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Rajoy se la juega el 1-O -Liberal Enfurruñada/OK Diario-

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Un tío de puta madre. -Martín Domingo/Granada hoy-

Mi columna de hoy quiere ser una carta de agradecimiento dirigida a quienes, durante los días posteriores a los atentados de Cataluña, me han abierto los ojos y liberado de peligrosos prejuicios.

Quiero dar las gracias, en primer lugar, a Raquel Rull, educadora social de Ripoll, que escribió un texto, publicado en muchos diarios, que me ha permitido conocer mejor -conocer es entender- a Moussa, el chiquillo que acudía a sus talleres con ocho años, de la mano de Driss, su hermano mayor, un hombrecito amable, tranquilo y buen estudiante. Un amor. Comprendo que a Raquel le duela tanto no poder volver a abrazarlos: ¡eran tan jóvenes, tan llenos de vida, tenían tantos sueños por cumplir…!

Gracias también a Ramón Colom, director general de TVE en la última etapa de Felipe, por acordarse en su cuenta de Facebook de “la madre de ese muchacho de veintidós años al que han matado los Mossos, el segundo hijo que le matan en pocos días. Pobre mujer”. Una internauta poco receptiva dejó caer que a lo mejor la madre falló en algo, pero otro usuario la corrigió de inmediato: “Atribuir la responsabilidad a la madre es injusto. Habría que reflexionar sobre qué ha fallado en el sistema y en el marco de convivencia geopolítica”. Claro que sí.

Nos esconden, y hacen bien, las caras ensangrentadas y los cuerpos mutilados de las víctimas. ¿Para qué queréis ver a ese niño de siete años tirado en mitad de la Rambla? ¿Para dar tralla en las redes a quienes le pasaron por encima con un furgón? Criminales, les llamaréis, que aquí lo que falta es empatía y sobra terroristofobia. Sí, ya sé que la imagen de Aylan, el pobre niño sirio muerto en la arena de una playa turca, la viralizaron los mismos que ahora niegan visibilidad al pequeño Julian, pero hay que ser muy retorcido para insinuar que hay personas a las que sólo les importan los niños muertos que les permiten arremeter contra nuestros gobiernos y nuestras leyes.

A nadie le interesa lo que puedan decir los familiares de las víctimas del atentado; lo verdaderamente enriquecedor es el testimonio de los amigos y allegados de los asesinos. Así lo han entendido los periódicos y las televisiones. Por ejemplo, Silvia Jato, que en La Mañana de la 1 confraternizaba con el primo de uno de los yihadistas y se partía la caja cuando éste le desvelaba que su pariente -el asesino en serie, dirán los de siempre-, no tenía novia formal, sino rolletes. ¡Qué golfillo! También vimos el rostro decentemente cubierto de la hermana y de la madre, que nos informaron de que era un muchacho sin tacha, que las quería infinito. La Jato, tan guapa y tan señora, se mostró además como una mujer comprometida y cálida, equiparando el dolor de la madre del niño muerto en Las Ramblas y el de la madre de su verdugo. Es una miss con alma de trabajadora social.

El País, siempre del lado de los débiles, se acercó a preguntar a los amigos de Younes, el conductor de la furgoneta, que mató a catorce personas y dejó malheridas a más de cien: “Mira, te lo voy a resumir: era un tío de puta madre”, contestó uno de ellos con desparpajo. No tengo ninguna duda. Mucho mejor que esos turistas de mierda a los que despanzurró contra el suelo. Tienen razón los de la CUP: ellos, los turistas, son los terroristas.

Origen: Un tío de puta madre

La Diada del Terror: no a la islamofobia, sí a la hispanofobia. -F.J.Losantos/LD-

Mucho miedo, poca vergüenza y ninguna dignidad: ese podría ser el balance de la I Diada del Terror o la Diada del Terrorismo del Año I de la Independencia Catalana, que, por otra parte, ha dejado nítidamente claro que ni Barcelona ni ciudad alguna golpeada por el islamismo terrorista necesita manifestaciones, porque la del Islam contra Occidente es una guerra y las guerras ni se hacen con flores ni se ganan con pancartas.

Otra cosa es que, como ayer, se quisiera negar la guerra que existe y se escenifique algo que no puede existir, que se actúe como si el terrorismo fuera materia opinable y la calle dictaminara si continúan matando o no por votación popular con los pies o concentración de manos blancas. Lo que ayer quedó claro en Barcelona es lo que en España deberíamos saber desde el asesinato de Miguel Ángel Blanco: las grandes manifestaciones sólo sirven para demostrar el estado de conmoción de la masa, que se agrupa y amontona para demostrar lo que niega: que está muerta de miedo. Y que sus dirigentes, tan asustados como ella, unen democráticamente su pavor al ajeno para diluir en un estado de confusión emocional sus responsabilidades.

Mariano, como si nada

No, no hacía falta ninguna manifestación contra el terrorismo. Y si la hubo fue para darles un alegrón a los terroristas, que pudieron comprobar la debilidad de España, y para que los golpistas del 1 de octubre entrenasen viendo lo mismo que mostraron a los islamistas: que España es el eslabón más débil de Occidente, de Daar al-Islam, de la tierra un día invadida por ellos y que están en camino de tomar otra vez. La operación no ha podido salirles mejor a los terroristas de hace una semana y a los golpistas de dentro de un mes. Enhorabuena a todos y a su road-manager Rajoy.

Porque este Gobierno dimisionario se ha arrastrado desde el día del atentado hasta ayer mismo, ha seguido diciendo que no pasa nada cuando pasa de todo y además ha arrastrado al Rey a una humillación que no es personal, porque personalmente ni el Rey ni el Presidente existen. Son sólo –y no es poco- representantes de todos los españoles, y como tales fueron afrentados por una banda organizada de golpistas que están envalentonados por la cobardía del Gobierno más estúpido del que exista memoria. Fue aún peor que la de hace tres años en el Nou Camp, cuando se pitó e injurió al himno que representa a todos los españoles y nadie se fue del palco.

Miedo, no: pánico al Islam

El miedo exhibido por la sociedad catalana, quizás la más cobarde de Europa junto con la vasca, que sostiene y soporta la dictadura nacionalista, logró convertir lo que, de ser algo, debería haber sido un acto contra el islamismo, que es lo que está detrás del terrorismo contra Occidente desde el 11S, en un acto contra lo que el pensamiento único progre llama islamofobia y también en un alarde de hispanofobia, porque alguien tiene que tener la culpa y hace muchos años que de todo lo que pasa en Cataluña tiene la culpa España. De los muertos de las Ramblas, también.

En vez de reprochar a los 600.000 musulmanes que viven y cobran en Cataluña y que, como en toda Europa, no hacen nada para integrarse salvo aprender lo que el bastión islamófilo El País ha llamado “perfecto catalán de payés” (el de ciudad no será racialmente tan perfecto), la Diada del Terror se convirtió en un acto de cariño a las mamás de los terroristas, agasajadas gráficamente en los medios islamófilos, y a “esos cinco niños que ya no están con nosotros”, como dijo su cuidadora social en el artículo “¿Qué estamos haciendo mal?” Para empezar, ella, cobrar.

En el escenario, para ejemplificar el miedo, el pánico absoluto al Islam en esta miedocracia políticamente correcta, no hubo una sola imagen de los asesinados por los islamistas pero sí una musulmana que, en nombre de la religión de la paz y del amor, dirigió amablemente la palabra a los infieles. Lo que no sé es por qué la eviterna Sardá citó a Lorca. ¿Para achacar al franquismo las muertes de las Ramblas? ¿A la Guardia Mora, quizás?

Estamos maduros para el golpe del 1 de Octubre

A lo único que no tienen ningún miedo los separatistas es a España, o por lo menos a sus instituciones. Rajoy ha demostrado con su reptiliana actuación en la desastrosa actuación de los Mozos de Escuadra que está tan dispuesto como Zapatero a aceptar cualquier cosa que venga de Barcelona el 1 de octubre y que su única, heroica, hercúlea reacción será la de negarle validez legal. La masacre de Las Ramblas ha servido para comprobar que ya hay un ejercitillo separatista, al mando del Mayor Drapaire (trapero, en catalán) dispuesto a poner las urnas del Golpe y que también hay un dizque gobierno de España dispuesto a no quitarlas. Más fácil, imposible.

Por último, y respetando su buena voluntad y aunque la gran mayoría de la opinión pública lo haya respaldado, creo que el Rey se ha equivocado dos veces en esta última semana. Primero, con su comunicado diciendo que los islamistas son “sólo asesinos”. Si lo fueran, si sólo fueran eso, el terrorismo islamista no existiría o no sería el problema militar, político y cultural que es. En segundo lugar, yendo de nuevo a Barcelona.

El Rey debe perder el miedo al qué dirán

Es cierto que la gente, ahora, aplaude su valor por ir a una encerrona, de la que es responsable el Gobierno del diálogo con el separatismo. Pero el Rey no puede estar en un concurso de popularidad permanente porque no se presenta a unas elecciones. No debería aparecer en actos políticos. En la mayoría de los que tienen lugar en España, porque son contra España y por tanto contra la Corona, así que no debería respaldarlos. Y en los que son, por así decirlo, de emotivo consenso popular, porque los reyes ya habían hecho lo que tenían que hacer: consolar a los huérfanos y animar a los heridos. Si el Rey está para salir a la calle, estamos poniendo a la calle al nivel del Rey.

Felipe y Letizia, como todas las fuerzas constitucionales, deberían perder ya el miedo al qué dirán. Hagan lo que hagan, los podemitas y los separatistas dirán pestes; y los rajoyanos musitarán algo y no harán nada. Ya digo que entiendo su buena intención, pero bastante tiene con dedicarse a reinar, sobre todo con este Gobierno de mansos que se niega a gobernar.

Origen: Libertad Digital

El imán de Ripoll .- JM Sánchez Fornet/Confidencial Andaluz-

A medida que se van conociendo más datos sobre los terroristas de Barcelona y Cambrils, más preocupación existe en personas con algún conocimiento del asunto sobre la incapacidad de las fuerzas de seguridad españolas (incluidos los Mossos), para hacer frente a este fenómeno. Ya sé que lo políticamente correcto es felicitarse por el buen trabajo de las fuerzas de seguridad, aplaudirlas, hacer minutos de silencio donde las autoridades políticas aparezcan como adalides de la lucha contra los malos, encender velas y colocar notas en los lugares donde cayeron las víctimas, pero así no vamos a ser más eficaces contra el terrorismo. La ciudadanía, además de ser comparsas en una ópera bufa como la que nos representan en este teatro, puesto que son quienes ponen las víctimas debería exigir eficacia y la verdad, porque ni las instituciones, ni los partidos políticos, ni los sindicatos, ni las fuerzas de seguridad están cumpliendo mínimamente con su obligación.

 

La verdad, más allá de la propaganda del sistema y los medios de comunicación es que la Policía y la Guardia Civil no han sido eficaces contra ETA. Así lo atestigua que casi el 40% de sus crímenes, más de 300 personas, permanezcan sin autor conocido, arrumbados los sumarios en archivos judiciales y en muchas ocasiones, sin prácticamente diligencias de investigación. Esa es la verdad objetiva que nada tiene que ver con la propaganda política y corporativista de las fuerzas de seguridad. Que de 827 asesinatos haya más de 300 sin esclarecer y sin señalar autor era para que, desde hace ya muchos años, se hubiesen analizado las prácticas operativas de ambos cuerpos de seguridad del Estado en el combate contra el terrorismo. Y empieza a ocurrir lo mismo, la misma farsa, sobre la eficacia policial contra el terrorismo islamista.

 

 

Los responsables políticos y los responsables del área de Información de todos ellos deberían dar explicaciones sobre lo que ha pasado con el imán de Ripoll porque todos han fallado estrepitosamente.

 

Cataluña, escenario fundamental

 

Afortunadamente, ETA acabó. Ahora tenemos otro terrorismo, que ya existía entonces, aunque España no era objetivo para la comisión de atentados sino lugar de residencia de quienes los preparaban especialmente contra Francia. Que Cataluña es un territorio de reclutamiento, residencia y adoctrinamiento de terroristas islámicos es sabido desde hace décadas por todos los servicios de inteligencia y policías del mundo. Y que en Cataluña existen cuatro cuerpos de seguridad con competencias para combatirlo, que son el CNI, la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía autonómica (Mossos), también. Los responsables políticos y los responsables del área de Información de todos ellos deberían dar explicaciones sobre lo que ha pasado con el imán de Ripoll porque todos han fallado estrepitosamente.

