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La rebelión de Vox. -Cristina Losada/LD-

Un día habrá que hablar de la literatura de las irrupciones. Porque es ya un hábito que a la aparición de un nuevo partido se reaccione no con el ánimo de entender el fenómeno, sino con un chorro de (por lo general, mala) literatura. Cuando irrumpió Podemos, en las europeas de 2014, el chorro fue encomiástico. Ay, aquellos profes de Políticas, qué listos eran. Y su llegada a la arena política expresaba, por supuesto, la justa y santa indignación de los españoles con los políticos, con la corrupción y con la crisis. Ahora, con la entrada de Vox en el Parlamento andaluz, en lugar de chorro hay un chorreo.

Si uno lee la literatura alarmista, y es inevitable porque está por todas partes, se imagina que ahora mismo hay bandas de camisas pardas alborotando las ciudades andaluzas, incendiando cosas y amenazando a los vecinos de los barrios que votan a la izquierda. Y que, pronto, esos cafres estarán por toda España. La realidad, sin embargo, es que las pandillas que han salido a las calles en Andalucía fueron convocadas por Podemos e Izquierda Unida para amenazar a los que votaron a Vox. La realidad es que, fuera del ámbito andaluz, las acciones políticas coactivas y violentas más frecuentes son las de separatistas catalanes contra catalanes no separatistas. Y las que siguen protagonizando los herederos de ETA en el País Vasco: acaban de darle una paliza a un estudiante en Vitoria. Pero nada de esto es tan grave como lo de Vox porque los partidos que fomentan o consienten aquellos actos son perfectamente constitucionales. Desde ERC hasta Bildu, pasando por los de Quim Torra. Todos, Podemos el que más, son constitucionalistas sin tacha, según el PSOE.

La peligrosa payasada de la alerta antifascista que han hecho sonar los que no esperaban tal varapalo en las elecciones andaluzas testimonia la voluntad, no sólo de tapar el fracaso, sino de abrir un ciclo de histeria política y mediática –uno más– que recuerda al que hubo después de la victoria de Trump en los Estados Unidos. Por cierto: a Trump se le endosó la etiqueta fascista. Y también: la histeria no desanimó, sino que reafirmó a sus votantes. Pero sería ingenuo pensar que los que ponen en marcha los ciclos histéricos quieren convencer al votante equivocado de que reconsidere su opción. Pretenden, más bien, reafirmar a sus propios votantes y reenganchar a los que perdieron instalando la batalla política en la lucha del Bien contra el Mal. El universo maniqueo de siempre. De modo que el pronóstico es que va a haber histeria para rato con Vox. Y que eso le irá bien a Vox.

A Vox le irá bien porque una de sus vías de crecimiento la han abierto los que han ido cegando, histéricamente, las posibilidades de expresión e influencia ideológicas de los conservadores en España. Vox lleva, en lo económico, un programa de corte liberal, pero en materia de valores sus propuestas son conservadoras. En eso se diferencia en grados del PP, aunque no sólo. Hay que recordar que Vox es una escisión del PP cuyo motivo más decisivo radica en el abandono de principios o esencias que, en otro tiempo, encarnaba el gran partido del centroderecha español. Así se percibe, al menos, y eso es lo que cuenta. Pero hay más. Porque Vox, en donde muchos ven tics y tonos autoritarios, representa paradójicamente la rebelión contra un autoritarismo: el de la corrección política. Es un autoritarismo que no se reconoce como tal pero lo es. Impone en la vida pública y en la privada una serie de creencias y valores y, lo que es más relevante en nuestro caso, proscribe absolutamente otros. Creo que fue Mark Lilla, que no es un conservador, quien hace años escribió que aquellas imposiciones, entonces circunscritas a las universidades norteamericanas, eran una forma de “totalitarismo blando”.

En España, la corrección política tiene sus prescripciones y prohibiciones específicas. No son de ahora. En esas tablas del bien y del mal, ser de derechas o conservador es un estigma. Lo es desde la Transición. Ser español es un pecado. O un defecto. O una vergüenza. Para la izquierda existente, insistir en la españolidad –o en la Hispanidad– es síntoma claro de derechismo y nostalgia franquista. (Lo siento por la gente de izquierdas que ha intentado y aún intenta construir un partido de izquierdas libre de ese complejo, pero es lo que hay). A esas manchas o impurezas se han añadido otras. Hoy, no estar con el feminismo radical es un crimen. Y plantear que se frene la inmigración irregular es fascista, cuando no nazi. ¿Cómo extrañarse de que crezca un partido como Vox, que hace gala de combatir los dictados del pensamiento correcto, de decir lo que muchos piensan pero no se atrevían a decir?

Sólo queda constatar que, al cabo del tiempo, se está cumpliendo aquel deseo que formuló Rajoy agriamente en el Congreso de Valencia hace diez años. Los liberales ya tienen otro partido al que irse (Ciudadanos) y los conservadores o liberalconservadores acaban de encontrar otro: Vox.

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La derecha española pierde complejos. -Liberal Enfurruñada/OK Diario- –

Hace unos días miles de ciudadanos se reunieron en Alsasua en un acto impulsado por la plataforma ‘España Ciudadana’, para mostrar su apoyo a los guardias civiles y sus parejas agredidos en esta localidad. Sabían que iban a verse rodeados de violentos que intentarían impedirles expresarse y pese a que gozarían de la protección de un potente dispositivo policial, había que echarle narices para estar allí. ¡Y se las echaron! En las puertas de un hotel de Murcia, el delegado del Gobierno consintió que un grupo de unos cientos de matones profiriera durante horas gritos como “¡Ortega Lara de vuelta al zulo!”, “¡Os mataremos como en Paracuellos!” o “¡Sin piernas y sin brazos, fascistas a pedazos!”. Lo que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, calificó como “sucesos puntuales” para no “generar alarmismo”. Y pese a las amenazas, cientos de personas entraron por las puertas de ese hotel y asistieron al acto desafiando a los matones.

El otro día dos jóvenes simpatizantes de VOX grabaron con sus móviles al “actor” Willy Toledo en la estación de Atocha y le preguntaron, valientes, por qué tuvo tan poca vergüenza de decir que “VOX se combatía a hostias”. La reacción de la ciudadanía española ante la afrenta que cometió Dani Mateo al sonarse los mocos con la bandera de España ha sido tan notoria que un gran número de anunciantes han comunicado que dejaban de colaborar con su programa, sin miedo, lo que llevó al “cómico” a pedir unas disculpas que no convencieron a nadie, pero que indican que había acusado el golpe. Parece que el centroderecha español ha dejado de esconderse atemorizado con la posibilidad de que les tachen de “fachas”, ese ‘palabro’ que de tanto usarlo como insulto contra cualquiera que piense diferente ha quedado vacío de contenido.

Este cambio empezó a producirse en Cataluña, donde los constitucionalistas empezaron a organizarse con buen humor alrededor del movimiento de Tabarnia y salieron a la calle con las banderas oficiales de España y Cataluña los días 12 de octubre, Fiesta Nacional de España. Comenzaron a aparecer banderas en los balcones y grupos organizados empezaron a arrancar lazos y cruces amarillas de los espacios públicos, en una muestra evidente de que los españoles estaban reaccionando. Ciertamente todos debemos de estar muy agradecidos a aquellos primeros valientes, porque cuando defendieron nuestros símbolos nos estaban defendiendo a todos y porque dieron el ejemplo que pronto una multitud se atrevió a imitar. Fue Santiago Abascal el que dijo en su mitin de Vistalegre aquello de que “cada vez que nos llaman fachas es una medalla que nos colgamos”, cansado de que el patriotismo español sea motivo de insulto para la izquierda.

Es una circunstancia en la que los partidos mayoritarios están yendo claramente a remolque de la ciudadanía. Habéis sido todos vosotros los que provocasteis en los partidos de centroderecha reacciones que hace pocos meses ni estaban ni se las esperaba. Incluso alguno de ellos ha tenido que cambiar de líderes porque los antiguos no encajaban con esta nueva posición más valiente. Si son sinceros bienvenidos sean todos. Nuestro sistema electoral hace que tengan que competir entre ellos por nuestros votos, pero tenemos que esperar que todos hayan aprendido la lección y que sepan que los votantes no vamos a consentir más traiciones ni más falsas promesas. Estamos hartos del discurso único de la izquierda y exigimos que se escuchen nuestras opiniones que por ser liberales o conservadoras no merecen menos consideración que las de los progres. Tenemos derecho a que se nos escuche como mínimo con el mismo respeto que a los de izquierdas.

 

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Pablo Casado entrega la Justicia a Pedro Sánchez. -Luis del Pino/LD-

Cuando Casado fue elegido presidente del PP, publiqué en este programa un editorial felicitando a su partido por la elección, que daba a los populares la oportunidad de recuperarse y de volver a atraer a los electores desencantados.

Pero – advertí en ese editorial – una posibilidad no equivale a una certeza. Y el que el PP recuperara a su electorado tradicional iba a depender de tres cosas: de que Casado tuviera verdaderas intenciones de regenerar el PP, de que se hiciera de verdad con el poder en el partido para llevar a cabo esa regeneración y de que fuera capaz de soportar las campañas mediáticas que desde fuera de su partido le iban a montar.

Han pasado desde entonces poco más de tres meses y ya hemos salido todos de dudas: las ilusiones que Casado había podido despertar se han ido difuminando, hasta quedar esta semana en nada, tras el vergonzoso pacto en relación con el Consejo General del Poder Judicial.

A pesar de que Partido Popular y Ciudadanos cuentan con los votos necesarios para bloquear cualquier renovación del órgano de gobierno de los jueces, Pablo Casado ha pactado con el PSOE un reparto de los vocales del CGPJ que implica tres cosas:

– Que PSOE y Podemos se hacen con la mayoría de ese órgano, con lo que a partir de este momento controlarán el proceso de nombramiento de jueces.

– Que el juez Marchena abandona su puesto de ponente de la sentencia por el golpe de estado de Cataluña, quitando así de en medio a alguien que resultaba incómodo para los separatistas.

– Que un juez conservador se ve sustituido por otro del sector progresista en la sala del Supremo que debe juzgar el golpe de estado, facilitando así el que la sentencia sea más benévola.

Insisto: Pablo Casado y el PP han llegado a este pacto con el PSOE sin tener necesidad de ello. Pueden perfectamente bloquear la renovación del CGPJ, porque hace falta mayoría de 3/5 para nombrar a los nuevos vocales y entre PP y Ciudadanos cuentan con los votos necesarios para el bloqueo, tanto en el Congreso como en el Senado.

Y no solo es que Casado entregue innecesariamente la Justicia a PSOE y Podemos: es que encima lo ha hecho negociando en secreto mientras en público fingía contundencia contra el actual gobierno:

– al mismo tiempo que pedía en público la reprobación de la actual Ministra de Justicia, Pablo Casado enviaba a Rafael Catalá a negociar con ella la renovación del CGPJ.

– al mismo tiempo que acusaba a Pedro Sánchez en el Parlamento de estar del lado de los golpistas, negociaba con él entregarle el poder judicial y poner a los separatistas un poco más fácil el juicio por el golpe de estado.

– al mismo tiempo que recordaba Venezuela para advertir del peligro que representa Podemos, alcanzaba un pacto con el PSOE que implica que Pablo Iglesias elegirá a varios de los nuevos vocales del Consejo General del Poder Judicial.

¿Por qué hace eso Pablo Casado? ¿Por qué entrega a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias el control del órgano de gobierno de los jueces, sin tener necesidad de ello? ¿Es simplemente otro Mariano Rajoy más, que no cree en nada y no tiene reparo en engañar a sus votantes? ¿Es acaso que no controla su partido y alguien le ha impuesto esa decisión internamente? ¿Le han amenazado con sacar a la luz nuevos escándalos que le afecten a él o a su partido? ¿Lo hace a cambio de que las causas de corrupción contra el PP queden en nada? ¿Es una condición que le han impuesto para librar a Rajoy de cualquier persecución judicial?

En el fondo, da lo mismo cuál sea la razón por la que Pablo Casado defrauda las esperanzas que muchos habían depositado en él. Lo importante es que, de nuevo, el Partido Popular vuelve a hacerle el juego al PSOE y a adoptar decisiones claramente lesivas para los intereses de España. Da lo mismo si lo hace por descreimiento, por interés o como consecuencia de un chantaje: el caso es que el PP no solo renuncia a defender a sus votantes y a los españoles, sino que se pone una vez más del lado de los que los atacan.

Lo siento por aquellos que creyeran sinceramente en las buenas intenciones de Casado y que se hicieran ilusiones con la posibilidad de regeneración del PP. Tal como vengo advirtiendo hace tiempo, el PP forma parte del problema. Mientras el Partido Popular siga teniendo oportunidad de traicionar a sus votantes, los traicionará. Eso sí: disfrazará sus traiciones con discursos contundentes para fingir que está en el lado correcto. Pero no lo está.

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El gran banquete del Consejo General del Poder Judicial. -Javier Gómez de Liaño/LD-

Estas nueve palabras que llevo al título del presente comentario muy bien pudieran haber sido otras. Por ejemplo, Este Consejo no es para ingenuos o Manos pringosas sobre el CGPJ, que quizá fueran los más ciertos y precisos. También pensé en El Consejo ha muerto, lo que no hubiera sido excesivo, pues son muchos los males y los virus que desde su origen en 1980 acechan a la institución.

Al margen de la honradez profesional de los vocales propuestos que no pongo en duda, aunque en algún caso concreto no faltan motivos para la crítica, lo verdaderamente grave es el espectáculo de cómo los partidos políticos se han repartido las veinte vocalías de la institución, más el presidente que también lo es del Tribunal Supremo. Limpieza y suciedad se distribuyen, como las virtudes y los vicios, con criterios bastantes más complejos.

Ante el pacto sin escrúpulos para adjudicarse la octava edición del CGPJ y de este modo controlar el Poder Judicial, hay que dar la razón a quienes califican el proceso de elección de chapuza, paripé, farsa o chanchullo, lo cual se parece mucho a lo que el gran León Felipe, el poeta maldito, payaso de múltiples bofetadas y fervoroso defensor de la Justicia, decía con su garganta rota y en estribillo de matraca de que la justicia mezclada con política era “una pantomima, un truco de pista, un número de circo”.

En su obra El Poder, la Administración y los Jueces, el catedrático de Derecho Administrativo José Eugenio Soriano García afirma que el CGPJ “es cualquier cosa menos muestra alguna del Poder Judicial, sino, más bien, del puro Poder Político” y su situación la de “completo descrédito, sea cual sea el baremo, criterio, herramienta o técnica que se utilice para medir dicho estigma”. La descripción no sólo es obra de expertos externos como el profesor Soriano, sino que son los propios jueces quienes confirman el oprobio al quejarse del sesgo descaradamente partidista de los nombramientos de los vocales del CGPJ, de las injerencias públicas y notorias de los partidos políticos en los nombramientos del presidente y vicepresidente de ese órgano y lamentan el desencanto de una judicatura que se siente poco valorada y, lo que es mucho peor, atosigada por un poder político que mete la mano sin complejos en el poder judicial. Y todo ante la mirada de los ciudadanos que ríen, o sufren, pero en todo caso con espanto.

Y un dato que me he permitido sacar del escalafón de la carrera judicial. Salvo error u omisión, el próximo CGPJ tendrá entre sus competencias la de nombrar discrecionalmente a 36 magistrados del Tribunal Supremo, distribuidos en 3 de la Sala del Civil, 4 de la Sala de lo Penal, 13 de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, 8 de la Sala de lo Social y 7 de la Sala de lo Militar, más al vicepresidente del Tribunal Supremo, quienes se jubilarán al cumplir la edad de 72 años. Que cada uno haga su personal lectura.

La vergüenza que el escalafón entero de la carrera judicial padece es por la institución en sí misma, por un CGPJ que las instancias políticas que designan a sus miembros manchan de forma irreversible, hasta el extremo de que la independencia de los vocales está en tela de juicio durante el quinquenio que cada mandato dura. ¿Qué queremos que sienta esa gran parte de la magistratura convencida de que su carrera profesional queda en manos de un órgano confeccionado por la maquinaria de los partidos?

En fin. Quien esto escribe cree en la Justicia y en el Poder Judicial y no se avergüenza de hacer pública su fe. Por eso soy capaz de pensar que sin jueces y fiscales realmente independientes un país se va al garete sin remisión y doy por hecho que los ciudadanos no podrán soñar con la justicia, ni con jueces de verdad, mientras los políticos sigan manipulando el CGPJ como si fuera una sucursal de los partidos políticos ocupada por sus representantes o delegados.

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Del Pacto del Tinell al Pacto del Máster. -F.J. Losantos/LD-

Estado del Golpe de Estado de otoño de 2017 en el verano de 2018 (I).

Esta semana hará un año de la masacre islamista de Barcelona y Cambrills, cuya abyecta manipulación por el separatismo catalán, con la sonámbula aquiescencia del Gobierno de Rajoy y la todopoderosa Soraya, que se echó a llorar y se escabulló heroicamente cuando los separatistas rodearon e insultaron al Rey culpándole del atentado “por vender armas a Arabia Saudí”, como si fuera cosa suya y no del Gobierno, fue el primer capítulo de la movilización que perpetró el Golpe de Estado, culminado el 1 de octubre con la proclamación de la República Catalana, aunque, en rigor, todas las garantías legales a la Oposición y a la ciudadanía ya habían sido abolidas en dos jornadas de septiembre por el Parlamento regional.

Lo que Domingo Gascón ha llamado El golpe post-moderno (Ed. Debate, 1918), aunque por algunos de sus rasgos de pronunciamiento entre miliciano y policial (mozos de Escuadra golpistas del Mayor Trapero) cabe también llamar decimonónico o pre-moderno, tuvo lugar en los medios y no en las instituciones representativas, en la calle y no en un Parlamento que ya se había puesto él mismo fuera de la Ley, en la televisión antes que en la realidad mostrenca. Pero como un año después ni aquel Gobierno ni el actual, hijo ilegítimo de la desidia del anterior y de las fuerzas políticas que lo perpetraron, han dejado claros los términos de la respuesta del régimen constitucional al golpismo que busca liquidarlo, es previsible que en unos días veamos la reposición del espectáculo, con la misma cadencia:

  1. Algarada antiespañola con el Rey como pararrayos.
  2. Desaparición de los órganos coactivos del Estado: en Rajoy por cobardía, en Sánchez por neta complicidad “dialogante”, a lo Soraya, con el Golpe.
  3. Reafirmación de los golpistas de 2017 en la Diada del 11 de septiembre, apoyados en su verdadero partido político: los medios de comunicación con TV3 a la cabeza millonariamente subvencionados por la Generalidad de Torra con el dinero de todos los españoles, como Mas y Puigdemont ya hicieron gracias a los fondos generosa y delictuosamente entregados por el Ministerio de Hacienda, ayer de Montoro y hoy de Calviño, como prueba de la permanente “voluntad de diálogo” que nos ha conducido hasta aquí; y…
  4. Tensa espera del juicio instruido a los golpistas en el Tribunal Supremo.

Estas circunstancias, junto a otras también recurrentes, no deberían hacernos olvidar, sin embargo, la raíz de este golpe de Estado que no ha triunfado ni fracasado del todo, y que, por tanto, sigue vivo. Y es lo que ha recordado Mayor Oreja en una Tercera de ABC: ‘Un acuerdo marco letal’. Aunque, como democristiano, Mayor Oreja suscite la lógica desconfianza en el ciudadano común, tiene acreditado no sólo un emotivo patriotismo sino una rara capacidad de adivinación de los peligros nacionales. Desde lo que en el primer Gobierno Aznar llamó “tregua trampa” de ETA, nunca ha fallado en sus pronósticos. Por desgracia, sólo en aquel Gobierno, del que, aunque bastante aislado, formaba parte, el presidente le ha dado la razón. Tal vez por eso hemos llegado a esta situación, dramática cuanto ridícula.

El implacable análisis de Mayor Oreja

El artículo de Mayor es, sencillamente, magistral. Y por su sencilla claridad, resulta espeluznante. He aquí los puntos básicos de su reflexión:

“Todo, absolutamente todo lo que está sucediendo en términos políticos en España no puede sorprendernos, porque nada de lo que sucede es fruto de la casualidad y del azar. Hace más de una década, a partir del año 2004, el Gobierno presidido por Rodríguez Zapatero y ETA suscribieron un compromiso que para comprender su significado podríamos caracterizar e identificar como un “acuerdo marco”. Ambos protagonistas acordaron un proceso una vez que no fueron capaces de alcanzar un acuerdo concreto sobre la única y gran reivindicación del movimiento nacionalista: la autodeterminación, el derecho a decidir, el derecho unilateral de secesión, escojan ustedes la denominación más adecuada.”

