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Júlia Calvet, 20 años y siete apellidos catalanes, plantando cara al separatismo con una mascarilla de España

Ha crecido en un entorno familiar y social lleno de independentistas, pero ella ha optado por la vía contraria

Júlia Calvet, 20 años y siete apellidos catalanes, plantando cara al separatismo con una mascarilla de España

«Estado fallido»: la prensa mundial comienza a ver a España como tal — HispaniaMagna

Los mercados europeos dudan de la capacidad de España para gestionar los fondos europeos. Los mercados europeos comienzan a ver a España como un «Estado fallido» y dudan de la capacidad del país para gestionar los fondos europeos que reciba de la unión para hacer frente a las consecuencias económicas derivadas de la pandemia. «La pregunta…

«Estado fallido»: la prensa mundial comienza a ver a España como tal — HispaniaMagna

VOX no es extrema derecha ni inconstitucional. -Liberal Enfurruñada/OK Diario- –

Estoy convencida de que ninguno de los que atacan a VOX diciendo que son inconstitucionales y de extrema derecha ha asistido jamás a uno de sus mítines y seguramente tampoco se hayan leído su programa electoral. Yo sí he asistido a varios mítines de VOX y me he leído las 100 medidas urgentes que proponen para España, por eso yo puedo afirmar que mienten o se equivocan. Por definición, la extrema derecha está asociada a ideologías totalitarias y antidemocráticas próximas al fascismo o al nazismo y os aseguro que cuando vayáis a un mitin de VOX no os vais a encontrar con nada así. No existe ni esa xenofobia ni mucho menos el racismo que se les achaca, no hay intolerancia ni machismo, no verás islamofobia ni brazos alzados en saludo romano, no verás banderas franquistas ni símbolos extremistas de ningún tipo. No es verdad.

Todo eso es un conjunto de mentiras que le viene bien difundir a todos aquellos que no quieren que aparezca un nuevo partido político de derechas que le quite votantes a los que ya están instalados. Desde el PP y su prensa amiga se ha contribuido bastante a construir esa falsa idea sobre VOX para intentar detener la fuga de votantes. Pero también la prensa y los partidos de izquierda han incidido en ello para estigmatizarlos. El típico enemigo contra el que se intenta movilizar a la masa en beneficio propio. Pero es evidente que el engaño no les ha funcionado y que los votantes han creído más en su propio criterio que en el que pretendían transmitirles unos medios de comunicación que han perdido por completo la credibilidad a favor de nuevas plataformas como OKDIARIO.

En los mítines de VOX lo que hay son muchas banderas de España. Estuvieron torpes los demás partidos al no darse cuenta de que los españoles habíamos empezado a sacar orgullosos nuestra bandera a nuestras ventanas y balcones y que ese símbolo representa la unidad a la que no estamos dispuestos a renunciar. Tan torpes como estuvieron cuando permitieron que en Cataluña unos políticos golpistas celebraran por dos veces un referéndum ilegal por inconstitucional, con el que consiguieron mojarnos la oreja a todos. Estuvieron torpes los que permitieron que en los medios de comunicación públicos catalanes y en sus escuelas se nos insultara sin parar y los que ahora pactan con ellos y les prometen indultos que la ciudadanía rechaza masivamente. Cada vez que VOX sentaba en el banquillo a un golpista catalán, ante la pasividad de Gobierno y oposición, más ciudadanos se sentían atraídos a sus mítines para escuchar por ellos mismos sus propuestas, sin que nadie les engañara. Y así han ido llenando auditorios.

En sus mítines no hay skin heads ni se canta el ‘Cara al sol’. Allí hay gente normal de la calle, unos llegan en Mercedes y otros en modestos utilitarios, hay muchas mujeres de todas las edades y sobre todo muchísimos chicos jóvenes con aspecto de pertenecer a todas las clases sociales y profesiones. Estudiantes, militares, jubiladas, obreros de la construcción, ingenieras. Cualquiera con el que te encuentras por la calle, tus vecinos, esos que hace tiempo que pusieron la bandera de España en su balcón, a esos seguramente te los encuentres allí. Y se habla de la defensa de la nación española contra los golpistas, de la lucha contra las mafias de la inmigración ilegal y contra el terrorismo internacional, de bajadas de impuestos, de la ideología de género, y de promover una reforma legal de la Constitución para poner fin al disparate autonómico. Nada de extrema derecha. Todo de extrema necesidad.

