Rajoy,camino de los corrales. -F.J.Losantos/LD- 

Cuando un político ayuno de moral, cobarde como sólo puede serlo un político, es incapaz de hacer frente al conflicto que él mismo ha creado,  lo que hace normalmente es huir.

Nos van a obligar a lo que no queremos llegar“, ha dicho Rajoy ante sus empleados del PP de Cataluña. Y en vez de ver la confesión de su cobardía, los medios ‘asorayados’ y también los melancólicamente leales a esta pobre Nación que nadie defiende y a esta Constitución que todos vulneran, lo imaginamos como el indicio de fortaleza de un Gobierno que es sólo la emanación perpleja de la resbalosa condición de su presidente.

En realidad, lo que estaba confesando Mariano es que hasta ahora no ha querido llegar a lo que sólo la tozudez de ‘Cocomocho’ puede obligarle a hacer, que es defender la legalidad en Cataluña. Porque nadie duda de que la reacción del gobierno este viernes tras la humillación pública del jueves en el arranque de campaña de los separatistas, que fue una burla a todas las instituciones, se ajustará a la más estricta legalidad. Pero tampoco ignora nadie que este “golpe de Estado a cámara lenta” lleva cinco años en cartel, y que hace casi dos tuvo lugar otro referéndum tan ilegal e ilegítimo como el de ahora y ante el que el Gobierno de Rajoy, este mismo Gobierno y este mismo Rajoy, no hicieron absolutamente nada: ni prevenirlo, ni castigarlo.

La cosecha de Rajoy: ni miedo ni vergüenza

Si en el parlamento de Cataluña se ciscan en todas las leyes, sean de ámbito europeo, nacional, regional o de la propia cámara, es precisamente por el precedente de estos cinco años de impunidad con Rajoy. Es verdad que la tienen desde Suárez, pero ni siquiera en tiempos del infame Zapatero se habían producido actos tan zafiamente despóticos, tan obscenamente antiespañoles, tan acostumbradamente impunes como los que hemos visto.

Sin la doctrina de que “lo único importante es la economía” sin el dogma de que “lo que hace falta en Cataluña es diálogo”, sin el principio de financiar a los medios podemitas, aliados con los separatistas en el mayor desafío a España en varios siglos, ni los bandarras de la CUP ni los zuavos de Godó, ni la Gabriel ni el Juliana se hubieran atrevido a tanto. Y, de atreverse, habrían sido reprimidos por los mismos motivos que Rajoy, a quince días del referéndum, confiesa que no quiere emplear y que son los que la Ley pone a disposición de cualquier Gobierno y le impone aplicar.

La paradoja aparente es que los golpistas catalanes están siendo tan zafios que pueden empujar a la acción a su cómplice habitual por inacción. Sin embargo, no nos alegremos: lo que Rajoy confiesa es que no quiere de ninguna manera aplicar la Ley, que se niega a defender los derechos de todos los españoles, catalanes incluidos, salvo que le obliguen mucho, y aun así, poquito. En realidad, les está pidiendo, por favor, una coartada para no hacer nada, les implora que no le obliguen a moverse, les suplica que no le empujen a ejercer de presidente del Gobierno. Él ha venido a este mundo para presidirlo absolutamente todo, pero para gobernar absolutamente nada.

El pañuelo verde de la moción de censura

En los toros, cuando un toro es manso de solemnidad, burriciego, reparado de la vista, descordado, derrengado o inválido para la lidia, el presidente saca un pañuelo verde para que lo devuelvan al corral, tarea que los bueyes de la plaza realizan con lento esfuerzo, salvo los de Florito en las Ventas, que han alcanzado tal virtuosismo que apenas han salido al ruedo y ya se están yendo de él como abrazando al toraco, obediente como un ciudadano ante un inspector de Hacienda o un político ante La Sexta. Si los antitaurinos supieran algo de lo que odian, irían a las Ventas en otoño para contemplar el soñado espectáculo de un toro cinqueño, típico de la limpieza de corrales al fin de temporada, que al poco de salir al ruedo, sin recibir una vara, es devuelto a la penumbra del corral para acabar como cualquier ternera en el matadero, de un tiro en la testuz, degollamiento u otra forma de pasaportar el ganado vacuno para la alimentación humana.

Me parece que Mariano no llega a la Feria de Otoño de este año, pero Simón Casas, muy atento a estos detalles, puede remitirle un DVD con cualquier devolución de un toro a los corrales para que sueñe despierto. ¡Qué mayor ventura para un manso que imaginarse en manos de Florito y su punta de bueyes, de vuelta a la rumia del corral y al pienso garbancero! El papel del presidente le toca al Rey, tan desairado y agredido por Rajoy en estos dos años de regobierno, pero siempre atendiendo a la opinión del veterinario y a la del público venteño, que recita el Reglamento en arameo.

Y en este caso, el reglamento de las Cortes, belén en que ven la luz los presidentes de gobierno españoles, es cristalino: si se presenta una moción de censura con cincuenta escaños detrás y un candidato alternativo a la Presidencia, se paraliza la acción de Gobierno hasta que las Cortes voten si echan o dejan seguir al presidente censurado. Vimos hace poco una versión demediada del trámite, la charlotada de Irene y Pablo cuando eran -creo que siguen siendo- Pablo e Irene, sin otro éxito posible que el de salir mucho en las televisiones amigas, que, Soraya mediante, son todas. Esta vez, la cosa es distinta. A partir del 2 de octubre, el PSOE se verá empujado por Podemos y ERC a aceptar la presidencia del Gobierno para pactar los términos de la liquidación de España mediante una reforma de la Constitución limitada a un punto: apuntillar la soberanía nacional y acabar con la igualdad de los ciudadanos ante la Ley. Eso sí, mediante el diálogo. Mucho diálogo, venga diálogo, será por diálogo, diálogo por la izquierda con guiños al centro, diálogo a lo círculo ecuestre y a lo cumbayá, diálogo para reescribir en el papel de la Ley con el agua que acabará con el papel.

Ya es muy difícil, por no decir imposible, que Rajoy pueda vadear en estas dos semanas el Río Rojo, o sea, el Llobregat según la CUP, que se ha llevado aguas abajo, en su tempestuosa crecida, a todo el rebaño nacional. El ganadero Mariano nos aseguró que tenía todo preparado para cuando los golpistas atacaran. Y la opinión pública, más pastueña que los cornilargos, lo creyó. ¿Cómo no creer a un Gobierno que dispone de todos los resortes para impedir un delito cuando dice que está preparado para hacerlo? Pero, a la hora de la verdad, cuando ha empezado la campaña electoral golpista, no tenía preparado absolutamente nada.

El alarde de la Fiscalía llamando a declarar a cientos de alcaldes enardecidos o atemorizados ante el referéndum golpista del 1 de octubre, mientras deja libres a los que los enardecen o atemorizan, de ‘Cocomocho’ a Godó y Roures, de la trama institucional a la mediática, más importante la segunda que la primera y ambas más importantes que la municipal, nos ha demostrado en su precipitación lo que deberíamos haber supuesto. Los que no han hecho nada durante seis años, los que han dejado que se pudra la situación hasta extremos de humillación inimaginables, los que financian desde hace cinco años el proceso golpista que decían combatir, ¿cómo iban a frenarlo en veinte días? No tenían nada previsto porque, sencillamente, se negaban a pensar en un asunto tan desagradable, tan violento, tan contrario a la mansedumbre proverbial de la ganadería de ‘Don Prudencio Galbana’.

El Pacto de Can Roures

Y la moción de censura que ‘Pablotov’ y ‘Junquertropp’ urdieron en la dacha de Roures para hacer presidente a Pedro Sánchez a cambio de que Podemos apoye el referéndum separatista -y ahí está Colau apoyándolo- y ERC le permita permitírselo a un Gobierno del PSOE que acabe con la soberanía del pueblo español y la trocee a gusto de los nuevos señores feudales nacionalistas es el pañuelo verde que le permite al ejemplar de la dehesa ‘El Charrán’, antes ‘La Gaviota’, volver al corral por imperativo legal.

Tengo la impresión, casi certeza, de que aunque los tres mil agentes del CNI le dijeran que faltan dos días para que se presente una moción de censura PSOE-Podemos-ERC-Etc y debe disolver las Cortes y convocar elecciones antes de que lo manden a su casa, Rajoy se hará el sordo y se irá a su casa, tras protagonizar, eso sí, lo que imagina un gran final de su larga carrera política: culpar a los que lo echan del Gobierno que lo hacen para destruir la nación y la Constitución, ¡como si él las hubiera defendido!

Cuando un político ayuno de moral, cobarde como sólo puede serlo un político, es incapaz de hacer frente al conflicto que él mismo ha creado, lo que hace normalmente es huir. Si en vez de irse por su propio pie a Cartagena, como Alonso XIII, o de dimitir como Casares Quiroga y Portela Valladares en 1936, la Oposición le brinda la oportunidad de irse sin tener que hacer otra cosa que someterse a una sesión de despedida, Rajoy se irá.

Creo que incluso aunque protagonizara esta semana el arreón del manso, que embiste y cornea cuando nadie lo espera, la situación está tan deteriorada que dentro de quince días los medios de Soraya pedirán que se una al PSOE o que lo deje gestionar la crisis catalana. Y Mariano dirá que, antes de unirse al PSOE, se va a su casa, porque él no tiene apego al cargo, puede presumir de limpia trayectoria y prometió defender la unidad de España y la Constitución y así lo ha hecho, pero no quiere ser un obstáculo para la paz civil. Que él cree que la Izquierda se equivoca, pero que ni él ni el PP van a impedir que otros intenten lo que a él no le han dejado intentar.

Entonces llegará, casi por consenso, la moción censora, y Rajoy será censurado, o sea despedido. Se sacudirá la arena de las zapatillas al dejar el ruedo parlamentario… Y se irá. El que venga detrás, que arree.

Origen: Libertad Digital

Anuncios

 ¿Pero de verdad Stalin pactó con Hitler? -Pedro Fernández Barbadillo/LD-

El negacionismo es la nueva manera con que la izquierda se enfrenta a los hechos: o no existieron o son interpretables sólo con sus claves. Así, se puede presentar virginal ante los incautos, como en el amanecer de la revolución.

Después del derrumbe del bloque socialista en Europa, mientras la llamada derecha se fumaba un puro tras otro y hacía negocios, la izquierda se lamía las heridas y maquinaba su regreso.

A partir de 1989, año del desmoronamiento del Muro de Berlín, cualquiera podía ver las obras del ‘socialismo real’: espionaje y delación, campos de concentración, miseria, desastres ecológicos… Incluso se abrieron los archivos y aparecieron muchos documentos que probaban lo que los comunistas y sus cipayos occidentales (Sartre, La Pasionaria, Berlinguer…) ocultaban: el genocidio de Katyn lo perpetraron los soviéticos, Lenin fue el constructor del Archipiélago Gulag, el atentado contra Juan Pablo II lo gestaron los servicios secretos del Pacto de Varsovia, Stalin se repartió con Hitler Europa Oriental, el KGB elaboró el bulo de que el virus del SIDA se creó en un laboratorio de EEUU…

Una de las respuestas ha sido tratar de descalificar a sus enemigos, acusándoles de todo tipo de crímenes, como que la economía de mercado es responsable de millones de muertes en el mundo y del calentamiento global. Se han recuperado las consignas de la Guerra Fría de que la democracia tiene que ser antifascista, primero, y de que todo anticomunista es un fascista, segundo.

Y junto al ataque, la negación. “Ninguno de los genocidios, las matanzas o los golpes de Estado cometidos por los comunistas se realizaron en verdad. Es pura propaganda.” Así, Carlos Sánchez Matopuede reivindicar el triunfo de la ideología más asesina de la historia: “Que el centenario de la más hermosa revolución de la historia, sea estímulo para la construcción de fraternidad internacional”. Si alguien se atreviera a hablar de la misma manera del III Reich, a Sánchez Mato y sus camaradas les faltaría tiempo para exigir su encarcelamiento.

Revive el argumentario de la Guerra Fría

Este verano me he encontrado con comunistas que niegan la existencia del pacto entre la Alemania nacional-socialista y la URSS, en agosto de 1939, o bien, en una segunda línea de defensa, plantean que hay que entenderlo en una situación geopolítica en que el pobre Stalin estaba aislado, amenazado por Hitler y abandonado por las democracias francesa y británica (igual que la España republicana y antifascista, añaden). Ya lo hizo antes Pablo Iglesias en una crítica de la película Katyn.

En realidad, Stalin se dejó querer por los dos poderes que había en ese momento en Europa: el imperio británico y el Reich alemán.

El 28 de abril, Hitler denunció el tratado de no agresión Polonia y el tratado naval con Inglaterra. El 3 de mayo, Stalin destituyó al comisario de Asuntos Exteriores, Maksim Litvínov, que lo era desde 1930, y le sustituyó por su hechura Viacheslav Mólotov. Uno de los motivos de la destitución fue que Litvínov era judío, lo que, claro, no agradaba a los nazis.

En la subasta, Stalin buscaba dos finalidades: azuzar la guerra entre las potencias capitalistas para luego irrumpir en Europa y una esfera de influencia en Europa Oriental. Como esta última sólo se la podía conceder Hitler, pactó con el alemán, por mucha que fuese su enemistad ideológica.

El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Joachim von Ribbentrop, hizo dos viajes a Moscú, el 23 y el 27 de agosto, para firmar el tratado de no agresión y los protocolos secretos, en que ambas potencias se repartían los Estados soberanos, entre el mar Negro y el Báltico. Los conocemos porque los encontró el Ejército británico en la Alemania ocupada en 1945, Mólotov negó la existencia durante los treinta años siguientes; pero la URSS los reconoció en diciembre de 1989.

Stalin, que brindó a la salud de Hitler, dijo después a sus camaradas (Simón Montefiori, en La corte del zar rojo):

Naturalmente el juego consiste en ver quién engaña a quién. Ya sé lo que trama Hitler. Cree que es más listo que yo, pero en realidad soy yo quien le ha engañado. La guerra tardará en afectarnos todavía un poco.

Y el 1 de julio de 1940, el vozhd (jefe) explicó a su embajador en Japón que el motivo para firmar el pacto “lo dictó el deseo de desencadenar la guerra en Europa” (Richard Overy, en Dictadores).

El 1 de septiembre, el mismo día en que la Wehrmacht penetraba en Polonia, los diputados de Consejo Supremo de la URSS aprobaron la introducción del servicio militar obligatorio, una decisión, como destaca Víctor Suvórov, preparada desde tiempo antes (El rompehielos). ¿Por qué, si había un tratado de no agresión con Alemania?

A las dos de la madrugada del 17 de septiembre, Stalin comunicó al embajador alemán que cuatro horas más tarde atacaría Polonia. El 6 de octubre la campaña había terminado.

La Pasionaria defiende la invasión de Polonia

Después de engullir más de media Polonia, prosiguió la colaboración entre los ‘dos bigotes’, simbolizada en el desfile conjunto en Brest-Litovsk, antigua ciudad rusa ocupada por los alemanes y entregada a los soviéticos, que se celebró el 22 de septiembre. A finales de octubre, el gobernador alemán de Polonia, Hans Frank, ahorcado en 1946, ofreció “con regocijo” un banquete a una delegación soviética (Laurence Rees, en A puerta cerrada).

La NKVD, dirigida por el siniestro Lavrenti Beria, empezó las deportaciones de la oficialidad y la intelectualidad polacas. En la zona anexionada se registraron entre septiembre de 1939 y junio de 1941 unas 110.000 detenciones.

PasionariaPolonia.jpg

Los PC de todo el mundo recibieron la orden de justificar la invasión de Polonia, culpar a las agresivas Francia y Reino Unido de la guerra y alabar el genio de Stalin. Así lo hizo, por ejemplo, Dolores Ibárruri.

Los periódicos europeos y americanos publicaban caricaturas de ambos tiranos como buenos amigos.

El imperialismo de la URSS

Algunos canallas han tratado de disculpar la guerra de Invierno, que acarreó la expulsión de la URSS de la Liga de Naciones, aduciendo acuerdos secretos entre Finlandia y Alemania en 1938. Baste replicar que el Consejo Nacional de Defensa, presidido por el mariscal Gustav Mannerheim, propuso varias veces ampliar el Ejército hasta las 16 divisiones, pero el Gobierno siempre se negó, de modo que cuando la URSS atacó sólo había nueve divisiones preparadas más tres de reserva (Martin Gilbert, en La Segunda Guerra Mundial). ¡Curioso agresor que no apresta su ejército para una guerra que ha planeado!

En febrero de 1940, ambas potencias firmaron un tratado comercial por un año, que se prorrogó y sólo se interrumpió con la invasión de la URSS. En el tiempo en que estuvo vigente, la URSS suministró millones de toneladas de materias primas y alimentos que la máquina de guerra nazi necesitaba; incluso caucho comprado en la India.

También hubo colaboración militar. El 11 de mayo de 1940, el Gobierno británico supo que tropas alemanas se estaban trasladando por tren desde Leningrado a Murmansk para atacar el norte de Noruega en un movimiento de tenaza (Gilbert, de nuevo). Y en el verano de 1940, la flota soviética ayudó a que el crucero alemán Komet atravesara el océano Ártico y saliera al Pacífico para atacar buques y posesiones británicas.

Stalin y su camarilla se sorprendieron cuando Alemania derrotó en unas semanas a Francia y expulsó a los ingleses de Europa: la larga guerra que esperaban se había convertido en una blitzkrieg.

¿Se adelantó Hitler al ataque de Stalin?

La ruptura se produjo en otoño de 1940, cuando Molotov fue a Berlín, para negociar la incorporación de la URSS al Pacto Tripartito (firmado por Alemania, Italia y Japón en septiembre y al que España rechazó su incorporación). Hitler propuso al comisario de Asuntos Exteriores de Stalin que la URSS se expandiera hacia la India y el golfo Pérsico; pero Moscú, que no quería enfrentarse con el Imperio británico, prefería aumentar su influencia en Finlandia, Bulgaria y los Dardanelos.

Entonces Hitler comprendió que ya no podría sacar más de la URSS y ordenó que se acelerase la elaboración de los planes de invasión que habían empezado en el verano. Su cálculo era una campaña de una duración de cuatro meses, tiempo que algunos generales reducían a dos meses.

Stalin desoyó todos los avisos (de su red de espías en Europa y Japón, de Winston Churchill y de desertores alemanes) sobre la inminencia de Barbarroja. Pero también es cierto que no se quedó inmóvil: ordenó preparar al Ejército Rojo para el ataque, no para la defensa. En un célebre discurso pronunciado el 5 de mayo de 1940 ante los oficiales recién graduados, cuyo texto original nunca se ha publicado, anunció que había concluido la “política pacifista” y la URSS, ahora que se había reforzado, iba a pasar al ataque. ¿Contra quién?, ¿contra Irán, Mongolia o Japón? No, Alemania.

Así ocurrió que cuando Hitler desencadenó Barbarroja, la superioridad militar de la URSS en soldados, tanques, cañones y aviones fue anulada. A la sorpresa, se unió un despliegue erróneo: en vez de preparación para la defensa, preparación para el ataque; no había reservas disponibles ni planes de retirada o contención ni fortificaciones… Entre junio y diciembre de 1941, el Ejército Rojo tuvo 2,6 millones de muertos y 3,3 millones de prisioneros, mientras que la Wehrmacht sólo registró 164.000 fallecidos.

Es decir, la nefasta política de Stalin fue responsable de la muerte de millones de sus súbditos en los primeros meses de la campaña. Para salvar la URSS, el vozhd tuvo que recurrir al patriotismo para galvanizar a los rusos (la expresión Gran Guerra Patriótica apareció en el Pravda al día siguiente del comienzo de la invasión) y, también, a los suministros de EEUU. Todo un fracaso para la ideología marxista.

Si en la posguerra, Stalin se convirtió en uno de los vencedores y una figura admirada fue gracias al océano de sangre con que compró su asiento en Yalta y Potsdam.

“La falsificación del pasado es la manera como la izquierda ha pretendido elaborar el futuro”, dijo Nicolás Gómez Dávila. De nosotros depende que no venzan y menos este año.

 

Origen: Libertad Digital – Cultura

¿Qué hace Zapatero en Venezuela? -Emilio Campmany/LD-

Zapatero es el mayor responsable del conflicto catalán. No deja de ser notable que el Gobierno le haya elegido para mediar en el que padece Venezuela.

Zapatero es el mayor responsable del conflicto catalán por haber respaldado un estatuto inconstitucional. No deja de ser notable que el Gobierno de España le haya elegido precisamente a él para mediar en el que padece Venezuela. ¿No había nadie más? Es como poner a un tartaja de telefonista, porque es imposible escoger a alguien más torpe. Lo de Venezuela está de color de hormiga, pero cualquier posibilidad de arreglo que tuviera se ha hecho infinitamente más remota si tiene que depender de este personaje que aúna de forma inigualable idiocia y atrevimiento.

Su nombre vuelve a ser noticia ahora que encabeza el enésimo esfuerzo para lograr que oposición y Gobierno venezolanos lleguen a un acuerdo mediante una ronda de negociaciones en la República Dominicana. Presentan las crónicas a nuestro ex como un exquisito árbitro que tan sólo desea una solución pacífica. Sin embargo, algo ha debido de olerse la oposición cuando parte importante de ella se niega a intervenir en las sesiones organizadas por Zapatero hasta que se den determinadas condiciones, bastante razonables, por cierto, como es que sean liberados los presos políticos. En cambio, Nicolás Maduro siempre está dispuesto, y en esta ocasión no iba a ser menos, a acudir a donde Zapatero diga.

Son muchos los países que tienen intereses en Venezuela y que ansían que el conflicto se solucione de un modo u otro. Está China, que consume cantidades ingentes de petróleo procedente, entre otros países productores, de Venezuela. Están Estados Unidos y Rusia, que tienen importantes inversiones en el país. Está Cuba, que sobrevive gracias al petróleo que Maduro le regala a cambio de enviar a Venezuela agentes de inteligencia con los que someter y encarcelar a la oposición. Y está España. ¿Qué clase de intereses tenemos allí? Pues, aparte las inversiones y el petróleo que les podamos comprar, hay que recordar que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero vendió al régimen chavista unas fragatas provistas de software estadounidense cuando teníamos prohibido transmitir esa tecnología sin permiso de los americanos. Qué casualidad que sea ese mismo Zapatero quien ahora está tratando de buscar una salida al Gobierno que le compró las dichosas fragatas, quién sabe bajo qué condiciones.

Se rumorea que a Maduro le están arreglando un exilio dorado en Cuba, pero que Raúl Castro sólo cederá cuando se le garantice que Venezuela le seguirá regalando petróleo con el que suministrar energía a su desgraciada isla y que el Vaticano respalda la operación. Pero, aunque fuera así, ¿qué pasa con Diosdado Cabello? ¿Y con Tarek el Aissami? No obstante, desde el punto de vista español, la pregunta es: ¿qué narices hace allí Zapatero? Y da toda la impresión de que lo que trata el solemne es de evitar que haya un verdadero cambio de régimen o, si no hay más remedio de que lo haya, impedir que afloren las relaciones que su Gobierno y vaya usted a saber quién más tuvieron o tienen todavía con el régimen chavista. Y el Gobierno actual lo respalda.

Origen: Libertad Digital

Hermann Tertsch: Te amo y Te Odio – TRIANGULANDO –

Un hombre entregado al periodismo y a decir la verdad sin cortapisas se enfrenta a un sistema que conoce desde dentro. Lo aman o lo odian pero para nadie es indiferente. Ahora le llaman derechista, pero ya siendo escolar perteneció a las juventudes comunistas de Euskadi, hijo de una familia de periodistas, creció rodeado de política e información. Conoce bien cómo funcionan los regímenes totalitarios, al haber sido corresponsal para España en las dictaduras de Europa Oriental y la guerra de Yugoslavia, durante los años 80 y 90, respectivamente. Entre sus múltiples ocupaciones está el haber sido subdirector del diario El País, entre 1993 y 1996. Actualmente, y desde hace 10 años, es analista político y columnista del periódico ABC así como un reconocido generador de opinión en las redes sociales.

Hablamos de Hermann Tertsch, periodista español de larga trayectoria en la defensa de las libertades y quien, precisamente por asumir ese rol, planta cara de manera constante a las cúpulas del poder. En una entrevista exclusiva para Triangulando, desde Madrid, nos ha comentado sobre su más reciente querella con Pablo Iglesias, la convulsa actualidad política mundial, el bochornoso papel de Zapatero en Venezuela, la asesoría de Podemos al régimen chavista y su libro “Días de ira”.

Hermann Tertsch: “Hay un intento por parte de la izquierda de secuestrar el pasado”

¿Por qué cree que la justicia le dio la razón a Pablo Iglesias por usted publicar datos -de sobra conocidos- sobre su abuelo?

La justicia ha dado la razón al padre de Pablo Iglesias de forma incomprensible. Por eso ha sido recurrida la sentencia. Yo espero que en instancias superiores se reconozca la evidencia de que el artículo no tenía ánimo de difamar a nadie sino muy por el contrario de hacer un llamamiento a la mirada limpia hacia el pasado y la honradez al hablar también de las sombras de quienes nos son cercanos. Condición básica para la verdadera reconciliación. Hay un intento por parte de la izquierda de secuestrar el pasado. Ellos pueden estar todo el día llamando asesinos a todos los que no les gustan. Y rescriben la historia de España a capricho para que sus muchísimos crímenes y tropelías se pierdan en el olvido. Por eso les molesta mucho que alguien señale y cuente aspectos concretos que no les favorecen como fueron los asesinatos sistemáticos de inocentes, los paseos de civiles sacados de sus casas, en la retaguardia del Frente Popular. Yo exijo respeto a mi derecho a recordar la verdad de la guerra aunque no guste a los comunistas ni al padre del líder de la oposición comunista en el parlamento español. Y defiendo el derecho de todos los españoles a conocer la verdad histórica y no dejarse intimidar por las mentiras y manipulaciones que la izquierda intenta imponer como verdad absoluta.

Considera que ¿hay crisis de institucionalidad en España?

España está en una grave crisis institucional, política y moral que por la tolerancia hacia los enemigos del estado se ha convertido en una crisis existencial. Personalmente, creo que España sobrevivirá a esta crisis, pero el precio será con seguridad muy alto y no excluye que conlleve violencia y muertes. Y desde luego son muchos los que apuestan por la destrucción de España, la nación que probablemente más profunda y decisiva huella ha dejado en el desarrollo de la civilización occidental.

Venezuela no era Cuba, decían. ¿Podría España ser Venezuela si Podemos alcanza el poder? ¿Por qué?

España puede sin duda correr una senda similar de descomposición y falta de reacción en la deriva hacia un régimen autoritario y dictatorial de izquierdas. Y muchas de las condiciones se dan. Cuarenta años de juegos de mayorías a base de concesiones y entregas de soberanías a los nacionalismos periféricos han dañado de forma casi irreversible el sistema. Cuando Mariano Rajoy ganó en 2011, lo hizo con suficiente margen para hacerse un poder que, en plena crisis profunda económica, habría permitido, con el aplauso mayoritario interno y unánime en el exterior, una reforma radical del sistema, incluido el reparto de competencias a las autonomías. Todos saben que España necesita una recentralización para ser viable. Pero no hay políticos con el coraje de decirlo. Porque todos los partidos viven del infame reparto de las prebendas que las autonomías multiplican.

En 2015, usted viajó a Venezuela. ¿Pudo observar de primera mano la asesoría de la cúpula de Podemos en ese país? ¿Podría decirme algún caso en concreto?

Estuve dos veces en Venezuela en 2015, la última vez fue en las elecciones que el 6 de diciembre le confirmaron a Maduro que se había agotado su posibilidad de mantener el poder con apariencias democráticas. Entonces quedó claro que para garantizar su supervivencia en el poder y por tanto en la impunidad, la mafia que gobierna Venezuela tenía que cerrar la jaula. El levantamiento heroico de esos jóvenes venezolanos aceleraron el proceso de cubanización total del régimen que llegó con la Constituyente.

Respecto a Podemos, estuvieron asesorando y siendo asesorados. Porque fueron a impartir doctrina comunista clásica al ejército y los cuadros, todo ello bajo el control de los cubanos, pero también a aprender precisamente de los cubanos esas tácticas de movilización, insurgencia, propaganda y desinformación necesarias para ese desembarco en Europa. Chávez quería una cabeza de playa en Europa y aunque también cuidó a los comunistas griegos de Syriza por lógica su opción favorita era la española. Es muy probable que el proyecto español de Chávez sea muy temprano. Chávez ya estaba muy presente en los oscuros cauces o cloacas internacionales con los cubanos y los iraníes cuando gracias a una gran matanza con bombas en Madrid llegó al poder quien habría de ser un importantísimo amigo y aliado del chavismo, Zapatero. Chávez fue el primer jefe de estado que visitó a Zapatero. También fue en aquella visita a la Complutense, a la facultad de la que habían salido sus cuadros. Los que habían estado presentes antes de las elecciones que dieron la victoria a Zapatero en el acoso al Partido Popular en Madrid en la jornada de reflexión para generar las imágenes que repetidas por televisión condicionaron el voto en toda España.

Por lo demás la asesoría ha sido una forma de financiar a estos grupos creados para desestabilizar, con ayuda del aliado iraní, este eslabón más débil de la alianza de democracias europeas que es España. Monedero, Verstrynge, Veciano, Iglesias y los demás fueron asesores haciendo papeles y mucho más. Y parte de ellos volvieron como agentes del chavismo para formar la franquicia en España. La crisis económica y ese movimiento bienintencionado del 15M les resultaron especialmente oportunos. El 15M fue secuestrado por estos cuadros comunistas bien organizados y con medios. Venezuela rebosaba dinero en aquellos años.

Los líderes políticos españoles siempre muestran solidaridad con el pueblo venezolano y su falta de libertades, pero nunca van más allá de un tuit o una foto. ¿Qué opina el respecto?

Opino que la actitud en general ha sido vergonzosa. Aunque Mariano Rajoy ha tenido momentos en que mostró cierta atención hacia la situación al recibir a la familia de Leopoldo López y hablar en unas cuantas ocasiones claramente del régimen, lo cierto es que el gobierno ha apoyado la operación personificada en Zapatero que yo no dudo en calificar de miserable. No cambio el calificativo pese al lamentable hecho de que Rajoy y su ministro de exteriores no han dejado de apoyarlo cuando había quedado descalificado como mediador y su verdadera función como agente de Maduro que quiere imponer a la oposición la continuidad de la dictadura es absolutamente evidente.

Grave ha sido también que por la política del gobierno de buscar la división de la izquierda y debilitamiento del PSOE por vía de la promoción de Podemos, la vicepresidenta ha entregado literalmente las televisiones políticas a Podemos. Causando, por cierto, un daño inmenso y terrible a España, quién sabe si enmendable en décadas. Con esas televisiones dominadas por la extrema izquierda los que denunciamos el carácter totalitario de los chavistas españoles y su condición de franquicia de las dictaduras de Venezuela e Irán hemos sido silenciados o neutralizados ante la superioridad de quienes ocultan o ridiculizan las conexiones subversivas de la narcodictadura con Podemos.

Los medios están sometidos a la hegemonía cultural de la izquierda gracias al apoyo de la derecha. En mi libro “Días de ira” describo como la derecha ha entregado sistemáticamente a la izquierda todos los recursos culturales y mediáticos. Es porque la derecha se ha integrado en esa socialdemocracia donde entrega toda la dirección moral e intelectual a una izquierda por lo demás de cada vez menos calidad intelectual. De ahí el páramo resultante.

La Casa Blanca ha dicho que no dejara de sancionar a Maduro y a su entorno mientras no reestablezcan la democracia plena en el país. ¿Cree que la UE debería hacer lo mismo? Al pueblo de Venezuela llevan dos décadas diciéndole que pasa hambre por culpa del imperialismo, ¿cree que han tomado esto en cuenta a la hora de las sanciones?

La Unión Europea está jugando también un papel vergonzoso que queda expuesto en el trato a Cuba, que es –y lo saben- el centro de control y mando de todo el régimen venezolano. En competencia con Barack Obama –otra infinita desgracia para la libertad, la dignidad y la decencia- que con sus regalos al régimen de Cuba y su visita cubría la necesidad de algún hito exterior en su nefasta presidencia (el otro fue su desastroso acuerdo con Irán) la UE ha intensificado su entreguismo y obsequiosidad ante los Castro hasta el bochorno. Los europeos comparten con los hispanoamericanos una patología de debilidad y sumisión ante el mito castrista que genera muchas escenas vergonzantes y concesiones de náusea. Es grotesco bramar con sanciones contra Maduro y tratar a Cuba como si fuera Suiza. Ha de haber sanciones para la mafia venezolana sin duda. En la línea de las norteamericanas de las que espero se intensifiquen y aumenten. Pero también hay que ejercer esa presión sobre Cuba que es quien tiene la palanca para un cambio de actitud de la narcodictadura.

La franquicia del chavismo en España (Unidos Podemos) no da indicios de pronunciarse contra la dictadura venezolana, pero los petrodólares están escasos, ¿cree que cuando les rebote el cheque por falta de fondos sí hablaran del tema?

Los de Podemos jamás hablarán ni reconocerán sus profundísimas complicidades con el régimen criminal. Tampoco es necesario. Si cae el régimen de Maduro quedarán expuestos con pruebas. Si logra bunquerizarse y subsistir como una Cuba continental, allí quedarán las pruebas y se guardará un secreto a voces. Me importa más la libertad de Venezuela que el futuro de unos miserables comunistas que fueron a ganar dinero y poder a costa del dolor y el hambre de inocentes.

En este sentido, y sobre lo que usted dice en su libro “Días de ira” en cuanto a que la socialdemocracia está desapareciendo dando paso a dos nuevas formas de populismo divergentes e irreconciliables, me gustaría preguntarle cuál es su postura sobre la anti política, una forma de liderazgo que ha llevado –por ejemplo- a Hugo Chávez al poder (a través de los militares y/o el pueblo) o a Pablo Iglesias a obtener escaños en el Congreso reivindicando siempre su triunfo al 15M. Incluso, en este mismo orden, estaría Donald Trump.

No, yo creo que hay una socialdemocracia que se ha transformado y es hoy la opción totalitaria del siglo XXI de una izquierda con rostro medianamente moderado –cada vez menos- donde puede permitírselo y con dureza donde no. Creo que en toda Europa y en EEUU estamos asistiendo a una guerra cultural en la que la socialdemocracia con sus unidades de choque que son los izquierdistas, intentan aplastar todo disenso y toda alternativa en los países desarrollados. Y esa socialdemocracia que son Macron y Merkel, la UE y Clinton y demás llama populismo a todo lo que no les gusta o no controlan. Yo creo que es muy sano que surjan las resistencias a esa socialdemocracia con vocación totalitaria mundialista, pero quiero que sean democráticos. Por eso no me vale como alternativa Putin porque él personalmente responde a un despotismo cruel que nada tiene que ver con una solución a mayor libertad y verdad, sino a menos. En cambio, sí aplaudo desde luego los movimientos surgidos en Hungría y Polonia y en muchos países europeos en contar de las imposiciones de Alemania, de la UE o del arrogante Macron. Y creo que también Trump es una reacción a esa arrogancia izquierdista que es ese capitalismo globalista de desprecio a las naciones y a la voluntad popular. A mí me disgustan mucho las formas de Trump, pero creo que responde a una necesidad y por supuesto lo prefiero a esa reinona corrupta y cínica de Hillary Clinton. Suelo decir en ese sentido que Trump es un “casting”, una elección de protagonista, muy imperfecto para un guion absolutamente necesario que es devolver poder y libertad a la sociedad frente a todas las inmensas tutorías y restricciones a las libertades que ha construido el sistema para actuar en beneficio de pocos.

En este sentido, y, por último, quisiera saber si ¿cree que en España la hipótesis de: “repite una mentira mil veces y se convertirá en verdad” puede estarse gestando? ¿Pasa factura en este país hacer periodismo riguroso?

España siempre suele ser el país donde los males de Europa se muestran de forma más aguda, dramática y a menudo sangrienta. En Europa occidental y en EEUU muchas universidades se han convertido en conventos del fanatismo del que salen los nuevos clérigos de la izquierda y la corrección política, intolerantes y con una superioridad moral que los legitima hasta la violencia. Los jóvenes periodistas salen de las universidades con lenguaje bolchevique y tan adoctrinados que están convencidos de que nada tienen ya que aprender porque poseen la verdad de los justos y buenos. Los periodistas en España, eso también lo cultivamos en esos países hispanos que muchas veces cuando nos atacan no saben cuánto se parecen a nosotros, tienen bando. Hoy en día es sobre todo la izquierda totalitaria o su versión suave de la corrección política socialdemócrata. Ahí se mueven todos y quien esté fuera es un extraterrestre o un fascista. Y quien no lo tenga en su trabajo y esté solo tiene que tener un especial aguante. Siempre digo que para ser libre en España hay que perder el miedo a que te llamen fascista. Algunos hemos decidido que es la única forma en que merece la pena ejercer. En aras de unas verdades que cada vez menos se atreven a articular. Sabemos que tiene su precio. Y desde luego queda claro que somos buenos pagadores.

Virginia Linares / Madrid / @VirginLinares 

Origen: Hermann Tertsch: Te amo y Te Odio – TRIANGULANDO

Argentinos demoliendo España: Podemos, partido hispano-argentino – Rambla Libre

Es el primer caso en los anales que inmigrantes acogidos por una nación se dedican a demolerla. Nada semejante hicieron los españoles cuando emigraron. No se conoce el caso de alguien que planteara la secesión de Baviera, por ejemplo. Podemos, que puede ser descrito como un partido hispanoargentino, se está dedicando, con los argentinos en cabeza, a aplicar la piqueta en la unidad de España. Entre ellos, hay una especie de competencia para ver quien es más radical y destructivo.

Albano Dante Fachín acusa a Pablo Iglesias de centralista. /Foto: lavanguardia.com.

Un Dante en la comedia separatista de Podemos

Albano Dante Fachín nació en Bahía Blanca, Argentina, el 22 de abril de 1976. Llegó a España a los 16 años, con sus padres y sus dos hermanos. No terminó los estudios que inició de Filología inglesa. Se le cita como periodista, pero es harto discutible. También se le sitúa como especialista en sanidad pública, aunque es difícil de entender qué significa tal titulación o referencia. Es tan radical que el 11 de septiembre no se sumó al acto de los Comunes en Santa Coloma de Gramanet, sino que celebró el suyo propio delante de la Bolsa de Barcelona. Como si fuera un hijo de los Pujol o un Roca o un miembro de las élites catalanas, declara: “me entristece ver tan vivo el ánimo de dirigir Cataluña desde Madrid”. Reproche al centralismo de…Juan Carlos Monedero y Pablo Iglesias.

En términos coloquiales, no tenía dónde caerse muerto hasta que accedió como diputado de Catalunya Sí Que es Pot al Parlamento autonómico. Aspira a una “república catalana con más justicia social y sin corrupción” y considera el 1-0 como “la capacidad de las calles para cambiar las cosas“. Al portavoz de su grupo, Joan Coscubiela, por su intervención en el Parlament sobre las formas usadas para aprobar la Ley de Transitoriedad, le ha acusado de “mentir” y de “prácticas antidemocráticas“.

Habría que recurrir a Freud…

En su inicio, el 15 M, en Cataluña, pretendía incidir en lo social, frente a lo nacional, de cualquier signo. Fueron los primeros en rodear una sede parlamentaria: el Parlamento catalán. Todo esto se ha olvidado, se ha venido abajo. Los argentinos son los que se han mostrado más radicales a la hora de reorientar el 15 M hacia el separatismo. Habría que, seguramente, recurrir a Freud para entender este proceso de asimilación al secesionismo y de demolición de la unidad de España, a la que, sin ningún agradecimiento, parecen odiar sin medida.

Otro de estos radicales argentinos que han venido para ir contra España es Gerardo Pisarello Prados. Es famosa la imagen en el balcón del Ayuntamiento tratando de arrebatar la bandera de España hacia la que muestra una completa inquina. Gerardo es hijo del abogado Ángel Gerardo Pisarello, miembro de la Unión Cívica Radical, desaparecido durante la dictadura militar argentina. Vive en Barcelona desde 2001; catorce años después pasa a ser teniente de alcalde y concejal de Trabajo, Economía y Planificación del Ayuntamiento de Barcelona. Es un firme partidario del referéndum, cuya intencionalidad manipula de manera grosera, pues lo identifica como una especie de voto de castigo al PP. Ha hecho público que votará un “sí crítico” contra “el autoritarismo del PP“, de modo que “las fuerzas del cambio cometerían un grave error si no se levantan contra el PP y sus ataques a las reivindicaciones democráticas de autogobierno”.

Pablo Echenique. /Foto: arainfo.org.

El de la minga con la matraca de la plurinacionalidad

Bien, podría argumentarse que estos argentinos recalaron en Cataluña, concretamente en Barcelona, y se han identificado con la causa separatista, pero no es el caso de Pablo Echenique Robba, nacido en Rosario, el 28 de agosto de 1978. Llegó a Zaragoza cuando tenía 13 años, con su madre Irma y su hermana Analía. Uno de los motivos, era conseguir para él, dada su enfermedad hereditaria y degenerativa, mayor oportunidades. Y las obtuvo: es doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Zaragoza. Entró en Podemos por el Círculo Discapacidad. Fue elegido eurodiputado en 2014 y actualmente es diputado en las Cortes de Aragón. Es secretario general de Podemos en Aragón y secretario de organización de Podemos en España. ¿Qué ha aportado a la nación que le ha tratado tan bien? Odio y defraudación. En junio de este año, fue multado por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social por contratación irregular -en negro, sin darle de alta- de su asistente personal. Su esposa, la venezolana María Alejandra Nelo Bazán, Maríale, puso en un diálogo interno de Podemos: “yo puedo pedir pasta a Venezuela, que tiene mucha”, Una adelantada y una corrupta mental.

Echenique no se recata en mostrar su odio a España y en mostrar su apoyo a los planes sediciosos: “La plurinacionalidad no es un discurso, es una realidad que se impone”.

Podemos, partido hispanoargentino y antiespañol

Podemos es, por méritos evidentes, el partido hispanoargentino, por donde han entrado en política los hispanoargentinos radicales que exhiben un alto grado de frustración personal y vetas muy virulentas de odio a España. Todos ellos tienen establecida una competición para ver cuál es más separatista y cuál resulta más nocivo para la unidad de España. Ninguno tiene el mínimo agradecimiento lógico en quien ha sido acogido. Podría decirse que son un fallo sistémico de la política migratoria y que hubiera sido mucho mejor que se quedaran en Argentina.

Otra cuestión es qué van a decir, cómo se van a presentar los de Podemos en, por ejemplo, San Fernando de Henares, Leganés, Murcia, Alicante o el propio Madrid. Hoy Podemos, en su empanada mental, es ya claramente un partido antiespañol.

Origen: Argentinos demoliendo España: Podemos, partido hispano-argentino – Rambla Libre

Tontos 1 punto 0  -Antonio Burgos/ABC-

Al jefe de los Mozos de Escuadra lo nombran por su apellido y parece que lo están insultando: «El Mayor Trapero»

No sé si usted lo ha hallado, pero tras hartarme de mirar las fotos de los periódicos y las imágenes de los telediarios, he echado en falta en la manifestación de la Diada Independentista de Cataluña a un personaje importantísimo, que ha hecho rabona: al Tonto de la Bandera Republicana. Y me lo explico. Consideran española a la bandera de la II República y no olvidan que su Gobierno fue el que cuando proclamaron el «Estat Catalá» sin tembrarle el pulso aplicó la ley, el general Batet echó a las tropas a la calle y encarcelaron a Companys y compañía. ¡Como para sacar ahora la bandera que tan malos recuerdos puede traer al que conozca la historia de esa parte irrenunciable de España que es y debe seguir siendo Cataluña!

Aunque zahorí en el afloramiento de Tontos de la Bandera Republicana, esta ausencia septembrina se ha visto compensada por el hallazgo de muchos otros nuevos tipos de tontos. Por usar el lenguaje de la informática, serían Tontos 1 punto O, con balcones a la calle del pretendido referéndum ilegal de la fecha de ese número y esa letra. Por no entrar en los listos 1 punto 0, que también los hay a manojitos, como el jefe de los Mozos de Escuadra, a los que por cierto no sé por qué en español hemos de escribir como «mossos» a estos mocitos pintureros del tópico catalán de la independencia. Al jefe de los Mozos de Escuadra lo nombran por su cargo y apellido y parece que lo están insultando: «El Mayor Trapero». A mí me dice alguien que soy el mayor trapero y de momento le parto la cara y después ya veremos… Pero vamos con los tontos que la liada en la Diada e islas adyacentes me ha permitido hallar.

El Tonto de la Urna.- No sé por qué tanto misterio del Tonto de la Urna defendiéndola y ocultándola, si luego se verá que, como en el 9-N, ni son urnas ni son nada. Son como microondas de cartón y creo que de los chinos de los veinte duros. Y como mandan los tribunales, a la hora de recogerlas donde osen ponerlas el 1-O, lo más adecuado es que, como se trata de cartón, y el cartón lo pagan muy bien los chamarileros, las requise el mayor Trapero y los otros traperos menores y traperillos a sus órdenes; de ahí que ayer lo llamara el Fiscal Superior de Cataluña para encomendarle el trabajito. El Tonto de la Urna, además, sabe que lo suyo es el secreto mejor guardado. Quizá para que nadie le copie una chorrada tan grande como liar la que están liando por un referéndum sin fundamento legal, sin censo, sin colegios electorales y sin vergüenza. Ah, claro, la moda «sin».

El Tonto de la Papeleta.- Es la principal competencia del Tonto de la Urna. Son en cierto modo complementarios: no hay Tonto de la Urna sin Tonto de la Papeleta y viceversa. El Tonto de la Papeleta es verdaderamente 2.0 o 3.0, pues es informático total. Ha descubierto que usted mismo se puede hacer su papeleta en su casa, con la impresora del ordenador. ¿Y el que no tenga impresora? Pues que se joda, seguro que es un facha españolista. Ahora, que papeleta, papeleta, papeleta, lo que se dice papeleta, la que tiene el Gobierno del Reino de España con la que están liando entre el Tonto de la Urna, el Tonto de la Papeleta, el mayor Trapero y el del mocho de fregona en la cabeza.

Ikea es culpable.- Este no es tonto, sino más listo que el hambre que se quitaban los emigrantes andaluces que hicieron grande a Cataluña con su trabajo lejos de su tierra. Hablo de Albert Rivera. Que igual que Serrano Suñer dijo que «Rusia es culpable», ha venido a proclamar, viendo a tanto tonto de urna y papeleta: «Ikea es culpable». Dice Rivera que es el Referéndum Ikea, para montarlo uno mismo. ¡La que han montado! Todo por culpa de Ikea, con tanto anunciar el felpudo con lo de «Bienvenido a la República Independiente de mi Casa». (Cuando aquí no hay más casa que la Unidad de España, la Constitución y la Monarquía Parlamentaria).

Origen: Tontos 1 punto 0

Si el 1-O un Estado… -Arcadi Espada/El Mundo- 

El fiscal Romero de Tejada ha entregado al jefe de la policía catalana unas instrucciones de una gran claridad acerca del referéndum. A partir de ahora la policía debe impedir su celebración, bien preventivamente, incautando papeletas, urnas y todo tipo de material vinculado, bien en el momento en que el referéndum trate de ejecutarse. La actividad jurídica en torno a la policía está dando lugar a un epatante debate sobre la posibilidad de que haya contradicción entre las órdenes del fiscal y las que dicten las autoridades autonómicas. Naturalmente, tras recibir las instrucciones del fiscal el jefe de la policía ha cumplido la primera, que es la de distribuir las instrucciones entre los miembros del cuerpo. No es descartable que algún policía no las cumpla ni tampoco que alguna autoridad política dé instrucciones de incumplirlas. Tanto las autoridades como los policías saben el riesgo que corren. Y los policías, en concreto, saben también que desde Nüremberg hasta el 23-F la obediencia debida no rige ante actos ilegales. Como dijo el Estatuto del Tribunal Militar Internacional: “El hecho de que el acusado haya obrado según instrucciones de su gobierno o de un superior jerárquico no le eximirá de responsabilidad”. Hay personas que plantean con pío desgarro de vestiduras el escenario en que la policía impide la celebración del referéndum. Es llamativo que nunca se desgarren imaginando el escenario alternativo: esto es que la policía desobedezca a los jueces y al gobierno del Estado y facilite la acción de la turba.

Las especulaciones sobre lo que sucederá el primero de octubre deben reducirse a una. Si esa noche el todavía presidente Puigdemont aparece ante las televisiones y dice: “El referéndum, aun con algunos incidentes y una mengua en la participación causada por la intolerancia del Estado, bla, bla…, ha podido finalmente celebrarse y ha dado el aval a la independencia, que será proclamada en los términos correspondientes a la ley de transitoriedad, bla bla…”, el Estado de Derecho se habrá acabado en España y el principal responsable de aplicarlo habrá de asumir de inmediato sus responsabilidades. El Estado no tiene otra alternativa que la de impedir que la comparecencia nocturna de Puigdemont se produzca en esos términos. Puigdemont debe aparecer en televisión como un vencido. Por lo que prefiera: “La intolerancia, la agresividad, la violencia de un gobierno que avergüenza a las democracias, bla”. Pero vencido.

Origen: Si el 1-O un Estado… | Opinion Home | EL MUNDO

España es culpable – Arturo Pérez-Reverte

No sé qué ocurrirá en Cataluña en octubre. Estaré de viaje, con la dosis de vergüenza añadida de quien está en el extranjero y comprueba que lo miran a uno con lástima, como súbdito de un país de fantoches, surrealista hasta el disparate. Por eso, el mal rato que ese día voy a pasar quiero agradecérselo a tres grupos de compatriotas, catalanes y no catalanes: los oportunistas, los cobardes y los sinvergüenzas. Hay un cuarto grupo que incluye desde ingenuos manipulables a analfabetos de buena voluntad, pero voy a dejarlos fuera porque esta página tiene capacidad de aforo limitada. Así que me centraré en los otros. Los que harán posible que a mi edad, y con la mili que llevo, un editor norteamericano, un amigo escritor francés, un periodista cultural alemán, me acompañen en el sentimiento.

Cuando miro atrás sobre cómo hemos llegado a esto, a que una democracia de cuarenta años en uno de los países con más larga historia en Europa se vea en la que nos vemos, me llevan los diablos con la podredumbre moral de una clase política capaz de prevaricar de todo, de demolerlo todo con tal de mantenerse en el poder aunque sea con respiración asistida. De esa panda de charlatanes, fanáticos, catetos y a veces ladrones –con corbata o sin ella–, dueña de una España estupefacta, clientelar o cómplice. De una feria de pícaros y cortabolsas que las nuevas formaciones políticas no regeneran, sino alientan.

El disparate catalán tiene como autor principal a esa clase dirigente catalana de toda la vida, alta burguesía cuya arrogante ansia de lucro e impunidad abrieron, de tanto forzarla, la caja de los truenos. Pero no están solos. Por la tapa se coló el interés de los empresarios calladitos y cómplices, así como esa demagogia estólida, facilona, oportunista, encarnada por los Rufiancitos de turno, aliada para la ocasión con el fanatismo más analfabeto, intransigente, agresivo e incontrolable. Y en esa pinza siniestra, en ese ambiente de chantaje social facilitado por la dejación que el Estado español ha hecho de sus obligaciones –cualquier acto de legítima autoridad democrática se considera ya un acto fascista–, crece y se educa desde hace años la sociedad joven de Cataluña, con efectos dramáticos en la actualidad y devastadores, irreversibles, a corto y medio plazo. En esa fábrica de desprecio, cuando no de odio visceral, a todo cuanto se relaciona con la palabra España.

Pero ojo. Si esas responsabilidades corresponden a la sociedad catalana, el resto de España es tan culpable como ella. Lo fueron quienes, aun conscientes de dónde estaban los más peligrosos cánceres históricos españoles, trocearon en diecisiete porciones competencias fundamentales como educación y fuerzas de seguridad. Lo es esa izquierda que permitió que la bandera y la palabra España pareciesen propiedad exclusiva de la derecha, y lo es la derecha que no vaciló en arropar con tales símbolos sus turbios negocios. Lo son los presidentes desde González a Rajoy, sin excepción, que durante tres décadas permitieron que el nacionalismo despreciara, primero, e insultara, luego, los símbolos del Estado, convirtiendo en apestados a quienes con toda legitimidad los defendían por creer en ellos. Son culpables los ministros de Educación y los políticos que permitieron la contumaz falsedad en los libros de texto que forman generaciones para el futuro. Es responsable la Real Academia Española, que para no meterse en problemas negó siempre su amparo a los profesores, empresarios y padres de familia que acudían a ella denunciando chantajes lingüísticos. Es responsable un país que permite a una horda miserable silbar su himno nacional y a su rey. Son responsables los periodistas y tertulianos que ahora despiertan indignados tras guardar prudente cautela durante décadas, mientras a sus compañeros que pronosticaban lo que iba a ocurrir –no era preciso ser futurólogo– los llamaban exagerados y alarmistas.

Porque no les quepa duda: culpables somos ustedes y yo, que ahora exigimos sentido común a una sociedad civil catalana a la que dejamos indefensa en manos de manipuladores, sinvergüenzas y delincuentes. Una sociedad que, en buena parte, no ha tenido otra que agachar la cabeza y permitir que sus hijos se mimeticen con el paisaje para sobrevivir. Unos españoles desvalidos a quienes ahora exigimos, desde lejos, la heroicidad de que se mantengan firmes, cuando hemos permitido que los aplasten y silencien. Por eso, pase lo que pase en octubre, el daño es irreparable y el mal es colectivo, pues todos somos culpables. Por estúpidos. Por indiferentes y por cobardes.

__________

Publicado el 10 de septiembre de 2017 en XL Semanal.

Origen: España es culpable – Arturo Pérez-Reverte

La verdad no mancha los labios de quien la dice,sino la conciencia de quien la oculta.

Experimento Asch Occidental

Este es un blog de análisis sociopolítico y de actualidad

Crónicas de Murchante City

Noticias e Ideas desde Murchante para todo el Universo

Contra la ley "antitabaco"

"El que resiste, gana". Camilo José Cela

Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

PeriodismoHoygilmagamez

Información política, económica, sociocultural, en trasversalización de género para el desarrollo hacia y desde contenidos

A %d blogueros les gusta esto: