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¿Qué hace Zapatero en Venezuela? -Emilio Campmany/LD-

Zapatero es el mayor responsable del conflicto catalán. No deja de ser notable que el Gobierno le haya elegido para mediar en el que padece Venezuela.

Zapatero es el mayor responsable del conflicto catalán por haber respaldado un estatuto inconstitucional. No deja de ser notable que el Gobierno de España le haya elegido precisamente a él para mediar en el que padece Venezuela. ¿No había nadie más? Es como poner a un tartaja de telefonista, porque es imposible escoger a alguien más torpe. Lo de Venezuela está de color de hormiga, pero cualquier posibilidad de arreglo que tuviera se ha hecho infinitamente más remota si tiene que depender de este personaje que aúna de forma inigualable idiocia y atrevimiento.

Su nombre vuelve a ser noticia ahora que encabeza el enésimo esfuerzo para lograr que oposición y Gobierno venezolanos lleguen a un acuerdo mediante una ronda de negociaciones en la República Dominicana. Presentan las crónicas a nuestro ex como un exquisito árbitro que tan sólo desea una solución pacífica. Sin embargo, algo ha debido de olerse la oposición cuando parte importante de ella se niega a intervenir en las sesiones organizadas por Zapatero hasta que se den determinadas condiciones, bastante razonables, por cierto, como es que sean liberados los presos políticos. En cambio, Nicolás Maduro siempre está dispuesto, y en esta ocasión no iba a ser menos, a acudir a donde Zapatero diga.

Son muchos los países que tienen intereses en Venezuela y que ansían que el conflicto se solucione de un modo u otro. Está China, que consume cantidades ingentes de petróleo procedente, entre otros países productores, de Venezuela. Están Estados Unidos y Rusia, que tienen importantes inversiones en el país. Está Cuba, que sobrevive gracias al petróleo que Maduro le regala a cambio de enviar a Venezuela agentes de inteligencia con los que someter y encarcelar a la oposición. Y está España. ¿Qué clase de intereses tenemos allí? Pues, aparte las inversiones y el petróleo que les podamos comprar, hay que recordar que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero vendió al régimen chavista unas fragatas provistas de software estadounidense cuando teníamos prohibido transmitir esa tecnología sin permiso de los americanos. Qué casualidad que sea ese mismo Zapatero quien ahora está tratando de buscar una salida al Gobierno que le compró las dichosas fragatas, quién sabe bajo qué condiciones.

Se rumorea que a Maduro le están arreglando un exilio dorado en Cuba, pero que Raúl Castro sólo cederá cuando se le garantice que Venezuela le seguirá regalando petróleo con el que suministrar energía a su desgraciada isla y que el Vaticano respalda la operación. Pero, aunque fuera así, ¿qué pasa con Diosdado Cabello? ¿Y con Tarek el Aissami? No obstante, desde el punto de vista español, la pregunta es: ¿qué narices hace allí Zapatero? Y da toda la impresión de que lo que trata el solemne es de evitar que haya un verdadero cambio de régimen o, si no hay más remedio de que lo haya, impedir que afloren las relaciones que su Gobierno y vaya usted a saber quién más tuvieron o tienen todavía con el régimen chavista. Y el Gobierno actual lo respalda.

Origen: Libertad Digital

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Guía útil de Venezuela y Podemos.-J.C.Rodriguez/Vozpópuli-

 

Los dirigentes de Podemos han puesto a Venezuela como ejemplo hasta el desplome económico. Cuando no han podido mantener un estricto régimen de silencio.

La venezolana es una economía socialista. Hugo Chávez primero, y Nicolás Maduro después, han acabado progresivamente con lo que había de economía libre desde 1999. Esta no es una historia sobre el (neo-archi-ultra) liberalismo, sino sobre el dominio socialista de la sociedad por el Estado.

El gobierno ha tomado el control de gran número y de grandes extensiones de terreno cultivable.

Según The Economist, “la renta por persona ha vuelto a la que era en los años 50’”

En 2005, Venezuela era todavía el país número uno en renta per cápita en Iberoamérica, en paridad del poder de compra. En 2016, según datos del FMI, le superan 13 países de la región. Según The Economist, “la renta por persona ha vuelto a la que era en los años 50’”.

Chavez llegó al poder con el barril a 18 dólares. Desde 2005 y hasta su muerte, rondó los 80 a 100 dólares, aunque con una gran sacudida en 2008-2009. Dedicó una parte importante del ingente flujo de divisas a distribuirlo entre los más pobres o los más aislados económicamente. Con este modelo de compra masiva de votos se aseguró la victoria elección tras elección.

A comienzos de los años 2000, el régimen chavista comenzó a tomar el control de Petróleos de Venezuela, despidió a sus directivos y al 40 por ciento de su plantilla, y lo sometió a una gestión socialista. En Chile, Allende hizo lo mismo con el mercurio y el país, primer productor del mineral del mundo, pasó a importarlo. Hoy Venezuela tiene que importar petróleo ligero porque ya no sabe cómo producirlo.

A comienzos de los años 2000, el régimen chavista comenzó a tomar el control de Petróleos de Venezuela, despidió a sus directivos y al 40 por ciento de su plantilla, y lo sometió a una gestión socialista

Desde julio de 2014, el petróleo se ha desplomado, y el barril pasa de los 100 al entorno de los 50 dólares. Es un precio por encima del que tuvo Chavez en sus cinco primeros años en el poder, pero ahora se empiezan a ver los efectos de década y media de socialismo.

Los ingresos del petróleo dejaron de ser suficientes para comprar votos. Y los pagos se empezaron a hacer con inflación; es decir, con papelitos de un valor cada vez menor. Según Steve H. Hanke, la inflación es del 789 por ciento. El socialismo ha liberado a los venezolanos de la tiranía del trabajo asalariado, y los ha puesto a hacer cola para llevarse los restos.

Como en tantas ocasiones, el régimen quiso bajar la inflación a martillazos, es decir, imponiendo precios máximos. Al no permitir que los productores vendan a unos precios que cubran sus costes, dejaron de producir, o de vender a Venezuela. Llegó el desabastecimiento generalizado.

Los venezolanos, con un dinero que pierde valor día a día, no pueden alimentarse porque escasea la comida. El 93 por ciento dice que no puede abastecerse de alimentos suficientes, y tres de cada cuatro venezolanos ha perdido peso en el último año. Nada, por cierto, sobre lo que la FAO tenga algo que decir.

Farmacias y hospitales se han quedado sin suministros de medicinas. El año pasado la mortalidad creció un 66 por ciento.

Las familias de los dirigentes viven una ostentosa opulencia sustentada sobre la explotación capitalista del narco

Desesperados ante la perspectiva de morir de hambre en su país, decenas de miles de venezolanos cruzan a pie las fronteras con los países vecinos por pura supervivencia.

Esta carencia no afecta a los miembros del régimen, que utilizan como moneda los dólares del imperio yanqui, y que por tanto pueden acceder a los bienes vedados al común de los ciudadanos.

Las familias de los dirigentes viven una ostentosa opulencia sustentada sobre la explotación capitalista del narco. Venezuela ha pasado de ser un petroestado a un narcoestado. Era más digno ser una república bananera.

El socialismo se basa en que unos pocos mandan y los demás obedecen, y eso se refleja en unas diferencias de renta mucho mayores que en una sociedad libre. La reducción del número de pobres se hace en Venezuela por el expeditivo método de la muerte por inanición.

El hambre y la miseria son los negros frutos del socialismo en la economía. En la política, el socialismo también se está cobrando sus víctimas; los muertos por represión superan ya el centenar.

El régimen ha quitado uno por uno todos los poderes de la Asamblea. Luego ha mandado a sus esbirros a atacar físicamente a sus miembros

En 2013, tras la muerte de Chavez, Maduro ganó por un escaso margen de votos en unas elecciones con graves irregularidades. En 2015, la oposición, una alianza que va desde los comunistas a la derecha, ganó por amplia mayoría las elecciones legislativas. El fracaso económico se ha traducido en fracaso político.

El régimen ha quitado uno por uno todos los poderes de la Asamblea. Luego ha mandado a sus esbirros a atacar físicamente a sus miembros. Y finalmente la ha substituido por una “Asamblea Constituyente” cuyos candidatos están todos elegidos por el propio gobierno chavista.

La oposición ha llamado a los venezolanos a participar en un referéndum sin ninguna base institucional. Votaron 7,3 millones de venezolanos. El chavismo convocó a los venezolanos a apoyar su Asamblea Constituyente y aunque no hay datos fiables, el número de votos fue muy inferior a esos 7 millones largos.

Hugo Chávez le entregó a estos gallardos españoles más de 7 millones de euros para “crear en España fuerzas políticas bolivarianas”

La comunidad internacional le ha dado la espalda al régimen de Maduro. Sus únicos apoyos, Rusia y China, pueden acabar de hundir al régimen si Venezuela no puede pagar sus deudas con ellos y se la cobran directamente de sus recursos petrolíferos.

Los creadores de Podemos han asesorado al régimen de Hugo Chavez directamente o por medio de una organización pantalla llamada CEPS casi desde el inicio del régimen.

Allí, Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y otros hacían de voceros del régimen, y le asesoraban sobre cómo mantener el socialismo y ganar elección tras elección, por medio de un execrable juego maquiavélico.

Hugo Chávez le entregó a estos gallardos españoles más de 7 millones de euros para “crear en España fuerzas políticas bolivarianas”.

Los dirigentes de Podemos han puesto a Venezuela como ejemplo hasta el desplome económico. Cuando no han podido mantener un estricto régimen de silencio, se ha negado a condenar una sola de las actuaciones del chavismo, han negado la legitimidad a la oposición y han ejercido el anti-antichavismo con profusión.

Quien vea lo que pasa en Venezuela y lo que puede pasar en España es porque no quiere.

Origen: Guía útil de Venezuela y Podemos

Los hilos de Luis del Pino: Antonio Maestre, el tan falso periodista como documentalista podemita, y Venezuela – La Paseata

Ayer, publicaba un tuit que considero interesante comentar. Me refiero a estas palabras que añadió al compartir un vídeo: ¿A esto la prensa patria no le llama atentado terrorista?

Pregunta Antonio Maestre si esa acción contra la policía venezolana no es terrorismo. Yo le respondo: ¡Pues claro que lo es!

Ante las evidencias palmarias de continuas violaciones de los DD.HH. por parte de la dictadura venezolana, el último argumento de sus (cada vez más escasos) defensores consiste en justificar la represión del gobierno recurriendo a una supuesta violencia opositora.

Pregunta  Antonio Maestre si esa acción contra la policía venezolana no es terrorismo. Yo le respondo: ¡Pues claro que lo es! Claro que ha habido policías asesinados durante esta oleada de protestas y la de 2014! Y cada uno de esos asesinatos ES terrorismo. Y el que haya habido MUCHÍSIMOS más manifestantes asesinados que policías no hace que un atentado contra un policía deje de ser terrorismo. Pero la cuestión no es esa, Antonio Maestre, y usted lo sabe. La verdadera cuestión es cuál es la respuesta del ESTADO a esos hechos. En un estado de derecho, si alguien atenta contra un policía, ese alguien (y solo ese alguien) DEBE ser castigado por un juez. Un estado democrático de derecho NO PUEDE usar la violencia contra quienes no son responsables directos de un delito. Un estado democrático de derecho NO PUEDE torturar ni siquiera a los que sean terroristas confesos.

Un estado democrático de derecho NO PUEDE castigar a ningún delincuente (ni siquiera terrorista) sin que un juez determine que es culpable. Por tanto, no existe justificación ninguna, Antonio Maestre, para que la policía venezolana dispare a quemarropa a manifestantes desarmados. Ni para que torture a detenidos. Ni para que les niegue el habeas corpus. Ni para que efectúe detenciones arbitrarias. Ni para que envíe gángsteres armados (los colectivos) a dispersar manifestaciones a tiros. Ni para que mate a balazos a niños de 15 años.

Así que le respondo, Antonio Maestre: sí, lo que usted refleja en ese vídeo ES terrorismo. Pero no hace menos asqueroso al criminal Maduro.

 

Origen: Los hilos de Luis del Pino: Antonio Maestre, el tan falso periodista como documentalista podemita, y Venezuela – La Paseata

Venezuela, al borde del abismo – Carlos Alberto Montaner/LD- 

Luis Almagro ha vuelto a la carga. Al secretario general de la OEA, como a medio planeta, le pareció repugnante el asalto de las turbas chavistas a la Asamblea Nacional. Quiere congregar a los embajadores para examinar ese vergonzoso episodio. Tal vez para condenarlo, si se logran los votos y consigue adecentar el comportamiento miserable de los islotes caribeños comprados por el chavismo a punta de petrodólares.

¿Por qué Maduro propició estos hechos? Por varias razones.

Es lo que suele hacer el régimen de La Habana. Maduro es un simple brazo del Gobierno de Raúl Castro. Se trata de un acto de repudio cubano realizado en Caracas. Aunque esta suerte de pogromo es orquestado y dirigido entre bambalinas por los servicios de contrainteligencia, es ejecutado por supuestos “ciudadanos indignados que no consiguen reprimir su cólera ante la perfidia de los enemigos de la patria, siempre al servicio de Estados Unidos”.

Esa es la narrativa. No importa que nadie crea esa versión absurda. Es sólo una explicación formal para justificar la represión. La función de estas actividades represivas es castigar a los disidentes, intimidar al conjunto de la sociedad para que no se le ocurra vincularse a los grupos de oposición y construir una realidad paralela de revolucionarios heroicos contra la ultraderecha fascista.

A Maduro no le importa que la OEA o el Mercosur lo condenen. El mundo tiene poca memoria y se cansa rápidamente de protestar. La dictadura puede vivir con esas censuras. Lo que no puede es vivir fuera del poder. La arroparán los comunistas del mundo entero, comenzando por los españoles de Unidos Podemos (esos personajes sin corazón que piden democracia para ellos y tiranía para los demás), la Rusia de Putin, probablemente China, los hermanos de las FARC, Evo Morales, los sandinistas de Ortega, el Farabundo Martí de El Salvador y el resto de la tribu prototalitaria. ¿Quién recuerda que en 1989 los chinos acabaron a sangre y fuego con las protestas de Tiananmen?

Fidel Castro siempre creyó en la utilización de turbas para lograr sus objetivos. Recurrió a ellas desde que estaba en la oposición a Batista en los años cincuenta. Pero ni siquiera lanzó a sus partidarios de rompe y rasga contra los batistianos. Los usó para amedrentar a los miembros de su propio Partido Ortodoxo que tenían otro concepto de la estrategia de lucha. Fidel Castro, finalmente, decidió morirse hace unos meses, pero dejó como parte de su herencia esa impronta violenta.

Raúl Castro, el heredero, piensa que Nicolás Maduro es un idiota, pero es su idiota. Y la manera de protegerlo es calcando en Venezuela la manera cubana de controlar a la sociedad para que nunca más los venezolanos contrarrevolucionarios puedan ganar alcaldías, gobernaciones o la mayoría parlamentaria.

Esto se logra con una Constitución que establezca la sacrosanta primacía de la revolución bolivariana, un sistema de postulaciones que cierre el paso a los desafectos y un modelo electoral de segundo grado que, como sucede en Cuba, garantice que sólo ganen los buenos revolucionarios.

Es verdad que el 90% de los venezolanos está en contra de la cubanización del país, incluidos muchos chavistas, pero, en la matemática comunista que maneja Raúl Castro, el 10% que respalda a Maduro alcanza para sellar la jaula. El número mágico de la contrainteligencia, espina dorsal de esos regímenes, es de apenas el 0,5% de la población. De los dos millones de adultos que simpatizan con el chavismo, o que se benefician de él, bastan apenas 150.000 para echar el cerrojo definitivo. Para guiar a un rebaño de 200 ovejas dóciles y aterrorizadas basta un perro feroz bien adiestrado.

Los venezolanos tienen pocos días para impedirlo. ¿Quién puede ayudarlos? Estados Unidos examina una propuesta interesante basada en la pugna que existe entre el Poder Legislativo, respaldado por el voto popular, y el Judicial, artificialmente construido por una maniobra del chavismo.

La propuesta de los demócratas es sencilla: abonar en una cuenta escrow el importe diario de la factura petrolera, que es el único dinero en efectivo que entra a las arcas del país, y dejar que la Asamblea Nacional, depositaria de la soberanía popular, decida el momento en que se efectúen las transferencias reales al Tesoro nacional. Esto daría a la oposición el leverage que necesita para obligar al Gobierno a negociar en serio una salida a la crisis.

Nota final. ABC de Madrid dio la noticia antes que nadie. En la madrugada del sábado, tras escribir esta crónica, 30 hombres armados se llevaron a Leopoldo López a su hogar para que continuara cumpliendo la injusta condena a 14 años de privación de libertad. Otorgarle la casa por cárcel fue una decisión inconsulta de Maduro.

¿Por qué lo hizo? A mi juicio, para tratar de reducir las protestas callejeras y con la esperanza secreta de que LL dividiera a la oposición. Pero nada de eso sucederá. El clamor popular a favor de los presos políticos aumenta. Son más de 400 y hay 3.000 nuevos detenidos, muchos de ellos sometidos a tribunales militares. En definitiva: otro paso de Maduro hacia la disolución de su dictadura.

Origen: Carlos Alberto Montaner – Venezuela, al borde del abismo – Libertad Digital

El asesino Nicolás Maduro y su banda. -Eleonora Bruzual/PD-

Escribo al momento que se alcanza la cifra de 102 víctimas fatales de la brutal represión castrochavista. Lo hago sin saber si antes de enviar la columna, como en pasadas semanas, tenga que referirme a más muertes en este desbordamiento de brutal furia asesina de Nicolás Maduro, su gorilato militar y sus homicidas colectivizados. Todos autorizados para matar, torturar y destruir vidas y bienes.

102 vidas segadas para intentar que una narcotiranía permanezca y sus miembros se aseguren la guarida donde esconderse de cortes y tribunales que tanto en el exterior como en Venezuela les juzgue y condene.

102 vidas para alimentar la insaciable maldad de esa pandilla que hasta tiene el descaro de exigirle al liderazgo opositor que les garantice total impunidad, tanto aquí como en cualquier lugar donde se vayan una vez derrotados.

Muertos, heridos, detenidos, torturados, desaparecidos… Eso conforma el inventario del paso de ese despreciable lacayo de Raúl Castro y su nomenclatura. Nicolás Maduro y su banda ya no solo matan de hambre y mengua, desde hace a tres meses no paran de disparar contra una ciudadanía que simplemente expresa su descontento y su deseo de poner fin a 18 años de oprobio.

Oprobio que comenzó con aquel tropero ambicioso y felón que entregó nuestro país a los tiranos Castro para que con sus recursos pudieran imponer en buena parte de este subcontinente latinoamericano a sus títeres y cómplices de una mal llamada revolución que simplemente resultó una interminable sucesión de crímenes e ignominias que en Cuba llevan 58 años y en Venezuela 18. 102 vidas cobradas por la asquerosa tiranía militar que ahora también encierra estudiantes en una cava y los gasea.

Y es que no podemos esperar algo distinto de Maduro y su gorilato, sicarios a los que otorgan condecoraciones y reconocimientos. Así la Cruz de la Guardia Nacional se la dieron al esbirro coronel Lugo Armas la bestia que empujó a Julio Borges presidente del Poder Legislativo, asimismo si algo vemos a diario es que cruces no solo están en los pechos de los asesinos, también se ven en los cementerios sobre las tumbas de tantos manifestantes.

Pero a asesinos y narcochoros esta infame tiranía les llama “Dignos Centinelas” de allí que el mismo viernes que se completaban 102 asesinatos, el sátrapa Maduro ascendía a General en Jefe del “Ejército chavista” a Gustavo González López, director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) donde en sus asquerosas mazmorras torturan y consumen a valientes venezolanos, escupitajo que a toda una nación lanza un tipo que ni siquiera tenemos pruebas de que sea venezolano y pretende desconocer y burlarse de las graves acusaciones hechas por la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, contra González López y contra el excomandante de la Guardia Nacional y actual jefe de Gobierno del Distrito Capital, José Benavides Torres.

Maduro el asesino ofendiendo más y más a una nación al decir: “Yo quiero que nuestro pueblo apoye en las calles a estos dos valientes patriotas que han defendido la paz de la República y que tienen todo mi apoyo”, como si no supiéramos que todo bicho que sea apoyado por él de inmediato se nos muestra en toda su aberrante perversión.

Perversión que día a día vemos cuando escupe amenazas, cuando se ufana de que nos masacrará a todos, cuando con la tía de los narcosobrinos baila sobre el dolor de toda la nación y sin vergüenza este matón dice: “El camino de Venezuela tiene que ser la concordia, el respeto, el amor. No se puede responder el odio con más odio, violencia con más violencia. Esa es nuestra filosofía” y hay que entender que lo que llegó con muerte se irá con muerte porque no hay filosofía en unos asesinos. Cómo puede hablar la hiena de filosofía si filosofía es respeto a la vida y su sacralidad, conocimiento, verdad, moral, estética…

Nos atrapa la angustia, el dolor por tantas vidas útiles acabadas de un plomazo, de un perdigonazo, de una bomba disparada a quemarropa. Me desespera recordar como hace ya más de 18 años muchos celebraban la llegada al Poder de un gorila golpista que además dejó a un asesino que ejecuta las órdenes que le envía Raúl Castro y que nos condenan al llanto al ver un país saqueado y ensangrentado. Un país cuyos ciudadanos son amenazados a diario y condenados al luto y el dolor.

Pero no nos doblegará ni Maduro ni su banda. Por eso, nos vemos en la vía… Esa llena de heroicidad y que a la peste roja la trae por la calle de la amargura y a nosotros por caminos de dignidad.

Origen: El asesino Nicolás Maduro y su banda | Periodista Digital