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O nos rebelamos o fenecemos. -Agapito Maestre/LD-

La cuestión clave que tienen que discutir los partidos políticos es la revitalización de una Nación, España, que está en ruina.

No le falta sentido común a quien dice que “la educación, la política fiscal, la lucha contra el cambio climático, las estrategias para la migración u otros similares necesitan de un profundo y permanente debate entre los políticos para dar respuesta a retos complejos y cambiantes.” Pero esa razonable queja desaparece al instante, se esfuma como todos los lloriqueos cínicos, si no se acepta que la cuestión clave que tienen que discutir los partidos políticos es la revitalización de una Nación, España, que está en ruina. Mas la desaparición de la Nación es algo que no están dispuestos a reconocer ni el Gobierno ni la Oposición. Tampoco la mayoría de la prensa se atreve a criticar esa ceguera o servidumbre voluntaria de los partidos políticos.

Por lo tanto, si no aceptamos que los políticos españoles de hoy, como los de la vieja Restauración de Cánovas, se han constituido en casta sin otro móvil, cito textualmente al delicioso Galdós, que “tejer y destejer la jerga de sus provechos particulares en el telar burocrático”, entonces carece de viabilidad cualquier crítica a un “sistema político” que nos lleva a todos al borde del precipicio. Es obvio que solo hay una salida en estos momentos para empezar a tener alguna “esperanza”: ¡Elecciones ya! No veo otra forma de rescatar el “espíritu de regeneración” que surgió hace unos años con la aparición de dos nuevos partidos. ¿Qué hacer para forzar esa convocatoria electoral? Se me ocurren muchas cosas, pero creo que ninguna es realista, entre otros motivos, porque los “españoles” duermen, o peor, están medios moribundos asándose en las playas. Poco espero de un gentío que le va la marcha fúnebre de una España de cantones y perroflautas. La mayoría desconoce por completo la situación política, moral y, sobre todo, cultural del país. Creen que esto está mal pero aguantará. ¡Pobres majaderos! Ahora, como en los viejos tiempos de la otra Restauración, el pueblo nada sabe, nada sospecha, o sea, “se enterará de la nueva esclavitud cuando ésta ya no tenga remedio.”

Mientras tanto, mientras Sánchez gana tiempo para retorcerle el brazo a todos sus adversarios, recordémosle permanentemente que su moción de censura era para convocar elecciones generales. Mientras Sánchez utiliza hasta la extenuación todos los aparatos del Estado en beneficio propio, afirmémonos en la crítica a todos los medios de comunicación que apoyan cínicamente este tiempo de vacuidad política. No valdrá para mucho, pero es un desahogo, una forma de afirmación moral de nuestra quebrada voluntad de ciudadanía. En fin, carezco de las palabras adecuadas para salir de esta ruina política, pero, mientras se inventan otras, me apunto a las últimas que escribiera uno de los más grandes escritores españoles de todos los tiempos: ” Alarmante es la palabra Revolución. Pero si no inventáis otra menos aterradora, no tendréis más remedio que usarla los que no queráis morir de la honda caquexia que invade el cansado cuerpo de tu Nación. Declaraos revolucionarios, díscolos si os parece mejor esta palabra, contumaces en la rebeldía (…). Constituirá el único síntoma de vida”.

Pues eso: o nos rebelamos o fenecemos.

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España,mírate. -Daniel Ari/Hilo twittero-

A todos los que estáis acojonados y acongojados con la llegada de Torra a la Generalidad: no lo estéis. Es una magnífica noticia. Después de 40 años viviendo bajo el chantaje permanente de indepes de distintas regiones, y de barrer la mierda bajo la alfombra,es bueno que la pus se haga visible y los españoles la vean y la huelan. Solo así se puede poner en funcionamiento el sistema inmunológico de la nación, que hasta ahora permanecía dormido. Es bueno que España despierte de su mortal indiferencia.

Hasta hace apenas 3 años, los sediciosos de hoy solo querían tensar y tensar la cuerda para obetner más dinero y privilegios. Los separatas catalanes y vascos formaban parte del paripé de los “hechos diferenciales” con los que se mantenía el chiringuito autonómico.

Cuanto más presionaban, cuanto más hacían las víctimas, más les daban los mal llamados “partidos constitucionalistas” bajo la excusa de que había que ser sensibles a las diferencias. Ese era el negocio. Porque los separatas tiraban de la cuenda, pero TODOS ellos se beneficiaban.

Más privilegios, más puestos en la administración, más presupuestos de los que robar a manos llenas y sin control, etc. ¿O ya nos hemos olvidado del “España es un concepto discutido y discutible” de ZP y del “España es una nación de naciones” de Sánchez?

¿O ya nos hemos olvidado de que tanto el PSOE como el PP han venido financiando con dinero de los españoles a los chantajistas a cambio de nada? ¿O de que el mismo PP apoya la exclusión de los castellano hablantes en Mallorca y en Galicia?

El guión era ese: chantajear, cobrar, llorar, cobrar, chantajear, cobrar. Indefinidamente. Pero hubo un punto de inflexión. En un momento determinado, a los socios del chiringuito se les cruuzó la CUP. Cuatro gatos en el parlamento catalán que querían más.Y sin los cuales todos estos imbéciles de JuntosPorSuPutaMadre no podían gobernar. Y entonces se empezó a torcer el guión.

Hubo un momento en que la oligarquía catalana, representada por CiU, ERC, etc., tuvieron que elegir entre seguir tensando la cuerda y perder votantes o echarse al monte para no quedarse fuera de la foto.El resultado de esta deriva es que una parte importante de la población catalana, a los que ellos mismos adoctrinaban en las escuelas públicas catalanas mientras mandaban a sus propios hijos al colegio alemán,es hoy víctima de una histeria o psicosis colectiva. Les habían prometido una y mil veces el shangri lá, les habían dicho hasta la saciedad que eran más buenos y mejores, pero que no lo podían disfrutar porque estaban oprimidos por una raza de catetos fascistas y,ya completamente infantilizados, los del lacito amarillo no piensan soltar el hueso que les habían dado para roer durante tantos años. Si les dejas sin hueso, les dejas sin su falsa identidad y sin sus ilusiones.

A veces las grandes oportunidades vienen envueltas en mucha mierda. Solo hay que saber identificarlas y aprovecharlas. En manos de los españoles, solo en nuestras manos, está deshacernos de toda esta basura, la de Moncloa,la del Congreso y el Senado, y la de los miles y miles de oportunistas y chupópteros que viven de la cosa autonómica. Quitaos las vendas y mirad a vuestro alrededor. En Cataluña no hay gobierno y no pasa nada.

Tanto Cataluña como las demás regiones de España pueden sobrevivir perfectamente sin autonomías. No nos benefician en nada. Solo nos dan problemas, solo aumentan las desigualdades entre españoles, solo se llevan miles de miles de millones de euros al año que podríamos dedicar a temas más importantes y causas más nobles.

Aprovechemos que la pus apesta, que más y más gente empieza a ver que el rey está desnudo, para mandar a toda esta mafia de la partidocracia a su casa. A todos. Desde el PP hasta Bildu, pasando por Cs.Todo partido que no plantee la disolución del estado de las autonomías es porque tiene intereses en ese negocio y, por tanto, es enemigo de la nación. Lo es, al menos, para mí.

¿Os quejáis de los casos de corrupción de todos estos partidos? Pues os digo una cosa: ni sumando todos los casos de corrupción más célebres, los del PSOE en Andalucía y Valencia, los del PP en Valencia y Madrid, los de los separatas en Cataluña, os acercáis a un 1% de la corrupción anual que supone la existencia del estado de las autonomías. Corrupción legal, pero la más grandísima de las corrupciones. La madre de todas las corrupciones.

Mirad a vuestro alrededor. Abrid bien los ojos. No déis por sentado que toda esta mierda es eterna. Aproveche¡mos las oportunidades que se nos brindan. Mandémoslos a todos a su casa, de donde nunca tendrían que haber salido.

Merecemos algo mejor. Y tenemos más fuerza de la que creemos. Pero unidos. Anotad esta palabra: UNIDOS. Exactamente lo contrario de lo que todos estos políticos hacen con nosotros a cuenta del estado autonómico. UNIDOS. Acordaos.

