si cayera en manos de Ciudadanos, el PP podría estar condenado a la extinción. Y quién sabe lo que pasaría con el PSOE.

No dimitir de la Presidencia del Gobierno fue una actitud antipatriota porque permitía la llegada al poder de un irresponsable que se ha dejado respaldar por comunistas, separatistas y filoetarras, pero al menos tenía la explicación egoísta de que, de esa manera, Rajoy conservaba la vaga oportunidad de volver a la Moncloa. Si de todas formas iba a dimitir de la Presidencia del PP unos días más tarde, la decisión de dejar que la moción de censura prosperara deja de ser egoísta, pero sigue siendo igual de antipatriota. Y encima no ha obtenido con ella ningún beneficio.

Al final, se descubre que lo esencial, más allá de las ambiciones personales, es la protección del sistema, lo que incluye no sólo al PP y al PSOE, sino a los nacionalistas y, hasta cierto punto, a los de Podemos, que no dejan de ser los comunistas de siempre, útiles sólo para completar mayorías del PSOE. A ese sistema no pertenece Ciudadanos, no sólo por su marcado carácter antinacionalista, sino sobre todo por su vocación centrista, que le permite aspirar a ser partido mayoritario en perjuicio del PP y del PSOE. El objetivo es impedir que haga con uno de los dos lo que AP hizo con la UCD.

La protección del sistema incluye especialmente la negociación con ETA. No es casualidad que Rajoy, en su despedida, haya querido colgarse la medalla de ser el único presidente que no negoció con la banda. Es verdad, lo suyo es mucho peor. Pues, aunque no negociara, lo que hizo, después de ganar unas elecciones por oponerse a la negociación, fue aceptar el resultado de la misma y asumir los compromisos que se adquirieron en virtud de ella. Al menos Zapatero siempre defendió esa solución al terrorismo. Rajoy se apoyó en la negativa a hincar la rodilla de muchos españoles para llegar a presidente y luego traicionó a sus votantes dando por buenas las cesiones de Zapatero. Eso sí que no lo ha hecho ningún presidente del Gobierno. No puede extrañar que el último servicio de un gobernante así haya sido, no a España, sino a su partido y al PSOE.

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¿Se repite la historia?. -La verdad ofende/La tribuna del País Vasco-

Tras anunciar, organizar, financiar, armar y ejecutar el golpe de Estado de octubre de 1934, el golpista PSOE pretendía tomar el poder en la II República, ganado en buena lid electoral por la derecha de Gil Robles, emulando así el golpe de Estado ejecutado apenas 17 años antes por Lenin contra el Gobierno Menchevique que trataba de configurar una incipiente democracia en Rusia.

Aquel golpe de Estado de los bolcheviques aupó al poder a Lenin. Organizados en “soviets” (círculos), los soviéticos pronto tomaron el control del ejército y eliminaron a dos millones de rusos que consideraban oposición. El llamado “Lenin español” y perdedor de las elecciones, Largo Caballero, (jamás ganó unos comicios), a la sazón secretario general del PSOE, caía preso tras alzarse contra la II República, con otros golpistas como el catalán de ERC Companys, dejando un saldo de miles de crueles asesinatos, asaltos a templos, quema de universidades, bibliotecas, saqueos y destrucción.

El envío de armas que había organizado Prieto (sus guardaespaldas causarán el magnicidio que provocó el inicio de la Guerra Civil), probaba la culpabilidad del PSOE en el golpe de Estado. ¿Por qué les cuento esto? En la campaña electoral de 1936, el eslogan reivindicativo de la izquierda fue “libertad de los presos”, hoy llamados “presos políticos” si son tus políticos los delincuentes. Aquel Frente Popular que asaltó el poder tras subvertir la democracia reventando las elecciones y manipulando las actas electorales, tras tomar el poder, liberaba a los asesinos golpistas sin esperar ni siquiera al decreto que después el gobierno firmó.

Aquel Frente Popular representó y aglutinó entonces a la misma izquierda que hoy ha dado el poder, tras una moción de censura por un caso de corrupción de 245.000 euros, al por dos veces perdedor de las elecciones Pedro Sánchez, a la sazón también secretario general del PSOE, a quien muchos llamamos ya “el Largo Caballero”.