 

Según sabemos ahora, el posible responsable de los atentados pueda ser el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, que debería llevar años “monitorizado”, controlado en lenguaje común, por uno o todos los cuerpos de seguridad competentes en la materia en Cataluña, que son los cuatro antes citados. No lo ha hecho ninguno, ¿Por qué? ¿Descoordinación? ¿Unos por otros la casa sin barrer?

Un tipo que ha salido de prisión tras cuatro años por tráfico de drogas estando en situación irregular en España, que fue investigado ya por ser conocido de uno de los detenidos en 2006 en la conocida como “operación Chacal” en Vilanova i la Geltrú (cinco detenidos por favorecer actividades del terrorismo islamista), no puede estar actuando varios años en Cataluña y que nadie lo detecte. Eso es un fallo clamoroso de todos los cuerpos en sus áreas de Información. Que los detenidos en la “operación Chacal” fueran absueltos en 2011 por el Tribunal Supremo no es razón para prescindir de su seguimiento.

 

A quienes quieran cometer atentados les basta con cometer un delito poco grave, ser investigados, detenidos, encarcelados por poco tiempo y, una vez en libertad, ya pueden actuar sin problemas

 

De los 700 detenidos aproximadamente desde el año 2000 por colaboración o actividades de terrorismo islamista, no más del 10% han sido condenados. Esto significa que las distintas policías no están obteniendo pruebas suficientes contra los arrestados, y, por lo que se ve con el imán de Ripoll, una vez puestos a disposición judicial no se hace ningún seguimiento de ellos, con lo que una detención infructuosa significa que se les saca del “radar” de investigación y seguimiento, se les “blanquea” con una detención que no conduce a nada y pasan a ser “liberados” del islamismo sin seguimiento y control. Con este criterio, a quienes quieran cometer atentados les basta con cometer un delito poco grave, ser investigados, detenidos, encarcelados por poco tiempo y, una vez en libertad, ya pueden actuar sin problemas, porque cuando aparezcan en el “radar” de uno de los cuerpos de seguridad saldrán antecedentes por estancia ilegal o narcotráfico y no serán vigilados por los del área antiterrorista.

 

 

Nadie monitorizó al Imán

 

Que un personaje como este imán pueda estar ejerciendo en Ripoll sin que nadie lo haya controlado evidencia un agujero de seguridad que puede estar reproduciéndose en otros lugares, y que significaría que, gracias al control de armas y explosivos existente en esta sociedad por el fenómeno terrorista anterior, no se están produciendo atentados terroristas con más frecuencia, pero no se puede pensar objetivamente que esa poca actividad criminal se deba a la eficacia de las fuerzas de seguridad.

 

En el caso que nos ocupa de los atentados de Barcelona y el posible promotor de los mismos, el imán de Ripoll, los responsables de esa ineficacia son todos los cuerpos implicados en el control y desarticulación de estos grupos, los antes citados, pero si aplicáramos el criterio de la teoría nacionalista radical que diferencia entre víctimas españolas o catalanas, informa al mundo en su lengua que apenas hablan 10 millones de personas, o lo hace sin colocar la bandera del Estado, los únicos responsables serian su policía, los Mossos, porque desde hace años están tratando de que sea la punta de lanza de su futuro Estado soñado, y esa pretensión política es un objetivo prioritario por encima de la seguridad de su ciudadanía. Cualquier cosa para diferenciarse de España y los españoles.

 

Lo cierto es que durante más de un año un imán radical ha estado reclutando, instruyendo, alentando y preparando un atentado y que ni el CNI (que dedica ocho agentes a controlar la comida de un comisario jubilado), ni la Policía, ni la Guardia Civil, ni la Policía Autonómica han sabido nada de lo que se tramaba.

 

Si se imparten instrucciones de cerrar con bolardos, maceteros u otros obstáculos que impidan el acceso de vehículos a zonas de gran aglomeración de personas, ellos deciden que no; si se coincide infiltrados en un comando yihadista policías del Estado y de la Comunidad Autónoma, el autonómico recibe órdenes de denunciar de inmediato a los nacionales por informar a los terroristas de que los siguen los Mossos; si explosiona una casa con un hongo de humo blanco y hacia adentro, no lanzando cascotes a cientos de metros sino acumulándolos en el centro de la explosión, anuncian que es una explosión de gas, a sabiendas de que mienten. En las pruebas previas para ingresar en el TEDAX se aprende que el gas no produce humo banco en forma de hongo y que los cascotes son lanzados a grandes distancias, siendo la forma de la explosión de Alcanar propia de cualquier explosivo menos de gas. No es que los TEDAX de los Mossos no sepan, que su cualificación profesional, como las de todas las especialidades, es homologable a policías y guardias civiles, es que sus dirigentes políticos y mandos hacen el mismo uso ruin de su tarea que los políticos y mandos de las policías del Estado.

 

Viajaron por cuatro países

 

Lo cierto es que durante más de un año un imán radical ha estado reclutando, instruyendo, alentando y preparando un atentado y que ni el CNI (que dedica ocho agentes a controlar la comida de un comisario jubilado), ni la Policía, ni la Guardia Civil, ni la Policía Autonómica han sabido nada de lo que se tramaba. Los terroristas han viajado a Bélgica, Marruecos, Francia, Madrid, tanto el imán como otros miembros de la célula, han ocupado ilegalmente la casa de Alcanar durante más de un año, se han provisto de agua oxigenada, acetona, ácido sulfúrico, 106 bombonas y 5 vehículos, tres de ellos furgonetas alquiladas, y si no les revienta el explosivo en las manos ni nos enteramos hasta que hubiesen provocado una masacre brutal de varios cientos o miles de muertos. Que 17 horas después de la explosión entren en las Ramblas sin que se hubiese alertado de la existencia de un comando por la explosión de Alcanar es un error injustificable. Aunque en la doctrina nacionalista radical si los Mossos hacen todo los Mossos serían responsables, lo cierto es que, además de responsables políticos y mandos de Mossos, esta negligencia debe ser compartida por todos los servicios de información contraterrorista, de Mossos, Policía y Guardia Civil, y también especialmente por el del servicio secreto, el CNI. Es responsabilidad de esos responsables políticos que comparecen a anotarse medallas cuando se desarticula un grupo o un lobo solitario, y se olvidan cuando la mayoría de ellos son puestos en libertad sin cargos. Es responsabilidad de quienes permiten organizar montajes como el reciente de Madrid desmontado por la Audiencia Nacional que llevó unas semanas a la cárcel a musulmanes inocentes, cuyo muñidor recibe una medalla roja y es ascendido a jefe superior de Policía en dicha comunidad. Eso sí, es policía de confianza de la presidenta de la comunidad autónoma y ese es el mejor criterio hoy para nombramientos en cualquier cuerpo policial, en Madrid o Cataluña.

 

Eso significa que estaba mal organizado el control y seguramente no por responsabilidad de quienes allí estaban sino porque faltaban efectivos para organizarlo como se debía.

 

 

Lo que ocurrió después del atentado no mejora el análisis de la gestión de inteligencia previa del mismo; no se sabe todavía si uno o varios terroristas superaron un control policial de aislamiento de la zona del atentado, dejando a un mosso herido y el coche abandonado con una persona muerta por apuñalamiento en su Interior. Eso significa que estaba mal organizado el control y seguramente no por responsabilidad de quienes allí estaban sino porque faltaban efectivos para organizarlo como se debía.

Si la Generalitat hubiese pensado en la eficacia y no en subordinar la seguridad de la ciudadanía a sus delirios independentistas, la noche del miércoles, nada más saber que en la casa del Alcanar se produjo una deflagración de explosivos y conocer la identidad de quien quedó vivo, debería haber comunicado a la delegación del Gobierno central en Cataluña para que se pusieran en alerta todos los efectivos de Policía y Guardia Civil, y el jueves, inmediatamente después del atentado, coordinar un trabajo conjunto donde  los tres cuerpos tenían más posibilidades de impedir las fuga de terroristas que los Mossos solos. Lejos de eso, la Generalitat parece preferir muertos y que solo actúen los Mossos, que impedirlos si para ello necesita la ayuda de la Policía y la Guardia Civil. La misma responsabilidad corresponde a la delegación del Gobierno de España en Cataluña y a los responsables políticos de Interior, que, teniendo a las cúpulas de ambos cuerpos descabezadas, sin DAOs y fraccionados los servicios en compartimentos estancos que permitan la injerencia política en asuntos policiales, no fueron capaces de activar sus efectivos, y en el caso de la Policía Nacional, de establecer controles en la frontera con Francia puesto que es competencia de este Cuerpo, controles que montó la policía francesa el viernes, casi 24 horas después del atentado.

La Policía Nacional de España, a pesar de que hay tres fugados, sigue sin montarlos 72 horas después del atentado. Puesto que no hay DAO por decisión política, corresponde al Director General de la Policía la responsabilidad de haber permitido esta situación. A este, un tal Germán López Iglesias, parecen importarle menos los muertos que puedan ocasionar los terroristas huidos que importunar a los políticos independentistas de Cataluña. Habrá más atentados, habrá más muertes inocentes y siendo los únicos culpables los asesinos, corresponde también responder por sus comportamientos a políticos como los citados y a mandos policiales politizados, a los que les importa más su cargo y prebendas que la seguridad y la vida de la ciudadanía.

 

Y entre tanta miseria política, la imagen de ayer de unos soldados libaneses que conquistan una colina a miembros del DAESH y enarbolan junto con su bandera la de España en señal de solidaridad, es el contrapunto a la podredumbre moral de las autoridades catalanes ocultando la bandera de la nación en todos los actos. Políticamente cobardes y moralmente miserables, así han actuado políticos del Estado y nacionalistas y algunos mandos policiales de en este brutal atentado de Barcelona.

 

*José Manuel Sánchez Fornet es  Policia. Ex Secretario General del SUP. Portavoz en Andalucía del Observatorio contra la Corrupción.

@sanchezfornet

Origen: El imán de Ripoll | Confidencial Andaluz

Carta abierta al miserable de Carles Puigdemont .-Enrique de Diego/Ramblalibre- #Barcelona –

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont ha calificado de “miserables” a los “que quieran dudar del compromiso de la policía catalana y las instituciones catalanas” en la lucha contra el terrorismo. Nosotros, en Rambla Libre, no dudamos sino que lo hemos afirmado calificando, desde la racionalidad, la masacre de Las Ramblas de “desastre policial y político“.

También, usted, miserable entre los miserables, ha criticado que se “mezclan cosas que no correspondan”. Nosotros, en Rambla Libre, lo hemos hecho: “el referéndum ha muerto”. Nos damos, pues, por aludidos y no he leído en ningún otro medio de comunicación nada parecido. Se lo repito, grábeselo bien, porque es una obviedad: el referéndum ha muerto.

Mire, usted, que es un hijo de la corrupción ascendido por la caída del recaudador del 3%, Artur Mas, es un perfecto inútil y un mequetrefe que ha llevado a Cataluña al desastre y a la masacre de Las Ramblas. Usted es un fracaso sin paliativos, al frente de una Cataluña fragmentada y desvertebrada.

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Muertos y heridos en el atropello. /Foto: lavanguardia.com.

Un chapuzas que no ha dado ninguna prioridad a la lucha contra el terrorismo

Usted es un chapuzas que no ha dedicado prioridad alguna al terrorismo. Es de vergüenza ajena que Las Ramblas -junto a esa proislamista Ada Colau, tan incompetente como usted o más- no estuviera protegida con unos simples bolardos, como le recomendó a usted el Ministerio del Interior, que por español usted no le hace ni caso.

Usted no ha dedicado a los mossos a luchar contra el terrorismo sino a prepararse a su bufonada de referéndum. Sus mossos, que deambulan por Cataluña sin enterarse de nada, se han dedicado a investigar e interrogar a posibles filtradores al Cuerpo Nacional de Policía y no a investigar a salafistas, que en Cataluña son decenas de millares, una de cada tres mezquitas. ¡Pero si en Cataluña se preparó el 11S!

Una policía política al servicio de políticos corruptos

Usted ha hecho cambios recientes en la cúpula de los desnortados mossos. ¿Acaso para investigar y desmantelar células de terrorismo islámico? Para nada. Usted ha buscado a los más sectarios y los más lacayos para desobedecer la legalidad y para que digan que se acogen “a la carta de la Unión Europea”.

La Administración de la masacre ha sido penosa. Sus subordinados dieron el balance de ¡un muerto! cuando ya estaba la cifra exacta de 13, que usted rebajó a 12 en su patética comparecencia.

Ha habido un menor que, sin bolardos que lo impidieran, ha recorrido seiscientos metros haciendo eses sembrando la muerte y se ha bajado del coche y se ha ido, al parecer a Cambrils, lo que indica que en toda Las Ramblas no había ¡ni un solo mosso! Ni la más mínima protección policial.

El día anterior a los terroristas en Alcanar les explotaron los explosivos que preparaban y ustedes pensaron que fue un accidente relacionado con la droga. Usted podía haber evitado esta masacre pero usted es un inútil que se dedica a buscar urnas para una comedia bufa en una sociedad con gravísimos problemas internos, que precisa buscar la unidad y no hundirse en la inmensa frivolidad de su absoluta mediocridad buscando pasar a la historia, vanidoso de cuarta.

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Una madre y su hijo, muertos por el islamismo y el buenismo en Las Ramblas.

Los asesinos no han venido de Siria, sino de Ripoll

Usted y su partido han islamizado Cataluña con acuerdos preferenciales con Marruecos para favorecer que llegaran musulmanes a los que enseñar catalán. Y Mousa Oukabir habla perfectamente catalán y para usted es un “nou catalán” pero si le diera el poder absoluto del mundo su primera medida hubiera sido “matar a los infieles y dejar solo a los musulmanes que sigan la religión”. Y ningún mosso cayó en la cuenta de que eso es una salvajada, un delito y que debía ser detenido y comparecer ante esa Justicia que usted, mindundi, se salta a la torera, deterioro los últimos anclajes de la sociedad en la civilización.

Usted es una vergüenza nacional e internacional. Usted es un miserable. Usted encarna todo el fracaso existencial del separatismo existencial, porque no ha sido un lobo solitario ni una hiena, han sido, por lo menos, una docena, coordinados, y usted y sus servicios policiales no se han enterado de nada porque se dedican a buscar colaboradores del Cuerpo Nacional de Policía.

Y no han venido de Siria sino de Ripoll, con ayudas sociales para alquilar furgonetas, materia sobre la que no hay ningún control. Y han venido de sus escuelas sectarias y adoctrinadoras, de su tolerancia ciega con los intolerantes y de su intolerancia rampante contra los españoles.

Un fracaso sistémico, una falta completa de integración

La terrible masacre conlleva un fracaso sistémico. Cataluña no tiene un problema de independencia, que usted y los suyos se inventan para esconder sus lacras purulentas; Cataluña tiene un problema de islamización, financiada y subvencionada. Todos los asesinos abatidos y los fugados -porque tras seiscientos metros de masacre el genocida se ha bajado tan tranquilo y por ahí anda- son jóvenes “nous catalans” que no se han integrado, que no creen ni en la Cataluña española ni en la Cataluña independiente que usted trama, sino que su ensoñación es un baño de sangre integrista, asesinando a todos los del PSOE, los del PP, los de la CUP, los de Esquerra y de la exConvergencia del 3% y la famiglia Pujol.

Sus aliados de la CUP, miserable Puigdemont, se han dedicado a desarrollar una campaña de “turismofobia” que sus mossos no han sido capaces de parar, porque es una mierda de policía política, bien pagada y lacaya, sin principios de honor y moral, al servicio de unos políticos corruptos y alucinados. Y de esa campaña, la culminación es la masacre de Las Ramblas.

Usted, miserable, ha dicho hoy que el atentado no ha sido “contra el turismo” sino “contra un estilo de vida”. ¿De qué va usted? Ese “estilo de vida” contempla, muy especialmente, el turismo.

Usted, en esas mentiras que usted se cree, ha dicho que Cataluña ha sido y es una sociedad de paz. Usted tiene sobre su inutilidad quince cadáveres, muchos de ellos niños, a los que usted no ha protegido, porque usted se ha dedicado a sus chorradas con las que quiere pasar a la Historia.

Usted va a pasar…al sumidero de la Historia por incapaz y miserable.

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