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España es culpable – Arturo Pérez-Reverte

No sé qué ocurrirá en Cataluña en octubre. Estaré de viaje, con la dosis de vergüenza añadida de quien está en el extranjero y comprueba que lo miran a uno con lástima, como súbdito de un país de fantoches, surrealista hasta el disparate. Por eso, el mal rato que ese día voy a pasar quiero agradecérselo a tres grupos de compatriotas, catalanes y no catalanes: los oportunistas, los cobardes y los sinvergüenzas. Hay un cuarto grupo que incluye desde ingenuos manipulables a analfabetos de buena voluntad, pero voy a dejarlos fuera porque esta página tiene capacidad de aforo limitada. Así que me centraré en los otros. Los que harán posible que a mi edad, y con la mili que llevo, un editor norteamericano, un amigo escritor francés, un periodista cultural alemán, me acompañen en el sentimiento.

Cuando miro atrás sobre cómo hemos llegado a esto, a que una democracia de cuarenta años en uno de los países con más larga historia en Europa se vea en la que nos vemos, me llevan los diablos con la podredumbre moral de una clase política capaz de prevaricar de todo, de demolerlo todo con tal de mantenerse en el poder aunque sea con respiración asistida. De esa panda de charlatanes, fanáticos, catetos y a veces ladrones –con corbata o sin ella–, dueña de una España estupefacta, clientelar o cómplice. De una feria de pícaros y cortabolsas que las nuevas formaciones políticas no regeneran, sino alientan.

El disparate catalán tiene como autor principal a esa clase dirigente catalana de toda la vida, alta burguesía cuya arrogante ansia de lucro e impunidad abrieron, de tanto forzarla, la caja de los truenos. Pero no están solos. Por la tapa se coló el interés de los empresarios calladitos y cómplices, así como esa demagogia estólida, facilona, oportunista, encarnada por los Rufiancitos de turno, aliada para la ocasión con el fanatismo más analfabeto, intransigente, agresivo e incontrolable. Y en esa pinza siniestra, en ese ambiente de chantaje social facilitado por la dejación que el Estado español ha hecho de sus obligaciones –cualquier acto de legítima autoridad democrática se considera ya un acto fascista–, crece y se educa desde hace años la sociedad joven de Cataluña, con efectos dramáticos en la actualidad y devastadores, irreversibles, a corto y medio plazo. En esa fábrica de desprecio, cuando no de odio visceral, a todo cuanto se relaciona con la palabra España.

Pero ojo. Si esas responsabilidades corresponden a la sociedad catalana, el resto de España es tan culpable como ella. Lo fueron quienes, aun conscientes de dónde estaban los más peligrosos cánceres históricos españoles, trocearon en diecisiete porciones competencias fundamentales como educación y fuerzas de seguridad. Lo es esa izquierda que permitió que la bandera y la palabra España pareciesen propiedad exclusiva de la derecha, y lo es la derecha que no vaciló en arropar con tales símbolos sus turbios negocios. Lo son los presidentes desde González a Rajoy, sin excepción, que durante tres décadas permitieron que el nacionalismo despreciara, primero, e insultara, luego, los símbolos del Estado, convirtiendo en apestados a quienes con toda legitimidad los defendían por creer en ellos. Son culpables los ministros de Educación y los políticos que permitieron la contumaz falsedad en los libros de texto que forman generaciones para el futuro. Es responsable la Real Academia Española, que para no meterse en problemas negó siempre su amparo a los profesores, empresarios y padres de familia que acudían a ella denunciando chantajes lingüísticos. Es responsable un país que permite a una horda miserable silbar su himno nacional y a su rey. Son responsables los periodistas y tertulianos que ahora despiertan indignados tras guardar prudente cautela durante décadas, mientras a sus compañeros que pronosticaban lo que iba a ocurrir –no era preciso ser futurólogo– los llamaban exagerados y alarmistas.

Porque no les quepa duda: culpables somos ustedes y yo, que ahora exigimos sentido común a una sociedad civil catalana a la que dejamos indefensa en manos de manipuladores, sinvergüenzas y delincuentes. Una sociedad que, en buena parte, no ha tenido otra que agachar la cabeza y permitir que sus hijos se mimeticen con el paisaje para sobrevivir. Unos españoles desvalidos a quienes ahora exigimos, desde lejos, la heroicidad de que se mantengan firmes, cuando hemos permitido que los aplasten y silencien. Por eso, pase lo que pase en octubre, el daño es irreparable y el mal es colectivo, pues todos somos culpables. Por estúpidos. Por indiferentes y por cobardes.

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Publicado el 10 de septiembre de 2017 en XL Semanal.

Origen: España es culpable – Arturo Pérez-Reverte