El PNV no solo ha exigido a cambio de sus votos que no se deroguen los presupuestos del Gobierno saliente que le otorgan una jugosa mordida de 700 millones extras y poder manejar las inversiones en infraestructuras de Navarra, el viejo reino, donde ya ondea la bandera del PNV llamada “ikurriña”, que muy pronto anexionarán.
Quieren también, como exigen los etarras que conforman las listas de Bildu, la salida completa de la Guardia Civil del País Vasco, la cesión de las competencias de prisiones y el acercamiento de los asesinos de ETA a cárceles de Vascongadas, asesinos que no se arrepienten, no colaboran ni esclarecen los asesinatos, no han indemnizado, no han pedido perdón y se ufanan de sus crímenes, mientras son recibidos con vítores de heroicos luchadores del tiro en la nuca.

Los catalanes de ERC exigen a Sánchez la libertad del nuevo “Companys” y sus cómplices del 3%, cuya extradición es inminente si la justicia alemana finalmente respeta los acuerdos Schengen y aplica la euro-orden. Podemos, por su parte, además de exigir los ministerios de Defensa, Interior y el de Educación, quiere impunidad para sus agoreros del asesinato, quienes bajo el disfraz de truhanes juglares del siglo XXI o “raperos”, amenazan la vida del presidente de Actua baleares, Jorge Campos Asensi, mientras hacen apología del terrorismo o piden a gritos que se asesine a la Guardia Civil. Es el viejo crimen marxista leninista disfrazado de líricas prosas musicales.

Tras el cobarde asesinato de 2 tiros en la nuca del líder de la oposición D. José Calvo Sotelo, redactor de la primera ley de sufragio femenino bajo el Gobierno de Primo de Rivera, su compañero Gil Robles, a quien esa misma noche los guardaespaldas de Prieto buscaron sin fortuna en su casa para asesinarlo, relataba en Cortes: “Desde el 16 de junio al 13 de julio, inclusive, se han cometido en España los siguientes actos de violencia, habiendo de tener en cuenta los señores que me escuchan que esta estadística no se refiere más que ha hechos plenamente comprobados y no a rumores que, por desgracia, van teniendo en días sucesivos una completa confirmación: Incendios de iglesias, 10; atropellos y expulsiones de párrocos, 9; robos y confiscaciones, 11; derribos de cruces, 5; muertos, 61; heridos de diferente gravedad, 224; atracos consumados, 17; asaltos e invasiones de fincas, 32; incautaciones y robos, 16; Centros asaltados o incendiados, 10; huelgas generales, 129; bombas, 74; petardos, 58; botellas de líquidos inflamables lanzadas contra personas o casas, 7; incendios, no comprendidos los de las iglesias, 19. Esto en veintisiete días”.

Los comunistas de Podemos pedirán la libertad para los apologetas del asesinato; ERC, libertad e impunidad para los golpistas, y el PNV el indisimulado perdón y blanqueamiento de sus hijos políticos de ETA, los asesinos marxistas leninistas llamados falsamente “gudaris”. Quienes en 1931 trajeron la II República bajo el Pacto de San Sebastián, tienen a gala desde el minuto 1 de su existencia ser golpistas. Fue su primera decisión orquestar el pronunciamiento militar del capitán Galán en Jaca, detenido y fusilado, una medida ejemplar que la II República no aplicó al golpista Companys cuando dio su sangriento golpe de Estado, quien sin embargo si la aplicó en julio de 1936 con los alzados, acusados de ser “fascistas”.

Tras la no derogación de la ley de memoria histórica por un cobarde Rajoy, quienes contamos estos datos históricos pronto seremos procesados también por “fascistas” y nuestra culpa será relatar hechos tan indiscutibles como que el pronunciamiento militar de Franco fue la consecuencia del crimen marxista leninista que, desde el pacto de San Sebastián, el pucherazo del 12 de abril de 1931, el golpe de Estado de 1934 y la llegada del asesino y golpista Frente Popular, buscó sin un ápice de duda, como anunció Largo Caballero, la revolución bolchevique.

La violencia física siempre viene precedida de la violencia verbal, y créanme si les auguro que en estos tiempos turbulentos donde una izquierda tan corrupta como el PP, retorciendo las reglas democráticas toma el poder, cuando vea las sentencias judiciales que les condenan por sus crímenes de corrupción, se negarán a dejar el poder. Y a quienes protestemos nos señalarán y llamarán también fascistas por exigir lo que ellos hoy utilizan para tomar el poder.