“El proceso pactado, que se formuló en términos de proyecto “estándar” de resolución de conflictos, consistía básicamente en lo siguiente: ETA dejaba de matar y Rodríguez Zapatero se comprometía a una transformación radical de España en términos morales, territoriales y de carácter social” (…)

“El proyecto político de Rodríguez Zapatero significaba la marginación y el aislamiento del Partido Popular, versus pacto catalán del Tinell, y simultáneamente, la incorporación progresiva de ETA y de su proyecto a la democracia española. En consecuencia, ello significaba impulsar un inequívoco “vista la izquierda”, utilizando un símil militar, en todos los ámbitos, singularmente en el orden cultural y moral. El proceso arrancó, fue dando sus frutos y paulatinamente, hizo que tanto el Partido Popular como el Partido Socialista perdieran su razón de ser y de existir en Cataluña y en el País Vasco.”

“No se puede olvidar que antes de este acuerdo marco, tanto los nacionalistas vascos y catalanes habían pactado con ETA su proyecto de ruptura, en Estella en septiembre de 1998 y posteriormente en Perpiñán en enero de 2004. Por todo ello, tras el efímero Plan Ibarretxe, el proceso impulsa que el nacionalismo catalán sustituya a ETA en la vanguardia de la ruptura del movimiento nacionalista, y de esta manera llega el procés. Mal que les pese a muchos nacionalistas catalanes, el procés es un corolario del proceso en el que, recordemos, inicialmente no estaban ni el PNV ni la antigua Convergència y Unió”.

“El tercer hito que destacaría es el frente popular populista-nacionalista que se constituye en España el pasado mes de junio, tras una moción de censura contra el presidente Rajoy. La moción de censura tras la publicación de la sentencia del caso Gürtel fue un pretexto, una mera excusa. El frente popular populista-nacionalista es simplemente otra consecuencia de aquel acuerdo marco, de aquella dirección emprendida. El presidente Sánchez continúa simplemente la estela del proyecto Zapatero, de una alianza potencial con ETA, y lo intenta en el arranque de la legislatura, pero la impaciencia desmesurada de Podemos y el lógico temor y miedo de una buena parte del PSOE lo impidió. Pero antes que después, en la primera ocasión y pretexto, una vez que Pedro Sánchez recupera el poder en su partido, lo iba a volver a intentar y así lo hizo.”

“El acuerdo marco, hablo ya del presente y del futuro inmediato, tiene que actualizarse y traducirse en términos políticos más allá del procés, de la metamorfosis de ETA y del recién llegado frente popular. Aquel proceso que se puso en marcha tendrá que cristalizar en algo más que en una fotografía. Tiene que concluir en un nuevo proceso, un proceso llamémoslo “pseudo constituyente”, que arranque con la reforma del Estatuto de Cataluña y culmine con la reforma de la Constitución española, como ya han dejado caer tanto el presidente Sánchez como su ministra de Política Territorial y Función Pública.”

Estos tres puntos están claros. El cuarto, no desarrollado aún, parte o debería partir de la llegada de Casado a la Presidencia del PP:

“Cuando estoy terminando de redactar este artículo, Pablo Casado se ha convertido en el nuevo presidente del Partido Popular, y se constituye en una esperanza para este difícil reto que se deduce del diagnóstico descrito. Habrá refundación, regeneración, renovación de nuestro espacio político en la medida en que primero se comprenda y se asuma la existencia de este proceso, fruto de aquel acuerdo marco que acabo de describir, para de este modo entender la envergadura del reto en el ámbito cultural, moral y social que tenemos por delante.” (…)

“El proceso, aunque en ocasiones chirría, está más vivo que nunca, tiene más poder que nunca y por ello, cualquier refundación del centro-derecha español exige una envergadura moral singular, ya que el debate, más que nunca, se ha situado en el ámbito cultural, en el seno y corazón de nuestra sociedad.”

¿Qué es el Pacto del Máster?

De aquí parte nuestra reflexión. Me parece evidente que el Pacto del Tinell se ha actualizado como Pacto del Máster con el mismo fin que en 2004: liquidar al PP, pero no aislando a un partido satanizado sino asesinando civilmente a su nuevo líder, enemigo declarado del Proceso, para anular a la Derecha como obstáculo político esencial.

Hay un precedente, hijo también del PSOE y de la manipulación de los medios, que la izquierda dominaba casi tanto como ahora: al poco de llegar Aznar a la Presidencia del PP, el Gobierno, la policía y un juez de su cuerda hicieron estallar el caso Naseiro, un episodio de financiación ilegal de la antigua AP con el que se pretendía salpicar al nuevo líder de la derecha y anular su discurso contra la corrupción. Es decir, cortar el efecto moral del impulso antes de que echara a volar.

La diferencia es que, entonces, Aznar, que se enterró tres días en Canarias preocupadísimo, antes de plantar cara, tuvo a su lado a una parte respetable -o al menos, respetada- de los medios, y entre todos, junto a las irregularidades en la instrucción del caso, éste zozobró. En el caso del Máster de Casado, se ha comprobado que no hay una sola cadena de televisión, apenas una de radio, sólo dos diarios de papel y dos o tres de internet que hayan salido en defensa del líder del PP. Y ello aunque la instrucción del caso ha ido más allá de la prevaricación notoria, pero difícilmente demostrable, de las ambiciones de una juez.

Si no nos hubiéramos acostumbrado al derecho de los medios de extrema izquierda ayuntados con jueces extremadamente ambiciosos de liquidar a cualquier político del PP, mecanismo que el PP de Rajoy y Soraya ha convertido en norma para eliminar a gente molesta de su partido, la kafkiana, tendenciosa y disparatada instrucción del caso por la juez Rodríguez-Medel, con el objeto no sólo implícito sino descaradamente explícito -y por ende, prevarigalupador- de destruir por completo la imagen pública del nuevo presidente del PP, habría levantado un clamor de indignación en medios supuestamente afectos al orden constitucional. Porque, insisto, el ataque a Casado por parte de la Izquierda y de la derecha sorayina y arenosa, que increíblemente la hay, se debe al obstáculo que supone para el Frente Popular su liderazgo en el PP. De ganar el Congreso del PP, no le hubiera pasado a Soraya algo parecido, porque ya ha demostrado cumplidamente que su política es la misma del PSOE: templar gaitas, ‘dialoguear’ y, en última instancia, rendirse, o sea, aceptar lo que temía Mayor en su artículo y el catanazi Torra ha ofrecido: alguna paz a cambio de un referéndum.