Pero no olvidemos la causa real de este desastre. La corrupción de todo el Estado, desde las más altas instancias reales (la Corona) hasta lo más humilde, la clase obrera y sindical. Y lo que llevó al exilio a Alfonso XIII, hoy amenaza nuestra joven, imperfecta, corrupta, y aun así próspera monarquía democrática, una realidad con la que nuestro joven rey habrá de lidiar muy pronto.

España, tierra fértil de libertades civiles y hombres trabajadores, ve de nuevo amenazada su paz civil y prosperidad por dogmáticos ombliguismos marxistas de otra época, que rescatan viejos odios guerracivilistas y separatistas que no dudan en usar de modo maniqueo, como los casos de corrupción, para hacer estallar lo que llaman sin pudor el “régimen del 78”. Lo pagaremos.

“Cuando el sable esté enmohecido y el arado reluciente; las prisiones vacías y los graneros llenos; entonces estará la nación bien gobernada”

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Permita que no me levante, don Mariano. -Luis Del Pino/LD-

Permítame que no me levante mientras Vd. recoge sus cosas y se marcha, don Mariano. No creo que haga falta aclararle que no me cae Vd. bien: lo he dicho en antena muchas veces. Y no me cae bien porque juzgo a las personas por sus hechos, y resulta difícil encontrar a alguien que haya hecho tanto daño como Vd. a España y a los españoles.

Desde que recibiera Vd. en 2011 el mandato de casi 11 millones de españoles para deshacer el nefasto legado de Zapatero, no ha habido responsabilidad que no haya eludido ni buena causa a la que no haya Vd. traicionado.

Después de seis años y medio en el cargo, cuatro de ellos con mayoría absoluta:

  • Ha perdido casi 3 millones de votos, uno de cada cuatro electores que votaron al PP en 2011. Los sondeos señalan que, de haber elecciones mañana, el resultado sería aun peor.
  • Ha perdido 49 escaños y la mayoría absoluta en el Congreso
  • Ha perdido los gobiernos de Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura y Valencia
  • Ha perdido la mayoría absoluta en Castilla y León, La Rioja, Madrid y Murcia
  • Ha quedado reducido a 4 diputados en el parlamento catalán, 33 en el andaluz, 9 en el vasco y 2 en el navarro
  • Ha perdido buena parte de las alcaldías de las capitales de provincia y ciudades más importantes
  • Puso su mayoría absoluta al servicio de la continuidad de las políticas de Zapatero, sin derogar ni una sola de las leyes ideológicas aprobadas por aquél, desde la infame ley de la violencia de género que consagra la desigualdad jurídica, a la ley de barra libre del aborto, pasando por la totalitaria y cainita ley de memoria histórica.
  • Mantuvo Vd. la hoja de ruta de negociación con ETA, negándose a publicar las actas de negociación que se había comprometido a publicar.
  • Procedió Vd. a un vergonzoso reparto del CGPJ, incumpliendo de modo frontal el programa electoral y dando presencia a CIU, PNV e IU en el órgano de gobierno de los jueces.
  • Dejó que Bildu/Sortu/Amaiur siguieran en las instituciones estatales, autonómicas y locales, de modo que el brazo político de ETA se legitimó, y los proetarras siguen manejando centenares de millones de euros de dinero público y accediendo a los datos personales de buena parte de los habitantes del País Vasco.
  • Movió Vd. Roma con Santiago para liberar a Bolinaga, el secuestrador de Ortega Lara y asesino múltiple, como “gesto” de cara a la negociación con ETA, mintiendo a la opinión pública sobre su estado médico. El supuesto enfermo terminal estuvo dos años y medio chiquiteando por Mondragón.
  • Procedió Vd. a efectuar una amnistía encubierta a los más sanguinarios etarras, escudándose en una sentencia de Estrasburgo que no teníamos obligación de cumplir de manera automática, y mucho menos de aplicarla con carácter general.
  • Soltó Vd. de paso a violadores en serie y pederastas, muchos de ellos no rehabilitados, con absoluto desprecio de las consecuencias que eso pudiera acarrear. Varias mujeres fueron violadas por esos psicópatas que Vd. liberó. Y todo porque necesitaba Vd. una excusa para liberar a los etarras.
  • Ha permitido Vd. que se celebren de forma cotidiana homenajes a etarras en muchísimos pueblos del País Vasco.
  • Mantuvo Vd. intacto el ruinoso estado de las autonomías y la estructura clientelar de la administración del estado, lo que ha llevado a que nuestra deuda sea actualmente la más alta de la historia democrática.
  • Rescató Vd. a las cajas de ahorros quebradas por los propios políticos mientras a los ciudadanos de a pie nos crujían a impuestos.
  • No hizo Vd. nada para que se pudiera estudiar EN castellano con libertad en toda España.
  • Financió con generosidad el golpe de estado separatista en Cataluña, permitiendo que el dinero de todos los españoles fuera a redes de “embajadas” que actúan contra los intereses de España, televisiones públicas que solo son altavoces del separatismo o asociaciones cuyo objetivo declarado es la destrucción de la Nación y la Constitución…
  • Permitió Vd. la celebración de dos referendos ilegales de secesión en Cataluña, a pesar de haber prometido expresamente que no se celebrarían.
  • Ha consentido que los separatistas arrastren por los suelos nuestra imagen exterior y que Europa se ría de nosotros, negándose a entregar a los responsables de un golpe de estado.
  • Prometió Vd. aplicar el 155 como respuesta al golpe de estado separatista, para a continuación convocar elecciones de inmediato y volver a dejar vendidos a los catalanes no separatistas.
  • Mantuvo Vd. en sus puestos a decenas de altos cargos separatistas, dejando intacta la estructura del golpe dentro de la administración catalana.
  • No solo no ordenó la devolución de los documentos expoliados del Archivo de Salamanca, sino que procedió Vd. a entregar a los separatistas nuevas remesas de documentos.
  • No hizo Vd. nada, desde el gobierno, para aclarar el golpe de estado del 11-M.
  • Y se ha despedido Vd. levantando el 155 en su último día de mandato.

Podría seguir durante horas, don Mariano. No ha habido español al que Vd. haya defendido, ni enemigo de España al que Vd. haya dejado de favorecer.

No, no me cae Vd. bien. Pero puedo decir en mi descargo que creo que mi animadversión está justificada. No es Vd. una buena persona. No puede serlo quien traiciona a los suyos. Y no ha dejado Vd. escapar ninguna oportunidad de traicionarnos.

Ha dejado Vd. España, la derecha y su partido como un solar. España resistirá, mal que a Vd. le pese. Y la derecha se recompondrá, probablemente en torno a otras siglas. Lo que casi seguramente no pueda ya recuperarse es el PP. Parafraseando a Zorrilla, “imposible lo hais dejado para vos y para mi”.

Ahora, España queda en manos de aquellos para los que Vd. ha estado gobernando. Después de hacerles el trabajo sucio, le han dado a Vd. la patada, echándole de Moncloa de forma ignominiosa y haciendo que quede Vd. para la Historia como un presidente expulsado por corrupto. Deje que me alegre por ello. Merecería Vd. un mayor castigo, pero no es la crueldad uno de mis defectos.

Lo dicho, don Mariano, permítame que no me levante mientras Vd. se marcha con deshonor de su puesto. No merece Vd. mi respeto.

Que le vaya bien y hasta nunca.

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La “España mejor” que deja Rajoy: Un Pelelesidente del separatismo, una economía temblando y una Derecha cadáver. -F.J. Losantos/LD- –

Rajoy no se ha ido. Lo echará el partido si quiere sobrevivir, pero él se negó a dimitir para frenar la moción de Sánchez y obligarle a una investidura con menos posibilidades de salir en dos meses que la moción en dos días, por una sola razón: quiere seguir al frente del PP. Si se hubiera despedido realmente del PP, y el PP de Rajoy, no hubiera protagonizado la escena más humillante para la nación española desde que Tejero entró pegando tiros en el parlamento hace 37 años. Pero, como ha recordado Luis Herrero, aquel majadero golpista tropezó entonces con un presidente del Gobierno en su sitio, mientras todos los diputados se tiraban al suelo; esta vez, el único que no estaba en su sitio era el presidente. Se largó a comer y a beber ocho largas horas, dejando su escaño al bolso de Soraya, metáfora de un triple vacío: el suyo, el de Soraya y el de su dignidad.

La noche bochornosa de un político penoso

La Sexta, cadalso de tantos dirigentes del PP, inocentes o no, ejecutados por el Trío Calaveras (Rajoy-Soraya-Montoro) fue avisada, seguramente por los canales de costumbre, para certificar que el presidente del Gobierno, pasadas las diez de la noche y tras humillar con su deserción a su grupo parlamentario, a sus votantes y a todos los españoles de los que aún era presidente, salía con claros síntomas de embriaguez y desorientación del antiguo Club 31, que desde la noche del 31 de mayo bien puede rebautizar la Izquierda golpista Club 1931. Pero la huida de Alfonso XIII y la llegada de la II República tras unas simples elecciones municipales fue por miedo a seguir la suerte del Zar y su familia. Los ‘novillos’ de Rajoy, su huida de manso ‘pregonao’, tenían tanto de cobardía política como de egoísmo personal. Quiso ahorrarse por la tarde el bochorno parlamentario que por la mañana él había infligido a Sánchez, fiado en la superioridad dialéctica del humano ante el adoquín y en que creía contar por dos años con el PNV, el partido más traidor de la Historia de España.

Y esa cobardía política, hija del egoísmo personal, desembocó en una vileza estética inimaginable. Yo no sé qué pensaría Rajoy mientras “Carmen, por favor”, le servía otra copa, si es que estaba en condiciones de pensar viendo al bolso ocupar su escaño como prenda de que iba a volver a sentarse. Lo que sé es que millones de españoles, sobre todo los pasados o presentes votantes del PP, nos sentimos humillados y ofendidos. Si Cifuentes se fue por el vídeo de los tarros de crema robados, cuya ilegal existencia no ha querido investigar el Gobierno, Rajoy debe irse para siempre por robar la dignidad de la Presidencia, del Gobierno, del PP y de la Soberanía Nacional. Que al día siguiente presumiera sin rubor de “dejar una España mejor que la que encontró“, con un ‘Pelelesidente’del separatismo y el comunismo, el golpe catalán más fuerte que antes y la economía al borde del barranco, prueba que su estado mental es como el moral: simplemente cochambroso.

Añadamos que, tras muchos traspiés y trampas en el solitario, deja la economía temblando, como demuestra el artículo de ayer de Manuel Llamas.

Luis del Pino hace la autopsia del legado de Rajoy

Cuando hace dieciocho años fundamos Libertad Digital, confieso que abrigaba un fin doblemente egoísta pero sanísimo: que el poder político, entonces Aznar, no me impidiera decir lo que me diera la gana y que pudiera leer cada día lo que ‘gente suelta’, como yo, escribía sobre lo que pasaba. Ayer, junto al de Manuel Llamas, Luis del Pino publicó aquí un “Permítame que no me levante, Don Mariano“, que me ahorra casi todo el acarreo de razones del mío, aunque, por deber que me impongo, escriba como cada domingo. Recojo lo esencial de su argumentación como homenaje y ayuda-memoria a los que, en una situación que trata de rematar el 11M que nos unió, debemos volver a la resistencia cívica y nacional, más curtidos, pero nunca aburridos y jamás vencidos. Este es el balance político de Los años perdidos de Rajoy:

“Después de seis años y medio en el cargo, cuatro de ellos con mayoría absoluta:

  • Ha perdido casi 3 millones de votos, uno de cada cuatro electores que votaron al PP en 2011. Los sondeos señalan que, de haber elecciones mañana, el resultado sería aún peor.
  • Ha perdido 49 escaños y la mayoría absoluta en el Congreso
  • Ha perdido los gobiernos de Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura y Valencia
  • Ha perdido la mayoría absoluta en Castilla y León, La Rioja, Madrid y Murcia
  • Ha quedado reducido a 4 diputados en el parlamento catalán, 33 en el andaluz, 9 en el vasco y 2 en el navarro
  • Ha perdido buena parte de las alcaldías de las capitales de provincia y ciudades más importantes
  • Puso su mayoría absoluta al servicio de la continuidad de las políticas de Zapatero, sin derogar ni una sola de las leyes ideológicas aprobadas por aquél, desde la infame ley de la violencia de género que consagra la desigualdad jurídica, a la ley de barra libre del aborto, pasando por la totalitaria y cainita ley de memoria histórica.
  • Mantuvo Vd. la hoja de ruta de negociación con ETA, negándose a publicar las actas de negociación que se había comprometido a publicar.
  • Procedió Vd. a un vergonzoso reparto del CGPJ, incumpliendo de modo frontal el programa electoral y dando presencia a CIU, PNV e IU en el órgano de gobierno de los jueces.
  • Dejó que Bildu/Sortu/Amaiur siguieran en las instituciones estatales, autonómicas y locales, de modo que el brazo político de ETA se legitimó, y los proetarras siguen manejando centenares de millones de euros de dinero público y accediendo a los datos personales de buena parte de los habitantes del País Vasco.
  • Movió Vd. Roma con Santiago para liberar a Bolinaga, el secuestrador de Ortega Lara y asesino múltiple, como “gesto” de cara a la negociación con ETA, mintiendo a la opinión pública sobre su estado médico. El supuesto enfermo terminal estuvo dos años y medio chiquiteando por Mondragón.
  • Procedió Vd. a efectuar una amnistía encubierta a los más sanguinarios etarras, escudándose en una sentencia de Estrasburgo que no teníamos obligación de cumplir de manera automática, y mucho menos de aplicarla con carácter general.
  • Soltó Vd. de paso a violadores en serie y pederastas, muchos de ellos no rehabilitados, con absoluto desprecio de las consecuencias que eso pudiera acarrear. Varias mujeres fueron violadas por esos psicópatas que Vd. liberó. Y todo porque necesitaba Vd. una excusa para liberar a los etarras.
  • Ha permitido Vd. que se celebren de forma cotidiana homenajes a etarras en muchísimos pueblos del País Vasco.
  • Mantuvo Vd. intacto el ruinoso estado de las autonomías y la estructura clientelar de la administración del estado, lo que ha llevado a que nuestra deuda sea actualmente la más alta de la historia democrática.
  • Rescató Vd. a las cajas de ahorros quebradas por los propios políticos mientras a los ciudadanos de a pie nos crujían a impuestos.
  • No hizo Vd. nada para que se pudiera estudiar EN castellano con libertad en toda España.
  • Financió con generosidad el golpe de estado separatista en Cataluña, permitiendo que el dinero de todos los españoles fuera a redes de “embajadas” que actúan contra los intereses de España, televisiones públicas que solo son altavoces del separatismo o asociaciones cuyo objetivo declarado es la destrucción de la Nación y la Constitución…
  • Permitió Vd. la celebración de dos referendos ilegales de secesión en Cataluña, a pesar de haber prometido expresamente que no se celebrarían.
  • Ha consentido que los separatistas arrastren por los suelos nuestra imagen exterior y que Europa se ría de nosotros, negándose a entregar a los responsables de un golpe de estado.
  • Prometió Vd. aplicar el 155 como respuesta al golpe de estado separatista, para a continuación convocar elecciones de inmediato y volver a dejar vendidos a los catalanes no separatistas.
  • Mantuvo Vd. en sus puestos a decenas de altos cargos separatistas, dejando intacta la estructura del golpe dentro de la administración catalana.
  • No solo no ordenó la devolución de los documentos expoliados del Archivo de Salamanca, sino que procedió Vd. a entregar a los separatistas nuevas remesas de documentos.
  • No hizo Vd. nada, desde el gobierno, para aclarar el golpe de estado del 11-M.
  • Y se ha despedido Vd. levantando el 155 en su último día de mandato.Podría seguir durante horas, don Mariano. No ha habido español al que Vd. haya defendido, ni enemigo de España al que Vd. haya dejado de favorecer.”

De nuevo, a la Resistencia Nacional

Como en 2004 tras el 11M y tratando de rematar políticamente la fechoría de entonces, el PSOE y los separatistas, con etarras y recogenueces al frente, y golpistas catalanes en la cola, quieren liquidar España por su base, que es la soberanía nacional. Este venerable concepto significa que todo el edificio legal y material del Estado Español es ‘propiedad’ de todos los españoles y sólo los españoles podemos disponer de él legalmente. Una casta política indecente, servida por un redomado traidor y contando con la ambición desnortada de un ‘pelelesidente’, pretende robarnos lo que es nuestro, fruto del genio y el esfuerzo de tantas generaciones de españoles que han creado uno de los hechos de civilización más formidables de la Historia. Todas las fatuas y despóticas ambiciones regionales juntas no le llegan a la suela del zapato a la común historia de España, a la lengua y al arte comunes.

Las comunidades tribales en que pretenden despiezarnos no deben destruir, aunque pueden hacerlo, el hecho político nacional español. Sólo son garantía de tiranía. Hay que volver, como cuando el infame Zapatero empezó el desmantelamiento del régimen constitucional, a la resistencia pacífica pero masiva, en la calle y en las instituciones, con todos los políticos dispuestos a luchar por la Nación y contra los políticos que la traicionan o la agreden. No tenemos más opción que resistir. Pero si resistimos de verdad, el ‘mansazo’ del bolso y el ‘Pelelesidente’ serán pronto apenas el recuerdo de un mal sueño.

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