Para irregular, la instrucción del caso

Lo peor para el crédito personal y profesional de la instructora del “caso Master” -el crédito político en la Izquierda es ya ilimitado- es que Ignacio Escolar, denunciante del máster de Cifuentes aunque él no haya terminado siquiera Periodismo, que así es este pájaro-flauta, anunciara en su blog que era él el que había instruido a la jueza sobre los posibles casos de irregularidades en el “máster” de Álvarez-Conde que en realidad no era máster sino habilitación para futuros estudios de doctorado que Casado no realizó y, por tanto, nunca aprovechó. Y si malo es que un periodista conocido por su sectarismo totalitario y odio al PP, amén de nula ética profesional, presuma de que fue él quien indicó a la jueza cómo debía ir contra Casado (sin denuncia, ni caso como tal, cabe entrever, si no asegurar, que la animadversión política y la persecución personal son las bases reales de la instrucción del caso) más grave es que la jueza, en la exposición de motivos para que sea el Supremo el que ejecute o indulte al que ella ha condenado, exhiba una prosa de periodista panfletario, no de juez instructor.

Hablar del “regalo” del máster a quien ha pagado las tasas y cumplido todos los trámites legales que la Universidad impone es digno de Escolar. Y de Pre-Escolar, asegurar, con un par o dos, que Álvarez-Conde le hizo ese “regalo” por su “relevancia política”, ¡hace diez años!, cuando era un joven diputado autonómico. ¡Ni Rappel!

Pero lo que en cualquier país no acostumbrado a linchamientos mediático-judiciales daría lugar a una denuncia por prevaricación y a la apertura de un expediente disciplinario por falta más que grave, son los dos presuntos delitos con los que la jueza busca enterrar a Casado: “prevaricación administrativa” y “cohecho impropio”. ¿Cómo va a prevaricar el alumno si ha cumplido con la ley, en el caso de que el profesor actúe irregularmente? Hay precedentes legales que la jueza, ciega en su persecución, se ha negado siquiera a considerar. En cuanto al “cohecho”, ni propio ni impropio: ¿Cómo pudo cobrar el que pagó? ¿Qué pruebas tiene la jueza? Ninguna. Sugiere que hay que buscarlas.

Y es que, como ha significado el abogado De Pablo, la propia jueza (que privó a Casado de la declaración voluntaria en aplicación del Artículo 118 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal) enjuicia criminalmente y condena moralmente a Casado, presidente del PP, al sugerirle al Supremo que falsificó unos trabajos que no tenía por qué conservar y que, sin embargo, presentó en rueda de Prensa. Y que el Alto Tribunal debe pedirle ordenador, trabajos, autentificación, etc. Vamos, que como no puede instruir o insultar más, el Supremo debe seguir instruyendo un caso que, si no lo es, parece de total corrupción judicial. ¿O es que esta sucesión de irregularidades, teñida de arbitrariedades, puede pasar por la instrucción de un caso? ¿Y es éste tan grave como para destruir personal y políticamente al jefe de la Oposición, en un momento de peligro para la supervivencia del régimen constitucional?

Por supuesto que no. Todos los que hemos sido alumnos y profesores sabemos que no. Puede que la misma jueza lo sospechara, si su ascensión a los altares caníbales de la Izquierda se lo permitiera. Pero si existe el Caso Master (y no el caso Begoña Gómez de Sánchez, que será “cohecho propio”) sea consciente o semiconsciente la jueza que lo ha co-instruido con el zurupeto Escolar, es sólo porque la Izquierda quiere lograr lo que casi logró el Pacto del Tinell: echar al PP de la política española para poder dinamitar definitivamente el régimen democrático nacido en la Transición, que es lo que quiere la ETA, busca el separatismo catalán, impulsa el PSOE y hubiera aceptado, con algún mohincito, un PP presidido por Soraya Sáenz de Lomismo.

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El último servicio al bipartidismo. -Emilio Campmany/LD-

Una vez que Rajoy ha renunciado a seguir en política, no hay explicación a que prefiriera dejar que Sánchez ganara su moción de censura en vez de dimitir e impedir que llegara a La Moncloa con el voto de quienes quieren destruir España. Tan sólo se alcanza a sospechar que considerara que peor sería que hubiera elecciones. Éstas no eran seguras, pero sí probables si Sánchez no conseguía, durante la ronda de consultas que tendría que haber abierto el rey, los apoyos que sí tenía para sacar adelante la moción.

Se trataría, pues, de una actitud encaminada a proteger el bipartidismo. Mientras el Gobierno esté en manos del PSOE, el PP seguirá teniendo una oportunidad de volver a él. En cambio, si cayera en manos de Ciudadanos, el PP podría estar condenado a la extinción. Y quién sabe lo que pasaría con el PSOE.

No dimitir de la Presidencia del Gobierno fue una actitud antipatriota porque permitía la llegada al poder de un irresponsable que se ha dejado respaldar por comunistas, separatistas y filoetarras, pero al menos tenía la explicación egoísta de que, de esa manera, Rajoy conservaba la vaga oportunidad de volver a la Moncloa. Si de todas formas iba a dimitir de la Presidencia del PP unos días más tarde, la decisión de dejar que la moción de censura prosperara deja de ser egoísta, pero sigue siendo igual de antipatriota. Y encima no ha obtenido con ella ningún beneficio.

Al final, se descubre que lo esencial, más allá de las ambiciones personales, es la protección del sistema, lo que incluye no sólo al PP y al PSOE, sino a los nacionalistas y, hasta cierto punto, a los de Podemos, que no dejan de ser los comunistas de siempre, útiles sólo para completar mayorías del PSOE. A ese sistema no pertenece Ciudadanos, no sólo por su marcado carácter antinacionalista, sino sobre todo por su vocación centrista, que le permite aspirar a ser partido mayoritario en perjuicio del PP y del PSOE. El objetivo es impedir que haga con uno de los dos lo que AP hizo con la UCD.

La protección del sistema incluye especialmente la negociación con ETA. No es casualidad que Rajoy, en su despedida, haya querido colgarse la medalla de ser el único presidente que no negoció con la banda. Es verdad, lo suyo es mucho peor. Pues, aunque no negociara, lo que hizo, después de ganar unas elecciones por oponerse a la negociación, fue aceptar el resultado de la misma y asumir los compromisos que se adquirieron en virtud de ella. Al menos Zapatero siempre defendió esa solución al terrorismo. Rajoy se apoyó en la negativa a hincar la rodilla de muchos españoles para llegar a presidente y luego traicionó a sus votantes dando por buenas las cesiones de Zapatero. Eso sí que no lo ha hecho ningún presidente del Gobierno. No puede extrañar que el último servicio de un gobernante así haya sido, no a España, sino a su partido y al PSOE.

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Permita que no me levante, don Mariano. -Luis Del Pino/LD-

Permítame que no me levante mientras Vd. recoge sus cosas y se marcha, don Mariano. No creo que haga falta aclararle que no me cae Vd. bien: lo he dicho en antena muchas veces. Y no me cae bien porque juzgo a las personas por sus hechos, y resulta difícil encontrar a alguien que haya hecho tanto daño como Vd. a España y a los españoles.

Desde que recibiera Vd. en 2011 el mandato de casi 11 millones de españoles para deshacer el nefasto legado de Zapatero, no ha habido responsabilidad que no haya eludido ni buena causa a la que no haya Vd. traicionado.

Después de seis años y medio en el cargo, cuatro de ellos con mayoría absoluta:

  • Ha perdido casi 3 millones de votos, uno de cada cuatro electores que votaron al PP en 2011. Los sondeos señalan que, de haber elecciones mañana, el resultado sería aun peor.
  • Ha perdido 49 escaños y la mayoría absoluta en el Congreso
  • Ha perdido los gobiernos de Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura y Valencia
  • Ha perdido la mayoría absoluta en Castilla y León, La Rioja, Madrid y Murcia
  • Ha quedado reducido a 4 diputados en el parlamento catalán, 33 en el andaluz, 9 en el vasco y 2 en el navarro
  • Ha perdido buena parte de las alcaldías de las capitales de provincia y ciudades más importantes
  • Puso su mayoría absoluta al servicio de la continuidad de las políticas de Zapatero, sin derogar ni una sola de las leyes ideológicas aprobadas por aquél, desde la infame ley de la violencia de género que consagra la desigualdad jurídica, a la ley de barra libre del aborto, pasando por la totalitaria y cainita ley de memoria histórica.
  • Mantuvo Vd. la hoja de ruta de negociación con ETA, negándose a publicar las actas de negociación que se había comprometido a publicar.
  • Procedió Vd. a un vergonzoso reparto del CGPJ, incumpliendo de modo frontal el programa electoral y dando presencia a CIU, PNV e IU en el órgano de gobierno de los jueces.
  • Dejó que Bildu/Sortu/Amaiur siguieran en las instituciones estatales, autonómicas y locales, de modo que el brazo político de ETA se legitimó, y los proetarras siguen manejando centenares de millones de euros de dinero público y accediendo a los datos personales de buena parte de los habitantes del País Vasco.
  • Movió Vd. Roma con Santiago para liberar a Bolinaga, el secuestrador de Ortega Lara y asesino múltiple, como “gesto” de cara a la negociación con ETA, mintiendo a la opinión pública sobre su estado médico. El supuesto enfermo terminal estuvo dos años y medio chiquiteando por Mondragón.
  • Procedió Vd. a efectuar una amnistía encubierta a los más sanguinarios etarras, escudándose en una sentencia de Estrasburgo que no teníamos obligación de cumplir de manera automática, y mucho menos de aplicarla con carácter general.
  • Soltó Vd. de paso a violadores en serie y pederastas, muchos de ellos no rehabilitados, con absoluto desprecio de las consecuencias que eso pudiera acarrear. Varias mujeres fueron violadas por esos psicópatas que Vd. liberó. Y todo porque necesitaba Vd. una excusa para liberar a los etarras.
  • Ha permitido Vd. que se celebren de forma cotidiana homenajes a etarras en muchísimos pueblos del País Vasco.
  • Mantuvo Vd. intacto el ruinoso estado de las autonomías y la estructura clientelar de la administración del estado, lo que ha llevado a que nuestra deuda sea actualmente la más alta de la historia democrática.
  • Rescató Vd. a las cajas de ahorros quebradas por los propios políticos mientras a los ciudadanos de a pie nos crujían a impuestos.
  • No hizo Vd. nada para que se pudiera estudiar EN castellano con libertad en toda España.
  • Financió con generosidad el golpe de estado separatista en Cataluña, permitiendo que el dinero de todos los españoles fuera a redes de “embajadas” que actúan contra los intereses de España, televisiones públicas que solo son altavoces del separatismo o asociaciones cuyo objetivo declarado es la destrucción de la Nación y la Constitución…
  • Permitió Vd. la celebración de dos referendos ilegales de secesión en Cataluña, a pesar de haber prometido expresamente que no se celebrarían.
  • Ha consentido que los separatistas arrastren por los suelos nuestra imagen exterior y que Europa se ría de nosotros, negándose a entregar a los responsables de un golpe de estado.
  • Prometió Vd. aplicar el 155 como respuesta al golpe de estado separatista, para a continuación convocar elecciones de inmediato y volver a dejar vendidos a los catalanes no separatistas.
  • Mantuvo Vd. en sus puestos a decenas de altos cargos separatistas, dejando intacta la estructura del golpe dentro de la administración catalana.
  • No solo no ordenó la devolución de los documentos expoliados del Archivo de Salamanca, sino que procedió Vd. a entregar a los separatistas nuevas remesas de documentos.
  • No hizo Vd. nada, desde el gobierno, para aclarar el golpe de estado del 11-M.
  • Y se ha despedido Vd. levantando el 155 en su último día de mandato.

Podría seguir durante horas, don Mariano. No ha habido español al que Vd. haya defendido, ni enemigo de España al que Vd. haya dejado de favorecer.

No, no me cae Vd. bien. Pero puedo decir en mi descargo que creo que mi animadversión está justificada. No es Vd. una buena persona. No puede serlo quien traiciona a los suyos. Y no ha dejado Vd. escapar ninguna oportunidad de traicionarnos.

Ha dejado Vd. España, la derecha y su partido como un solar. España resistirá, mal que a Vd. le pese. Y la derecha se recompondrá, probablemente en torno a otras siglas. Lo que casi seguramente no pueda ya recuperarse es el PP. Parafraseando a Zorrilla, “imposible lo hais dejado para vos y para mi”.

Ahora, España queda en manos de aquellos para los que Vd. ha estado gobernando. Después de hacerles el trabajo sucio, le han dado a Vd. la patada, echándole de Moncloa de forma ignominiosa y haciendo que quede Vd. para la Historia como un presidente expulsado por corrupto. Deje que me alegre por ello. Merecería Vd. un mayor castigo, pero no es la crueldad uno de mis defectos.

Lo dicho, don Mariano, permítame que no me levante mientras Vd. se marcha con deshonor de su puesto. No merece Vd. mi respeto.

Que le vaya bien y hasta nunca.

Ver artículo original:

La “España mejor” que deja Rajoy: Un Pelelesidente del separatismo, una economía temblando y una Derecha cadáver. -F.J. Losantos/LD- –

Rajoy no se ha ido. Lo echará el partido si quiere sobrevivir, pero él se negó a dimitir para frenar la moción de Sánchez y obligarle a una investidura con menos posibilidades de salir en dos meses que la moción en dos días, por una sola razón: quiere seguir al frente del PP. Si se hubiera despedido realmente del PP, y el PP de Rajoy, no hubiera protagonizado la escena más humillante para la nación española desde que Tejero entró pegando tiros en el parlamento hace 37 años. Pero, como ha recordado Luis Herrero, aquel majadero golpista tropezó entonces con un presidente del Gobierno en su sitio, mientras todos los diputados se tiraban al suelo; esta vez, el único que no estaba en su sitio era el presidente. Se largó a comer y a beber ocho largas horas, dejando su escaño al bolso de Soraya, metáfora de un triple vacío: el suyo, el de Soraya y el de su dignidad.

La noche bochornosa de un político penoso

La Sexta, cadalso de tantos dirigentes del PP, inocentes o no, ejecutados por el Trío Calaveras (Rajoy-Soraya-Montoro) fue avisada, seguramente por los canales de costumbre, para certificar que el presidente del Gobierno, pasadas las diez de la noche y tras humillar con su deserción a su grupo parlamentario, a sus votantes y a todos los españoles de los que aún era presidente, salía con claros síntomas de embriaguez y desorientación del antiguo Club 31, que desde la noche del 31 de mayo bien puede rebautizar la Izquierda golpista Club 1931. Pero la huida de Alfonso XIII y la llegada de la II República tras unas simples elecciones municipales fue por miedo a seguir la suerte del Zar y su familia. Los ‘novillos’ de Rajoy, su huida de manso ‘pregonao’, tenían tanto de cobardía política como de egoísmo personal. Quiso ahorrarse por la tarde el bochorno parlamentario que por la mañana él había infligido a Sánchez, fiado en la superioridad dialéctica del humano ante el adoquín y en que creía contar por dos años con el PNV, el partido más traidor de la Historia de España.

Y esa cobardía política, hija del egoísmo personal, desembocó en una vileza estética inimaginable. Yo no sé qué pensaría Rajoy mientras “Carmen, por favor”, le servía otra copa, si es que estaba en condiciones de pensar viendo al bolso ocupar su escaño como prenda de que iba a volver a sentarse. Lo que sé es que millones de españoles, sobre todo los pasados o presentes votantes del PP, nos sentimos humillados y ofendidos. Si Cifuentes se fue por el vídeo de los tarros de crema robados, cuya ilegal existencia no ha querido investigar el Gobierno, Rajoy debe irse para siempre por robar la dignidad de la Presidencia, del Gobierno, del PP y de la Soberanía Nacional. Que al día siguiente presumiera sin rubor de “dejar una España mejor que la que encontró“, con un ‘Pelelesidente’del separatismo y el comunismo, el golpe catalán más fuerte que antes y la economía al borde del barranco, prueba que su estado mental es como el moral: simplemente cochambroso.

Añadamos que, tras muchos traspiés y trampas en el solitario, deja la economía temblando, como demuestra el artículo de ayer de Manuel Llamas.

Luis del Pino hace la autopsia del legado de Rajoy

Cuando hace dieciocho años fundamos Libertad Digital, confieso que abrigaba un fin doblemente egoísta pero sanísimo: que el poder político, entonces Aznar, no me impidiera decir lo que me diera la gana y que pudiera leer cada día lo que ‘gente suelta’, como yo, escribía sobre lo que pasaba. Ayer, junto al de Manuel Llamas, Luis del Pino publicó aquí un “Permítame que no me levante, Don Mariano“, que me ahorra casi todo el acarreo de razones del mío, aunque, por deber que me impongo, escriba como cada domingo. Recojo lo esencial de su argumentación como homenaje y ayuda-memoria a los que, en una situación que trata de rematar el 11M que nos unió, debemos volver a la resistencia cívica y nacional, más curtidos, pero nunca aburridos y jamás vencidos. Este es el balance político de Los años perdidos de Rajoy:

“Después de seis años y medio en el cargo, cuatro de ellos con mayoría absoluta:

  • Ha perdido casi 3 millones de votos, uno de cada cuatro electores que votaron al PP en 2011. Los sondeos señalan que, de haber elecciones mañana, el resultado sería aún peor.
  • Ha perdido 49 escaños y la mayoría absoluta en el Congreso
  • Ha perdido los gobiernos de Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura y Valencia
  • Ha perdido la mayoría absoluta en Castilla y León, La Rioja, Madrid y Murcia
  • Ha quedado reducido a 4 diputados en el parlamento catalán, 33 en el andaluz, 9 en el vasco y 2 en el navarro
  • Ha perdido buena parte de las alcaldías de las capitales de provincia y ciudades más importantes
  • Puso su mayoría absoluta al servicio de la continuidad de las políticas de Zapatero, sin derogar ni una sola de las leyes ideológicas aprobadas por aquél, desde la infame ley de la violencia de género que consagra la desigualdad jurídica, a la ley de barra libre del aborto, pasando por la totalitaria y cainita ley de memoria histórica.
  • Mantuvo Vd. la hoja de ruta de negociación con ETA, negándose a publicar las actas de negociación que se había comprometido a publicar.
  • Procedió Vd. a un vergonzoso reparto del CGPJ, incumpliendo de modo frontal el programa electoral y dando presencia a CIU, PNV e IU en el órgano de gobierno de los jueces.
  • Dejó que Bildu/Sortu/Amaiur siguieran en las instituciones estatales, autonómicas y locales, de modo que el brazo político de ETA se legitimó, y los proetarras siguen manejando centenares de millones de euros de dinero público y accediendo a los datos personales de buena parte de los habitantes del País Vasco.
  • Movió Vd. Roma con Santiago para liberar a Bolinaga, el secuestrador de Ortega Lara y asesino múltiple, como “gesto” de cara a la negociación con ETA, mintiendo a la opinión pública sobre su estado médico. El supuesto enfermo terminal estuvo dos años y medio chiquiteando por Mondragón.
  • Procedió Vd. a efectuar una amnistía encubierta a los más sanguinarios etarras, escudándose en una sentencia de Estrasburgo que no teníamos obligación de cumplir de manera automática, y mucho menos de aplicarla con carácter general.
  • Soltó Vd. de paso a violadores en serie y pederastas, muchos de ellos no rehabilitados, con absoluto desprecio de las consecuencias que eso pudiera acarrear. Varias mujeres fueron violadas por esos psicópatas que Vd. liberó. Y todo porque necesitaba Vd. una excusa para liberar a los etarras.
  • Ha permitido Vd. que se celebren de forma cotidiana homenajes a etarras en muchísimos pueblos del País Vasco.
  • Mantuvo Vd. intacto el ruinoso estado de las autonomías y la estructura clientelar de la administración del estado, lo que ha llevado a que nuestra deuda sea actualmente la más alta de la historia democrática.
  • Rescató Vd. a las cajas de ahorros quebradas por los propios políticos mientras a los ciudadanos de a pie nos crujían a impuestos.
  • No hizo Vd. nada para que se pudiera estudiar EN castellano con libertad en toda España.
  • Financió con generosidad el golpe de estado separatista en Cataluña, permitiendo que el dinero de todos los españoles fuera a redes de “embajadas” que actúan contra los intereses de España, televisiones públicas que solo son altavoces del separatismo o asociaciones cuyo objetivo declarado es la destrucción de la Nación y la Constitución…
  • Permitió Vd. la celebración de dos referendos ilegales de secesión en Cataluña, a pesar de haber prometido expresamente que no se celebrarían.
  • Ha consentido que los separatistas arrastren por los suelos nuestra imagen exterior y que Europa se ría de nosotros, negándose a entregar a los responsables de un golpe de estado.
  • Prometió Vd. aplicar el 155 como respuesta al golpe de estado separatista, para a continuación convocar elecciones de inmediato y volver a dejar vendidos a los catalanes no separatistas.
  • Mantuvo Vd. en sus puestos a decenas de altos cargos separatistas, dejando intacta la estructura del golpe dentro de la administración catalana.
  • No solo no ordenó la devolución de los documentos expoliados del Archivo de Salamanca, sino que procedió Vd. a entregar a los separatistas nuevas remesas de documentos.
  • No hizo Vd. nada, desde el gobierno, para aclarar el golpe de estado del 11-M.
  • Y se ha despedido Vd. levantando el 155 en su último día de mandato.Podría seguir durante horas, don Mariano. No ha habido español al que Vd. haya defendido, ni enemigo de España al que Vd. haya dejado de favorecer.”

De nuevo, a la Resistencia Nacional

Como en 2004 tras el 11M y tratando de rematar políticamente la fechoría de entonces, el PSOE y los separatistas, con etarras y recogenueces al frente, y golpistas catalanes en la cola, quieren liquidar España por su base, que es la soberanía nacional. Este venerable concepto significa que todo el edificio legal y material del Estado Español es ‘propiedad’ de todos los españoles y sólo los españoles podemos disponer de él legalmente. Una casta política indecente, servida por un redomado traidor y contando con la ambición desnortada de un ‘pelelesidente’, pretende robarnos lo que es nuestro, fruto del genio y el esfuerzo de tantas generaciones de españoles que han creado uno de los hechos de civilización más formidables de la Historia. Todas las fatuas y despóticas ambiciones regionales juntas no le llegan a la suela del zapato a la común historia de España, a la lengua y al arte comunes.

Las comunidades tribales en que pretenden despiezarnos no deben destruir, aunque pueden hacerlo, el hecho político nacional español. Sólo son garantía de tiranía. Hay que volver, como cuando el infame Zapatero empezó el desmantelamiento del régimen constitucional, a la resistencia pacífica pero masiva, en la calle y en las instituciones, con todos los políticos dispuestos a luchar por la Nación y contra los políticos que la traicionan o la agreden. No tenemos más opción que resistir. Pero si resistimos de verdad, el ‘mansazo’ del bolso y el ‘Pelelesidente’ serán pronto apenas el recuerdo de un mal sueño.

Ver artículo original:

Los dedócratas. -Antonio Burgos/El recuadro-ABC-

Un sedicioso rebelde que proclamó la República Independiente de la Señorita Pepis, perdón, de Cataluña y que aún anda de prófugo, en movimientos de salto de caballo de ajedrez sobre el mapa de Europa, esperando el santo advenimiento de la extradición y tratando de evitarla, va y el tío cara nombra a su sucesor, como si eso de los honorables que dejar suelen de serlo fuese una dinastía. Y me parece que lo es. La Dinastía Catalana del Dedo. Porque Pujol, el que recibe ahora homenajes y grandes ovaciones (será por lo bien que se montó lo del Tres por Ciento) nombró sucesor a Mas. Y Mas nombró sucesor a este sedicioso Puigdemont. Quien, a su vez, ha nombrado sucesor a un señor que nadie conocía, insultador profesional de España y de los españoles, un tal Quim Torra. Nombre que pronunciado todo junto, del tirón, “quintorra” suena a señora que decide hacer del servicio a las armas su profesión y acaba de sentar plaza. Y nombre que en sus dos primeras sílabas, “quim-to” suena o bien a dictador de Corea del Norte o a letra cuartelera puesta al toque de diana: “Quim-to levanta/tira de la manta”. Pero aquí nadie tira de la manta. La manta, en todo caso, sale volando del suspiro de alivio que va a pegar Rajoy el día que no tenga que aplicar el artículo 155 en Cataluña. Se le ve a chorros que quiere largar el mochuelo y soltar cuanto antes esa patata caliente. Para cabreo de sus mosqueados votantes por cierto, encantados con lo que ha dicho Ciudadanos: que la aplicación del 155 por el Gobierno en Cataluña les suena a aquella rumba, catalana por cierto, del difunto Peret, el “Canta y sé feliz”: “No sirve de ná”. Métanlo por rumbita catalana, que verán qué bien llega y pega, y con qué compás, lo que ha dicho Ciudadanos: “El 155 en Cataluña, no sirve de ná… Como no han intervenido esa fábrica de separatismo que es TV3, no sirve de ná…”

¿Dónde está la democracia interna de los partidos, de la que tanto presumen cuando convocan primarias tras tenerlo todo “atado y bien atado”? Porque no sólo el fugado Puigdemont ha puesto con el dedo a Quim Torra, sino que eso ocurre en las mejores familias. Sin más consulta a las bases ni más tonterías, Rajoy ha puesto con el dedo a Ángel Garrido como presidente de la Comunidad de Madrid cuando a Cristina Cifuentes la cogieron no sólo con el carrito del helado, sino del helado, del máster y de las cremas de belleza distraídamente caídas en su bolso. Y no contento Rajoy con el dedazo de Garrido para presidir la Comunidad, de la misma tacado señaló a Pío García Escudero como presidente del partido en Madrid, en sustitución de la Masteresa.

Pero es que en Podemos, que iban contra estas malas prácticas de la casta (y de la Susana), Iglesias pone y quita portavoces a su antojo, sin la menor consulta a los “círculos”, como ellos llaman a las bases, a las células de esta metástasis de sinrazón a la venezolana que se extiende por España. Y manda poco menos que a su casa a la lactante Bescansa, porque no entra por el aro ni se presta a aceptar caudillismos. Y en el PSOE, tres cuartos de lo propio: funciona mucho más el dedo del líder salvador que la democracia interna, cada vez más insólita en los partidos.

Dicen que vivimos en la era digital. Totalmente de acuerdo. Digital de dedo. Está más que visto y demostrado que aquí el dedo sigue funcionando en los partidos como cuando la dictadura. Sólo que se ahorran el motorista del cese antes de pegar directamente el dedazo. Busco y no encuentro la democracia interna de los partidos. Pero en cambio hallo el estribillo de un coro de Cádiz en los albores de la Transición, de 1997, que marcó época y se llamaba “Los Dedócratas”. Ese estribillo tiene que escucharse mucho ahora en el PP de Madrid y en el Parlamento Autonómico de Cataluña: “Aquí no pasa ná,/esto es un cachondeo,/porque todos los cargos/y nombramientos/han sido a deo…”

Ver artículo original: